El Parlament condecora a los Mossos y margina a Policía y Guardia Civil

Los agentes sienten que una Cataluña «autosuficiente» les excluye de forma «dolosa»

La presidenta del Parlament, Carme Forcadell, durante una reunión de la Mesa del Parlament.
La presidenta del Parlament, Carme Forcadell, durante una reunión de la Mesa del Parlament.

Los agentes sienten que una Cataluña «autosuficiente» les excluye de forma «dolosa».

El Parlament excluyó ayer a la Policía Nacional y la Guardia Civil de las medallas de honor que sí recibirán los Mossos d’ Esquadra, los servicios de emergencia, la Guardia Urbana de Barcelona y la Policía Local de Cambrils (Tarragona) en reconocimiento a su «esfuerzo» y «valentía» ante los atentados de Cataluña. Así lo aseguró ayer la presidenta de la institución, Carme Forcadell, que también anunció para el viernes un pleno parlamentario extraordinario, aunque de carácter «simbólico», en el que se leerá un manifiesto y se hará un minuto de silencio.

Según el texto aprobado por la Mesa, se «quiere hacer extensivo el agradecimiento y reconocimiento al resto de cuerpos de seguridad y a todos los voluntarios que han participado con generosidad y espíritu cívico en la respuesta a los atentados». Una decisión que fue reprobada por Ciudadanos, PSC y PPC, que pretendían incluir al Cuerpo de la Policía Nacional y la Guardia Civil. Estos partidos instaron a Forcadell a incluir a ambas fuerzas de seguridad, pero finalmente dicha petición fue declinada. Al final de la mañana, PP, PSOE y Cs evitaron generar cualquier tipo de polémica, y votaron por unanimidad la propuesta al considerar que Mossos, servicios de emergencia y policías locales merecen totalmente esa distinción del Parlament tras su actuación. Lejos de respaldar la decisión de Forcadell, PP, PSOE y Ciudadanos lamentaron la exclusión de los dos citados cuerpos, al considerar que hubo colaboración de la Policía Nacional y la Guardia Civil.

Ante esta situación, la reacción de la Policía Nacional y de la Guardia Civil no se hizo esperar. Ambos sindicatos, la Asociación Unificada de Guardias Civiles (Augc) y el Sindicato Unificado de Policía (SUP) elevaron ayer la voz contra los Mossos d’Esquadra. Se sienten excluidos, aislados y hasta ninguneados en la investigación y gestión del atentado.

En un durísimo comunicado, ambas asociaciones aseguran sentirse marginados en la investigación, hecho que lamentan debido a la «experiencia y estructura» a nivel nacional y de la lucha antiterrorista de ambos cuerpos. Según aseguran «la debilidad de las instituciones y de los responsables políticos de nuestro país, ha provocado que la experiencia, y la estructura a nivel nacional presentes en la Policía Nacional y en la Guardia Civil en el ámbito de la lucha antiterrorista, haya sido marginada de forma dolosa en la investigación». Las asociaciones atribuyen a los Mossos la falta de colaboración y aseguran que el afán de esta institución es el de bloquear las pesquisas a ambos cuerpos. Según presuponen el objetivo perseguido ha sido el de «transmitir una imagen al exterior de nuestras fronteras de un Estado catalán “autosuficiente’’. A juicio de estas dos asociaciones se ha «instrumentalizado» sin ningún «tipo de reparo la seguridad pública, asumiendo por ende los errores y consecuencias que de esta praxis pudieran derivarse».

Aun así, reiteran su apoyo a la labor de los Mossos, pero –recalcan– «una acción conjunta que no relegue la solvencia y el bagaje de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado», que consideran «ninguneadas en esta ocasión en perjuicio de la Seguridad Pública». Además también ponen en valor el trabajo de los Mossos que «han arriesgado sus propias vidas para proteger la de los ciudadanos».

Sobre la gestión de la investigación, los sindicatos de la Policía Nacional y de la Guardia Civil detallan una serie de incidentes que, a su juicio, son consecuencia de la exclusión de ambos cuerpos. Entre ellos destacan el «impedimento de acceso al equipo Tedax de la Guardia Civil a la casa de Alcanar tras la explosión», o «el desconocimiento por parte de las autoridades catalanas del hecho de que el imán de Ripoll fuese discípulo de uno de los principales detenidos en la operación de la Policía Nacional contra el terrorismo yihadista “Chacal I”».