Iglesias da la puntilla al PSOE

El CIS confirma el hundimiento socialista con una pérdida de hasta 12 escaños. El PP sube ligeramente y sigue siendo la fuerza más votada, pero en el mejor de los casos perdería dos diputados respecto al 20-D

La coalición Unidos Podemos y sus confluencias darían el "sorpasso"al PSOE y lo superarían en hasta 12 escaños. El PP ganaría y los socialistas pasarían a ser la tercera fuerza política en el Congreso.► Análisis: Las claves del CIS ► Documento: Vea el barómetro del CIS ► Los votantes de Podemos y PP, los más fieles

El PP ganaría las elecciones, pero sin mejorar sus resultados con respecto a diciembre. Según el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), el partido de Mariano Rajoy se afianza como la lista más votada, pero no conseguiría el objetivo de superar el porcentaje del 30 por ciento de los votos. La sorpresa de este sondeo es que por primera vez certifica el adelantamiento de Unidos Podemos al PSOE en votos y en escaños, lo que convertiría a la formación de Pablo Iglesias en el segundo partido nacional. Los socialistas se desploman, colocando a Ferraz ante el reto de enfrentarse al escenario más catastrófico a dos semanas de la cita con las urnas. De confirmarse lo que ayer anticipó el CIS, el PSOE va camino de tener que lidiar con la salida inmediata de Pedro Sánchez de la Secretaría General y con una crisis sin precedente en la historia del socialismo. Por primera vez desde la Transición, el PSOE dejaría de ser el partido referente de la izquierda. El macrosondeo preelectoral, realizado entre el 4 y el 22 de mayo sobre una muestra de 17.488 encuestas, anuncia para el PSOE una pérdida de entre 10 y 12 escaños respecto al 20-D, y éste ya era su peor resultado de la historia. Es el gran perjudicado de la repetición de las elecciones.

El CIS confirma, por tanto, la tendencia hacia la que han apuntado todas las encuestas publicadas últimamente, con la diferencia, que cuenta como agravante para el PSOE, de que además de consolidar esa tendencia también es un estudio más sólido y con más credibilidad que otros sondeos privados por los medios de los que dispone el instituto público. Este barómetro no deja a Sánchez ningún argumento al que agarrarse para contener el desánimo de su organización y hasta de su electorado. Más allá de que el escenario inédito y trágico que dibuja el CIS pudiera servir para hacer reaccionar a una parte de ese electorado que hasta ahora no había visto como verosímil la posibilidad de que realmente la alternativa al PP fuera Pablo Iglesias. El voto del miedo como elemento motivador a favor de los populares y, en última instancia, del PSOE.

La coalición de Pablo Iglesias supera a todos en voto ya decidido y podría llegar a 92 escaños, que con PSOE y PNV alcanzarían la mayoría absoluta.

El PP aguanta, con un ligerísimo aumento en porcentaje de voto, pero no mejora en escaños sino que perdería representación en el Congreso. Y está por ver si eso sería condición suficiente para frenar la alternativa de izquierdas. En Génova sí confían en que el derrumbe socialista pueda facilitar un Gobierno de Rajoy. Pero posiblemente sería, en el mejor de los casos, en minoría, con la abstención socialista y de Ciudadanos. En las filas populares asumen que es muy difícil que el PSOE vaya más allá de abstenerse, con ésta o con otra dirección, y tampoco esperan que Rivera se ate en un pacto de investidura con Rajoy como candidato. Ni un acuerdo entre los populares y Ciudadanos ni entre el PSOE y Unidos Podemos alcanzaría la mayoría absoluta. Si bien la izquierda suma más escaños que el centro-derecha.

El PP se quedaría con el 29,2 por ciento de los votos y entre 118 y 121 escaños. En las generales de diciembre el PP alcanzó los 123 escaños, aunque luego perdió uno de sus diputados porque tuvo que pasarse al grupo mixto por la polémica que saltó entorno a sus negocios privados. Si Rajoy no mejora sus expectativas, será inevitable que en la negociación postelectoral entre en juego el debate sobre si debería dar un paso atrás para facilitar el acuerdo con los de Rivera, por ejemplo. En Moncloa siguen confiando en el voto oculto a favor del PP y en que estas dos semanas sirvan para atraer a votantes de esa bolsa del 30 por ciento que reconoce no haber decidido aún su voto. El 32,4 por ciento de los españoles que acudirán probablemente o con toda seguridad a las urnas el próximo día 26 aún no ha decidido a qué partido otorgará su voto. Unos 10 millones de papeletas.

Ciudadanos confirma también su estancamiento. Sube al 14,6 por ciento, pero bajaría uno o dos diputados respecto a los 40 que sacó en diciembre. El nuevo reparto de los restos, forzado por la coalición de izquierdas, altera todo el mapa parlamentario. Unidos Podemos alcanza el 25,6 por ciento y entre 88 y 92 diputados, superando el 21,2 por ciento del PSOE. Solamente la coalición Unidos Podemos obtendría hasta 60 escaños en solitario con el 16,4 por ciento de los votos. En cuanto a sus confluencias, En Comú Podem lograría hasta 15 diputados y un 4,5 por ciento; Compromís-Podemos-EUPV sacaría hasta diez representantes, con el 3 por ciento; y En Marea lograría siete diputados y el 1,7 por ciento de apoyos. La siguiente fuerza política seguiría siendo ERC, que mantendría sus resultados. La antigua CDC podría perder otros dos escaños.