El president quiere refundar CDC con demócratas y liberales

La Razón
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Con 24 horas de diferencia, Artur Mas y Mariano Rajoy presentaron este fin de semana en Barcelona las candidaturas con las que concurrirán a las elecciones del 20 de diciembre. Aunque en esta ocasión no son rivales directos –Rajoy se juega la Moncloa con Pedro Sánchez, Albert Rivera y en menor medida con Pablo Iglesias–, en sus respectivos discursos se señalaron el uno a otro como el enemigo a batir. Pese a cruzarse duras acusaciones y advertencias, paradójicamente coincidieron en subrayar que ambos tienen voluntad de diálogo. Sin embargo, son tan gordos los exabruptos que se han intercambiado que hace difícil que se sienten a hablar.

Un día después de que Rajoy avisara a Mas de que tomará nuevas medidas si el proceso hacia la independencia avanza, el convergente replicó que su formación se presenta el 20-D con la voluntad de defender a Cataluña de aquellos que, como el PP, pretenden «barrerla y residualizarla totalmente». Aprovechando el 40 aniversario de la muerte de Franco, recriminó al PP que tiene tics del Movimiento Nacional.

Más explícito fue Francesc Homs, el candidato de CDC a las elecciones generales, que se presenta con la marca Democràcia i Llibertat, con el pretexto de que van con Reagrupament y los soberanistas escindidos de Unió. Mas quiere convertir este experimento en el embrión de un nuevo partido con el que enterrar definitivamente a la Convergència de Jordi Pujol. Volviendo a Homs, lo que el candidato nacionalista llegó a decir a los populares es que las condiciones que ha impuesto el Gobierno a la Generalitat para poder cobrar el FLA es la manera que tienen Rajoy y Cristóbal Montoro de conmemorar la muerte del dictador, castigando a Cataluña.

Inmerso en un discurso rudo, en el que se perdió con metáforas a lo Félix Rodríguez de la Fuente, Homs dijo que los adversarios del proceso soberanista «son las hienas» y que Cataluña tiene que actuar «con actitud de gacela».

Homs acabó así una semana en la que empezó vendiendo que se presentaba al 20-D con la intención de dialogar con Madrid para guiar a Cataluña hacia una salida. De hecho, ayer, durante la presentación de la candidatura de Democràcia i Llibertat, Mas insistió en la necesidad de diálogo. «Nos hemos pasado toda nuestra vida política dialogando (...) el diálogo es la esencia de Cataluña», aseguró. El mensaje tanto podía ir dirigido hacia Madrid como a la CUP, con quien siguen las negociaciones para constituir Gobierno. Por ahora, CDC mantiene que la alternativa a la investidura de Mas son elecciones en marzo, la CUP lo entiende como un chantaje, pero dejará la decisión a sus bases que esta semana se reúnen.