El presidente de Madrid no repetirá en 2019 y Génova controlará el partido

Rajoy no ha tomado aún una decisión sobre los nombres. Y no lo hará hasta después del 2 de mayo.

El coordinador general del PP, Fernando Martínez-Maillo, durante su participación ayer en un acto con afiliados del PP
El coordinador general del PP, Fernando Martínez-Maillo, durante su participación ayer en un acto con afiliados del PP

Rajoy no ha tomado aún una decisión sobre los nombres. Y no lo hará hasta después del 2 de mayo.

Las especulaciones sobre los nombres llamados a tomar las riendas del Gobierno de Madrid y del partido regional centran todo el debate previo al Dos de Mayo, y ocuparán posiblemente las conversaciones de los corrillos del acto institucional que presidirá de manera interina Ángel Garrido, ex consejero de Presidencia de Cristina Cifuentes. Pero, de momento, son tiempo perdido, porque Mariano Rajoy no ha tomado ninguna decisión ni ha señalado a nadie. Ni tiene tampoco previsto hacerlo hasta que pase la celebración del Día de la Comunidad de Madrid, marcado por la profunda crisis que atraviesa su organización regional en un feudo capital para los intereses territoriales del PP. Cuando se pregunta en Génova si van bien encaminadas las apuestas por ejemplo por el ex secretario de Estado para el Deporte Juan Antonio Goméz-Angulo, la respuesta es clara: «No mucho». Al tiempo que desde la dirección nacional insisten en que «no hay nada». También consideran especulaciones las informaciones que sitúan a Pablo Casado al frente de la gestora. «Puede ser técnica, no política. Y es muy posible que esté en el equipo, pero no quiere decir que vaya a estar al frente. No hay decisión».

A falta de estas decisiones, el coordinador general del PP, Fernando Martínez-Maillo, confirmó ayer que, tras la festividad del 2 de mayo, las direcciones nacional y regional de su partido consensuarán quién va a ser el candidato a la Presidencia de la Comunidad de Madrid y el nombre de la otra persona que presidirá la formación en esa autonomía, informa Efe. En un acto de su partido en Murcia, explicó: «Esperaremos unos días para decidir el presidente que lleve las riendas del Gobierno y también otro que lleve las riendas del partido hasta las próximas elecciones». Esto quiere decir que el candidato a presidente y futuro presidente autonómico, porque el PP cuenta con el apoyo de Cs para sacar su propuesta, no repetirá como candidato en las autonómicas de 2019. Será una solución transitoria, mientras Génova pone orden en la organización regional, y para ello utilizará la figura de un nuevo presidente del PP de Madrid, de su total confianza. Esta bicefalia ya la ha probado el PP madrileño y sirvió para limitar el poder de los liderazgos autonómicos y municipales, cuyo descontrol ha llevado, según señalan ahora en la dirección nacional, a esta crisis. De hecho, en las filas populares apuntan a Esperanza Aguirre, «la lideresa», como se la llegó a llamar, como responsable principal de los hechos que han conducido al PP de Madrid a este proceso de catarsis. Martínez- Maíllo incidió en que su partido tiene un acuerdo con su «socio de gobierno», Ciudadanos, y tiene la «legitimidad» para seguir al frente de la autonomía madrileña. También criticó al secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, por querer gobernar «sin haber ganado las elecciones». En cuanto a las encuestas, señaló que debe ser estudiadas en el «contexto concreto» en el que se realizan. «No es lo mismo decir lo que vas a votar, que votar», ratificó. En el PP están muy preocupados por el daño electoral de la crisis madrileña, aunque oficialmente se aferren al discurso de que las elecciones están lejos. «Presentaremos a unos candidatos magníficos», subrayó el coordinador general. A su juicio, ésta es una oportunidad para reforzarse. «Los que piensen en negativo sobre el PP se están claramente equivocando», apostilló.

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, asistirá mañana en representación del Ejecutivo a la festividad del 2 de mayo. Desde la dirección nacional del PP acudirán el vicesecretario de Comunicación, Pablo Casado; el vicesecretario de Política Social y Sectorial, Javier Maroto; y el coordinador de Organización, Juan Carlos Vera. Si se hubiera cumplido la previsión inicial de que Cifuentes aguantara hasta este acto, y luego dimitiera, la representación del PP nacional se habría reducido a Casado.