El rival de Bauzá fue condenado por agredir a un menor

El ex consejero balear Biel Company, que se enfrenta en las primarias del PP al ex presidente este sábado, simpatiza con los catalanistas.

El ex consejero balear Biel Company, que se enfrenta en las primarias del PP al ex presidente este sábado, simpatiza con los catalanistas.

El PP de Baleares celebra este fin de semana 25 y 26 su Congreso para elegir quién capitanea el partido en la isla los próximos años. Esta vez se va a dar una de las batallas más duras sobre la propia identidad del PP balear y hacia dónde dirige sus pasos: si se identifica con los postulados del PP a nivel nacional bajo la candidatura del ex presidente del Gobierno balear José Ramón Bauzá, que ha logrado integrar hasta tres candidaturas en una –de las cuatro presentadas inicialmente–, o si por el contrario el partido tiende la mano al nacionalismo catalanista en el que se enmarcaría la candidatura de Biel Company, ex consejero de Agricultura de la era Bauzá. En esta pugna ha irrumpido la condena a Company por agredir a un menor en 2007, que fue aireada por un medio digital –eldiario.es– el pasado viernes.

En concreto, Biel Company fue condenado por el Juzgado de Instrucción número 3 de Manacor por una falta de lesiones por agredir a un niño de 12 años y causarle daños en el cuello. Según la sentencia, sobre las 17:30 horas del 1 de mayo de 2006 se produjo un altercado en el que se vieron implicados «Company y sus hijas y un grupo de chavales» entre los que se hallaba el menor de edad Juan Jordá. «En un momento del altercado, el señor Company cogió por el cuello al menor Juan Jordá causándole lesiones consistentes en hematoma laterocervical que precisó de tratamiento sintomático, permaneciendo parcialmente impedido para sus ocupaciones habituales durante cinco días, sin que conste ninguna secuela», reza el texto. El menor explicó que se enzarzaron en una pelea porque las hijas de Company les tiraron agua. Entonces, según el relato del denunciante, el hoy rival de Bauzá salió a la puerta de su casa, tiró a uno de los niños de la bicicleta y, ya en el suelo, lo cogió por el cuello.

La jueza condenó al que fuera líder de la patronal agraria Asaja en las fechas de la agresión a una pena de dos meses de multa «a razón de diez euros diarios, lo que arroja un total de 600 euros y al pago de las costas procesales». «Asimismo –sigue el fallo–, y en concepto de responsabilidad civil, el condenado deberá indemnizar a Juan Jordá en la cantidad de 145 euros». En 2007, la Audiencia de Mallorca ratificó la sentencia desestimando el recurso de apelación.

En el cónclave balear, uno de los frentes será el de la lengua. Los de Bauzá defienden la libre elección vehicular con la introducción del inglés en las aulas. Es decir, que los padres puedan elegir en qué lengua estudian sus hijos. Sin embargo, los de Company hacen guiños al nacionalismo y éste admitió en una entrevista que de catalanista tiene «lo justo y necesario».

Y mientras los de Bauzá apelan a la unidad para gobernar en Baleares y quieren evitar que el partido se convierta en residual, Company dice que su candidatura es «todo el PP» y caben todos. Pero hay gestos que preocupan en el partido. La ley de símbolos que aprobó el PP en la pasada legislatura fue derogada por el actual Gobierno balear. Algo parecido ocurrió en Navarra, pero mientras el PP navarro votó en contra de la derogación de la ley de símbolos, el Grupo Popular en Baleares abandonó el Pleno en la votación de la norma sin posicionarse claramente y dejando entrever algunas sensibilidades con tintes nacionalistas que empiezan a cobrar peso en el partido.

Bauzá, quien abanderó la lucha contra la corrupción en las filas del PP prohibió que en Baleares formara parte de las listas nadie que estuviera siendo investigado (antes imputado). Impulsó así un estricto código ético que le convirtió en el mirlo blanco del PP. Sin embargo, algunos afines a la candidatura de Company han presentado una moción que pretende rebajar este criterio permitiendo que los imputados sí puedan ir en listas hasta la apertura de juicio oral.

Algunos de los que formaron parte del Gobierno de Bauzá se han unido al proyecto de Biel Company, como Antonio Gómez o Marga Durán, además de históricos como Gabriel Cañellas, quien fuera ex presidente del PP en la isla y «tutela» la candidatura de Company.

Cañellas fue condenado en su día por el «caso Túnel dè Sollér», un hecho por el que Aznar le obligó a dimitir de sus cargos. El Tribunal Supremo le absolvió del delito de prevaricación aunque le hacía responsable del de cohecho, pero había prescrito.

Por su parte, la candidatura de Bauzá apuesta por un modelo de partidoEl PP de Baleares celebra este fin de semana 25 y 26 su Congreso para elegir quién capitanea el partido en la isla los próximos años. Esta vez se va a dar una de las batallas más duras sobre la propia identidad del PP balear y hacia dónde dirige sus pasos: si se identifica con los postulados del PP a nivel nacional bajo la candidatura del ex presidente del Gobierno balear José Ramón Bauzá, que ha logrado integrar hasta tres candidaturas en una –de las cuatro presentadas inicialmente–, o si por el contrario el partido tiende la mano al nacionalismo catalanista en el que se enmarcaría la candidatura de Biel Company, ex consejero de Agricultura de la era Bauzá. En esta pugna ha irrumpido la condena a Company por agredir a un menor en 2007, que fue aireada por un medio digital –eldiario.es– el pasado viernes.

En concreto, Biel Company fue condenado por el Juzgado de Instrucción número 3 de Manacor por una falta de lesiones por agredir a un niño de 12 años y causarle daños en el cuello. Según la sentencia, sobre las 17:30 horas del 1 de mayo de 2006 se produjo un altercado en el que se vieron implicados «Company y sus hijas y un grupo de chavales» entre los que se hallaba el menor de edad Juan Jordá. «En un momento del altercado, el señor Company cogió por el cuello al menor Juan Jordá causándole lesiones consistentes en hematoma laterocervical que precisó de tratamiento sintomático, permaneciendo parcialmente impedido para sus ocupaciones habituales durante cinco días, sin que conste ninguna secuela», reza el texto. El menor explicó que se enzarzaron en una pelea porque las hijas de Company les tiraron agua. Entonces, según el relato del denunciante, el hoy rival de Bauzá salió a la puerta de su casa, tiró a uno de los niños de la bicicleta y, ya en el suelo, lo cogió por el cuello.

La jueza condenó al que fuera líder de la patronal agraria Asaja en las fechas de la agresión a una pena de dos meses de multa «a razón de diez euros diarios, lo que arroja un total de 600 euros y al pago de las costas procesales». «Asimismo –sigue el fallo–, y en concepto de responsabilidad civil, el condenado deberá indemnizar a Juan Jordá en la cantidad de 145 euros». En 2007, la Audiencia de Mallorca ratificó la sentencia desestimando el recurso de apelación.

En el cónclave balear, uno de los frentes será el de la lengua. Los de Bauzá defienden la libre elección vehicular con la introducción del inglés en las aulas. Es decir, que los padres puedan elegir en qué lengua estudian sus hijos. Sin embargo, los de Company hacen guiños al nacionalismo y éste admitió en una entrevista que de catalanista tiene «lo justo y necesario».

Y mientras los de Bauzá apelan a la unidad para gobernar en Baleares y quieren evitar que el partido se convierta en residual, Company dice que su candidatura es «todo el PP» y caben todos. Pero hay gestos que preocupan en el partido. La ley de símbolos que aprobó el PP en la pasada legislatura fue derogada por el actual Gobierno balear. Algo parecido ocurrió en Navarra, pero mientras el PP navarro votó en contra de la derogación de la ley de símbolos, el Grupo Popular en Baleares abandonó el Pleno en la votación de la norma sin posicionarse claramente y dejando entrever algunas sensibilidades con tintes nacionalistas que empiezan a cobrar peso en el partido.

Bauzá, quien abanderó la lucha contra la corrupción en las filas del PP prohibió que en Baleares formara parte de las listas nadie que estuviera siendo investigado (antes imputado). Impulsó así un estricto código ético que le convirtió en el mirlo blanco del PP. Sin embargo, algunos afines a la candidatura de Company han presentado una moción que pretende rebajar este criterio permitiendo que los imputados sí puedan ir en listas hasta la apertura de juicio oral.

Algunos de los que formaron parte del Gobierno de Bauzá se han unido al proyecto de Biel Company, como Antonio Gómez o Marga Durán, además de históricos como Gabriel Cañellas, quien fuera ex presidente del PP en la isla y «tutela» la candidatura de Company.

Cañellas fue condenado en su día por el «caso Túnel dè Sollér», un hecho por el que Aznar le obligó a dimitir de sus cargos. El Tribunal Supremo le absolvió del delito de prevaricación aunque le hacía responsable del de cohecho, pero había prescrito.

Por su parte, la candidatura de Bauzá apuesta por un modelo de partido en el que también se dé entrada a caras nuevas, jóvenes o veteranos con experiencia integrando y sumando a muchos que se hayan sentido excluidos y olvidados. Además sumó la candidatura de Ana Aguiló y buena parte del equipo de Jaime Martínez, que concurría en otra, y buen número de la de Jaume Bauça.

La batalla ideológica se resolverá el fin de semana.