El separatismo participará el 21-D sin concretar cómo

El PDeCAT y ERC abren la puerta a reeditar una coalición para defender la «república» mientras la CUP no descarta concurrir.

Neus Munté, Artur Mas y Marta Pascal, ayer, en el Comité Nacional del PDeCAT
Neus Munté, Artur Mas y Marta Pascal, ayer, en el Comité Nacional del PDeCAT

El PDeCAT y ERC abren la puerta a reeditar una coalición para defender la «república» mientras la CUP no descarta concurrir.

La determinación del independentismo por desacatar las medidas del artículo 155 y defender la república catalana se ha desvanecido en menos de dos días. A la ausencia de los consellers cesados en sus lugares de trabajo, ayer el PDeCAT, ERC y, en menor medida, la CUP asumieron que deberán concurrir a las elecciones convocadas por el Gobierno para el 21 de diciembre. Mientras que los neoconvergentes y los republicanos adujeron que los comicios son una «oportunidad» para defender las instituciones y la «república», los cuperos no dan por cerrada su concurrencia aunque exigen al Govern avances en la puesta marcha del nuevo Estado catalán.

La maniobra del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, de poner en marcha la cuenta atrás electoral desde el pasado viernes, apresura a todos los partidos políticos separatistas a decidir si continúan bajo el marco constitucional español y acuden a las urnas el 21-D o se descuelgan en defensa y reivindicación de la legalidad republicana. Por delante, ahora tienen hasta el 7 de noviembre para dilucidar si vuelven a forjar una coalición, como la de Junts pel Sí, o van por separado
–tienen como plazo máximo para presentar candidaturas el 17 de noviembre–.

Así, las ejecutivas del PDeCAT y ERC se reunieron ayer y dieron luz verde a participar pero no concretaron bajo qué fórmula. Bien es cierto que ambas formaciones abrieron un resquicio al escenario de reeditar una coalición. Los neoconvergentes, en palabras de su coordinadora, Marta Pascal, están trabajando por buscar la «mejor fórmula para que los partidos soberanistas consigan una nueva mayoría» para validar la república catalana y responder al 155. Para Pascal, esta convocatoria es un «plebiscito». «No tenemos miedo a las urnas», añadió, quien también explicó que a lo largo de este fin de semana había contactado con Carles Puigdemont, y les ha transmitido su aval a esta concurrencia electoral.

El portavoz de los republicanos, Sergi Sabrià, por su parte, dijo que participarán aunque han querido sembrar la duda de que no saben todavía si «lo harán presentando una candidatura o no». Si bien, también abrieron la oportunidad a forjar una nueva coalición electoral aunque no se cerraron a que sea exclusivamente independentista. En este sentido, ERC tiene el punto de mira fijado sobre los «comunes» para construir una candidatura pro republicana para defender «la república catalana», que consideran vigente con la declaración de independencia del pasado viernes. No obstante, los «comunes», ya sea Podem o Catalunya en Comú, no dieron validez a esa proclamación ni tampoco están a favor de la ruptura con España. En todo caso, tanto ERC como PDeCAT siempre se han mostrado reticentes a repetir Junts pel Sí.

Finalmente, la diputada del CUP Mireia Boya reiteró que no han decidido si acudirán al 21-D –lo decidirán sus bases–, pero también interpeló al Govern cesado para que exponga sus planes para materializar la república. Aseguró que no han podido mantener contacto, pero desean que «empiecen a firmar los primeros decretos de desarrollo».