Cerco a la corrupción

El Tribunal de Cuentas, a punto de paralizar su actividad por inseguridad

El edificio del Tribunal de Cuentas está en «pésimas condiciones»
El edificio del Tribunal de Cuentas está en «pésimas condiciones»larazon

La Junta de Personal acuerda cesar sus labores si no se subsanan los graves defectos detectados por la Inspección de Trabajo.

Graves defectos eléctricos que afectan a todas las plantas del edificio, desde el sótano a la cubierta, como fallos de relevancia por circuitos sobrecargados –38–, por circuitos no protegidos contra sobrecargas –58– y unas instalaciones en «un pésimo estado» que han provocado inundaciones y caídas de techos y paredes ocurridos en los últimos años, sin que tales deficiencias hayan sido reparadas pese a que muchas de ellas ya fueron advertidas por la técnico jefe de la Unidad de Mantenimiento y Conservación en noviembre de 2012, han provocado que toda la Junta de Personal del Tribunal de Cuentas acordara ayer la paralización de la actividad de los empleados afectados por dichos riesgos que desempeñan sus funciones en el edificio de la calle Fuencarral. El Pleno del Tribunal Constitucional deberá pronunciarse hoy sobre el citado acuerdo, avalado por los sindicaos CC OO, UGT, CSIF, ACLA y la Asociación de Funcionarios al Servicio del Tribunal de Cuentas, en la que se integran catedráticos, interventores, etc., destinados ahora en órgano fiscalizador de las cuenta públicas.

El acuerdo, al que ha tenido acceso LA RAZÓN, señala que en diciembre de 2014 un informe de una jefa de área dependiente de la Dirección General de Patrimonio, ya establecía la necesidad de modificar el estado de las instalaciones del edificio y de iniciar un expediente, «con la declaración de urgencia» para acondicionar el edificio.

Junto a ello, el informe del organismo de control acreditado, elaborado por la inspección dependiente de la Dirección General de Industria y Energía de la Comunidad de Madrid, recogía hasta 160 defectos graves, que afectaban a todas las plantas «sin excepción», estableciéndose un plazo de subsanación de seis meses que venció el día 15.

Sin embargo, los trabajadores y funcionarios de las administraciones públicas destinados en el Tribunal de Cuentas han constatado que las medidas de seguridad «no han sido adoptadas», por lo que, en estos momentos, existe un «riesgo grave e inminente para la seguridad y salud del personal del Tribunal de Cuentas, del edificio situado en la calle Fuencarral de Madrid, derivado de que no se atendieron los «requerimientos de la Inspección de Trabajo».

Cables de 100 años

En ese sentido, apuntan a la existencias de «cables de tela, con una antigüedad cercana a los cien años», pese a que fueron prohibidos hace años por su «especial riesgo de incendio». Este riesgo es de los más preocupantes para los trabajadores, pues consideran «evidente que un cortocircuito o sobrecarga puede producirse en cualquier momento» y que no se puede evitar «mientras exista suministro eléctrico y no se subsanen los defectos en la instalación eléctrica y de protección contra incendios». Por ello, y ante la «negligencia de la Comisión de Gobierno del Tribunal de Cuentas» de no haber subsanado las deficiencias en el plazo marcado, es por lo que acuerdan la «paralización de la actividad de los empleados afectados por dicho riesgo».