El voto útil dará la llave de Ferraz

Aunque Andalucía y Cataluña serán territorios clave en la elección hoy del nuevo secretario general, el trasvase de los simpatizantes de Patxi López en territorios sin mayorías claras como Madrid o Galicia pueden dar la victoria a Sánchez o Díaz

Aunque Andalucía y Cataluña serán territorios clave en la elección hoy del nuevo secretario general, el trasvase de los simpatizantes de Patxi López en territorios sin mayorías claras como Madrid o Galicia pueden dar la victoria a Sánchez o Díaz

Sevilla fue el último escenario de la batalla de las primarias. A un escaso kilómetro y medio, Susana Díaz y Pedro Sánchez midieron sus fuerzas. Nadie duda que en Andalucía ganará la secretaria general del socialismo andaluz, pero los de Sánchez saben que los votos del sur de España pueden ser claves para que Susana Díaz se imponga en las primarias. Por eso, el ex secretario general ha hecho un esfuerzo por arañar votos en el feudo de su rival, citando a los suyos en Sevilla. Susana Díaz, la hija de un fontanero, eligió su Triana natal. Fue el último «tour de force» antes de la cita electoral dominical.

La pugna andaluza no es baladí. Sánchez no se lo ha puesto fácil y ha obtenido más de 8000 avales. A pesar del discurso de bases contra aparatos, el ex secretario general socialista, que ha sido aparato toda su vida y durante más de dos años cultivó alianzas en lo más alto del aparato que ahora denigra, ha encontrado sus principales apoyos en el aparato andaluz, el que perdió ante Susana Díaz. Alcaldes como los de Jun o Dos Hermanas, el ex secretario general de la UGT, Cándido Méndez, el alto cargo de la Junta, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, o Carlos Sanjuan, el ex todopoderoso hombre del aparato andaluz y participante de actos de Podemos, han sido sus valedores para intentar contrarrestar el poder de Díaz y minimizar su victoria en Andalucía y, de esta forma, derrotarla en el resto de España.

Díaz tiene que ganar ampliamente en su tierra, pero no puede ganar con sólo los votos de su Andalucía. Necesita que su triunfo pueda visualizarse en otros territorios. La sorpresa en la recogida de avales provocó una rápida reacción entre sus partidarios, algunos de ellos poco activos en la pre-campaña. García Page en Castilla La Mancha, Fernández Vara en Extremadura y Javier Lambán en Aragón, han redoblado sus esfuerzos para consolidar la mayoría susanista alcanzada en avales y aumentar la diferencia en votos para doblegar a los sanchistas. El trabajo se ha centrado en los militantes que no avalaron a ningún candidato, en los partidarios de Patxi López reclamando para sí el voto útil, y en un trabajo puerta a puerta para convencer a los avaladores de Sánchez que lo hicieron con escaso ardor. Los de Díaz se han lanzado en tromba durante la campaña movilizando todos sus activos que estaban «demasiado durmientes» y que daban la victoria por descontada. Esta táctica la está aplicando Sánchez de forma mimética en los territorios dónde tiene mayoría como Cataluña, dónde los de Susana Díaz se autoproclaman «aldea gala», Baleares dónde Armengol ha dejado «tirado» a Patxi López, Murcia para forzar cambios entre los partidarios del líder vasco, Cantabria, y Navarra. También los sanchistas se han volcado en conseguir los votos de ese 10% de indecisos que tomarán su decisión a pie de urna. De todos estos territorios, el más importante por su censo es Cataluña. Ahí, la neutralidad del aparato del PSC ha sido más nominal que real y Sánchez quiere ampliar su ventaja y ha visitado la comunidad en múltiples ocasiones. La diferencia de avales entre los dos principales rivales -5.000 sacó de ventaja Sánchez- son fundamentales para la victoria del madrileño lo que ha generado un profundo resquemor de Susana Díaz con Miquel Iceta. La líder andaluza se siente engañada por el dirigente catalán. Si gana Díaz las relaciones con el PSC, por este motivo, serán agrias, pero si gana Sánchez, la crisis entre el PSOE y el PSC volverá a ser descarnada y no tardarán en surgir voces en el PSOE contra un PSC decisivo en la elección del secretario general.

Capítulo aparte merece la Comunidad Valenciana. Su presidente y secretario general, Ximo Puig, ha sido derrotado estrepitosamente en una recogida de avales que superó el 90% de la militancia. José Luís Ábalos, secretario general de Valencia, aliado con miembros del gobierno valenciano como Carmen Montón o en las Cortes, como el portavoz del grupo socialista Manuel Mata. La prudencia de Puig en este proceso ha dejado su futuro a uña de caballo. Por eso, en la campaña el dirigente valenciano ha redoblado esfuerzos para acortar distancias, aunque pocos dudan de la victoria de Sánchez que, además, tendrá la mayoría de la delegación en el Congreso Federal.

En otros territorios, el margen de victoria de unos u otros todavía está en el alero. La Batalla de Madrid se espera muy igualada. A pesar que Sánchez tiene una mayoría de avales, y el aparato se ha posicionado con López, Susana Díaz ha conseguido mantener los equilibrios. El voto útil puede descapitalizar la fuerza de López y dar la victoria a cualquiera de sus contrincantes. Madrid, no es el único territorio dónde la victoria de uno de los candidatos está en el aire. Galicia, todavía con gestora y absolutamente dividida, Asturias, dónde las primarias han roto todos los equilibrios en el PSOE, dirigido por el Presidente de la Gestora, Javier Fernández, y un SOMA muy activo contra Díaz, y Castilla y León, dónde las diferencias de años se han trasladado a las primarias, son toda una incógnita, aunque en las tres comunidades Sánchez consiguió una exigua mayoría en avales. En estos cuatro territorios, el «puerta a puerta»de todas las candidaturas se ha intensificado porque cada voto puede ser decisivo. También en estos territorios, el papel de los alcaldes será fundamental porque pueden arrastrar votos hasta el último día. Patxi López ve reducidas sus posibilidades de victoria al País Vasco y a La Rioja dirigida por la antigua mano derecha de Sánchez, César Luena. En el País Vasco, el cuerpo a cuerpo es entre Sánchez y López, quedando descartada Susana Díaz que apenas logró 100 avales.

Hoy los tres candidatos velarán sus armas a la espera del resultado final. Díaz confía en su victoria. Sánchez también, pero avisa de pucherazo si pierde. Patxi López sabe que va a perder, aunque se sabe decisivo y fundamental en el congreso del próximo mes de junio. Hoy será la gran batalla, pero la guerra continuará esta misma semana. Los tres candidatos seguirán midiendo sus fuerzas en la elección de los delegados al congreso. Eso sí, esta vez con un secretario general ya elegido.