El Wert de Podemos: «Aún no se lo he dicho a mi hermano»

El hermano del ex ministro del PP cuenta a LA RAZÓN cómo Pablo Iglesias le pidió unirse a Podemos, que aún no ha hablado del tema con el «otro Wert» y que los ocho. hermanos saben que la «ideología y los afectos no son incompatibles»

El hermano del ex ministro del PP cuenta a LA RAZÓN cómo Pablo Iglesias le pidió unirse a Podemos, que aún no ha hablado del tema con el «otro Wert» y que los ocho

hermanos saben que la «ideología y los afectos no son incompatibles»

Hace dos años de aquel mes de octubre en que la plaza del Pilar de Ciudad Real se llenó de profesores y alumnos de la Universidad de Castilla-La Mancha para manifestarse en contra de la ley educativa aprobada por el entonces ministro de Educación, Cultura y Deportes, José Ignacio Wert. Entre ellos destacaba la figura de un profesor de la Facultad de Letras del campus, que en declaraciones a los medios denunciaba que las medidas adoptadas «reducían las posibilidades de éxito académico». Esta persona respondía al nombre de Juan Pablo Wert, y no era casualidad el apellido. Era el mismísimo hermano del ministro.

El apellido «Wert» ya estaba convirtiéndose en «eco» en nuestro país desde que el político del Partido Popular se desplazase a comienzos de este verano a París para desempeñar el cargo de embajador en la OCDE. Pero ha regresado. Lo que nadie podía imaginar es que sería a cuenta de su hermano y, ni mucho menos, que el motivo sería su ingreso en las listas de Podemos por Ciudad Real. Sí, Podemos.

«Hay que superar el cainismo en política», dice el profesor de Historia del Arte en conversación con LA RAZÓN. El tono de voz es tan parecido al de su hermano, que si en algún momento hubiera querido pasarse por él habría causado un serio problema.

«La ideología y las actitudes son compatibles con los afectos». Wert hermano, Wert de Podemos, o simplemente Wert, explica que en una familia tan numerosa no es extraño que haya discrepancias de pareces. La creatividad y versatilidad estaba servida en un entorno en el que su padre, Ricardo Wert, hacía sus incursiones literarias como escritor de novela negra y las firmaba bajo el nombre de Richard Wert. Su madre, de Alcázar de San Juan (Ciudad Real), se dedicó a la tarea enjundiosa de criar a ocho hijos, que, según cuenta el nuevo fichaje de Podemos, dividen sus profesiones desde la de su hermano mayor, médico radiólogo, hasta la de su hermana pequeña, periodista, pasando por licenciaturas en estadística, docencia y un «freelance». Y, por supuesto, su hermano político. Con el que, a finales de esta semana en que se produjo esta conversación, aún no había hablado para comentar su incursión en política. «No hemos hablado aún, pero lo veo normal porque está fuera y es una persona muy ocupada».

A pesar de la diversidad de criterio que, según defiende, existe en su familia, ¿no resulta un poco extraño que el hermano menor de un ex ministro se manifieste contra la ley de su prójimo y después se presente en las listas de un partido que se mueve en las antípodas ideológicas del PP? En su casa familiar de Madrid, según explica, «apenas hablamos de política». Ante el escepticismo producido, alega: «Somos una familia muy unida que nos gusta recordar anécdotas familiares y reírnos. Reírnos mucho». El hermano del ex ministro sí comenta que sus padres inculcaron a su prole desde pequeños la importancia de esforzarse y progresar tanto personal como profesionalmente. Cuenta que él también obtenía buenas calificaciones, aunque no precisa si del calibre de su hermano mayor, del que corría el rumor de que sólo en alguna ocasión bajó del sobresaliente al notable.

Si bien su hermano militó en diferentes partidos desde los inicios de la democracia, Juan Pablo siempre ha procurado mantenerse fuera del foco mediático. Durante los últimos cuarenta años ha dedicado su carrera a la docencia: durante un breve periodo de tres años impartió clases a alumnos de secundaria y en los últimos 37 se dedicó en cuerpo y alma a la universidad, centrándose en la asignatura de Historia del Arte.

Precisamente, ese perfil de docente comprometido es lo que buscaba el partido morado para apuntalar su lista en Castilla-La Mancha, aunque también pinta que la formación buscaba con él contribuir al efecto mediático que ha conseguido con los otros fichajes, como el que fuera jefe militar del Gobierno de Zapatero.

Según cuenta el nuevo «miembro» de Podemos, fue Pablo Iglesias quien le buscó a él. «Al contrario hubiera sido indigno», asegura. Una decisión que ha sido muy criticada porque no se ha hecho bajo un sistema de primarias, de lo que siempre se ha vanagloriado el partido como ejemplo democrático.

Aún no ha avanzado cuáles serán las ideas que defenderá en Podemos, pero sí explica a este periódico que su objetivo prioritario será «devolver el valor de la política» para evitar que los ciudadanos sigan viéndolo como algo negativo. «Hay que buscar acuerdos entre los partidos políticos e intentar que haya armonía». En los últimos meses, era un asiduo en las reuniones del círculo de Podemos en Ciudad Real. Una vez conoció las raíces del partido, decidió que, a sus 62 años y a menos de dos meses de unas generales que se antojan determinantes y que podrían romper el actual modelo bipartidista, era el momento de ir más allá de la docencia. «Estoy cumpliendo con mi deber», concluye.