ETB vuelve a la censura y no emitirá el mensaje del Rey

La decisión de que la televisión pública vasca no transmita este año el mensaje del Rey en Nochebuena es una vuelta a los orígenes, ya que mientras el PNV ha estado al frente del Gobierno vasco ETB se ha negado siempre a servir de altavoz al mensaje de la Corona. Sólo el año pasado, cuando permanecían en sus puestos los directivos de la televisión pública nombrados por el gabinete de Patxi López, pudo escucharse en ETB el mensaje de Don Juan Carlos con un lendakari del PNV.

El Gobierno vasco, sin embargo, ha eludido responsabilizarse de la decisión de que en ETB se emita otra programación. La consejera de Cultura, Cristina Uriarte, argumentó que la decisión corresponde a los órganos directivos de la televisión pública y que el lendakari «no decide ni programas, ni contenidos» de una televisión «independiente y objetiva».

No obstante, la consejera justificó la decisión de la directora de la radiotelevisión pública vasca, Maite Iturbe, explicando que se ha tomado teniendo en cuenta «el comportamiento social percibido en estos 30 años» y argumentando que quien quiera escuchar en el País Vasco el mensaje del Rey tiene «numerosas posibilidades» de hacerlo a través de otros canales.

No es, sin embargo, una decisión particular de la actual directora de ETB, ya que en los 30 años en los que lleva emitiendo sólo los cuatro en los que ha estado al frente de ella Alberto Surio, nombrado por un Gobierno vasco no nacionalista, se ha emitido.

El PP criticó con dureza la vuelta a los orígenes de ETB y considera que la emisión del mensaje del Rey en Nochebuena era una muestra de normalidad, respecto a lo que no debería haber vuelta atrás. La parlamentaria del PP vasco Nerea Llanos calificó de «insumisión y desacato institucional» la decisión de ETB y consideró que persigue «negar la legitimidad del Rey como máxima autoridad del Estado».

La decisión se produce después de que Bildu solicitara el año pasado que se retirara de la parrilla, por considerar que «no interesa lo más mínimo» a la sociedad vasca.