Fernando Clavijo: «España no está para experimentos que no hacen bien a nadie»

El presidente del Gobierno de Canarias reivindica un ejercicio de la política sin «trampas» y sin vender «falsas soluciones» y se felicita de haber reestablecido los vínculos con el Gobierno central tras un periodo de ruptura.

El presidente del Gobierno de Canarias reivindica un ejercicio de la política sin «trampas» y sin vender «falsas soluciones» y se felicita de haber reestablecido los vínculos con el Gobierno central tras un periodo de ruptura.

El presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, admitió el jueves en el foro de debate «La Razón de..» que no confía en soluciones mágicas para salir de la crisis y que no es lo que quiere para su Comunidad Autónoma. «Desde nuestro equipo de gobierno hay profesionales que no militan en mi partido, (Coalición Canaria) y que se dedican a hacer lo que ha tocado hacer, y no a vender falsas soluciones que al final no son sostenibles en el tiempo, y lo que hacen es dejar una Comunidad Autónoma con mayor deuda y una mayor carga a nuestros hijos». Así, el principal objetivo de este Gobierno, aseguró, es el de «dejar unas islas a nuestros hijos que no sean inviables, insostenibles y endeudadas» porque, al final –dijo– «estaríamos haciendo trampas». Sobre España aseguró que «no está para experimentos ni para discursos grandilocuentes que luego no hacen el bien a nadie».

Clavijo centró su conferencia en desglosar la situación que se encontró al llegar a la Presidencia en julio de 2015 –cuando logró un acuerdo de gobernabilidad gracias a su pacto con el PSC-PSOE– y compararla con el marco actual en el que viven los canarios, un nuevo escenario marcado por la mejoría de empleo, la caída del paro y la evolución de los servicios de bienestar. «Al llegar al Gobierno tratamos de llevar a cabo la tarea de recuperar de manera justa y solidaria nuestra sociedad canaria y el estado de bienestar». Según explicó al tomar posesión del Gobierno se encontró con una difícil situación en el archipiélago canario debido a «la fragmentación» del territorio. Con la máxima de recuperar a los sectores más afectados por la crisis, el equipo de Clavijo se puso como meta redistribuir la riqueza gracias a dos elementos: el empleo y la gestión de servicios públicos.

En el coloquio, que contó con una introducción del director de LA RAZÓN, Francisco Marhuenda, y con una presentación del ministro de Justicia, Rafael Catalá, y al que acudieron también la presidenta del Congreso, Ana Pastor, la diputada en el Congreso por CC, Ana Oramas, el presidente del Cabildo de Tenerife, Carlos Alonso, y el presidente de la Audiencia Nacional, José Ramón Navarro, Clavijo señaló que la actual coyuntura y la afinidad existente entre Canarias y el Gobierno central son fruto de unas relaciones que empezaron en 2015, gracias a la intervención de la ahora presidenta de la Cámara Baja y la diputada de CC. En ese año, con la llegada de Clavijo comenzaron a retomarse unas relaciones que «estaban rotas» con el PP. Según aseguró, encontraron «facilidades» y «cumplimiento de la palabra».

En este repaso sobre los avances económicos desde que llegó al Gobierno, Clavijo enumeró las dificultades que se encontraron, como los «salarios o pensiones más bajas» debido a que el archipiélago depende básicamente del sector turístico y la economía de servicios que «no está tan bien retribuidos como los tecnológicos o industriales». Según explicó, el empleo en estos momentos no es de calidad y la remuneración no corresponde con la que le gustaría, pero sí se está impulsando la actividad económica de las islas, aseguró.

Con el objetivo de recuperar el empleo, en noviembre de 2015 llegaron las primeras reformas estructurales: un fondo de desarrollo económico para obtener infraestructuras productivas, y sobre todo, la actualización del régimen económico fiscal canario, que tras 24 años se había quedado obsoleto y que «en etapas de contracción económica no funcionaba muy bien», admitió. Un acuerdo que ya está aprobado en el Consejo de Ministros y que se aprobará en breve en el Congreso, y que dotará a Canarias de una ley que permitirá «no sólo ventajas fiscales» sino «competir en igualdad de condiciones con todas las empresas». El presidente canario habló también de acuerdos sociales para mejorar la vida de los canarios y enumeró algunos firmados con el Gobierno español para sacar adelante los Presupuestos del Estado, para ello defendió acuerdos que trabajen por la internacionalización de la economía canaria, sobre todo con la Unión Europea.

En su conferencia, Clavijo también puso de manifiesto que su comunidad es la peor financiada debido al antiguo sistema de financiación aprobado siendo presidente José Luis Rodríguez Zapatero. «Canarias perdía 700 millones de euros al año en financiación», lamentó. Sin embargo, aseguró que Canarias «ha sido responsable con el Estado y con el cumplimiento de los objetivos de déficit». Para él, la valoración general que debe hacerse ahora se centra en que «la recuperación de Canarias, hoy en día, es un hecho». «Después del enorme sacrificio que ha hecho nuestra población en el archipiélago, estamos creciendo por encima de la media del Estado».

También hubo tiempo en su intervención para exponer los datos económicos de Canarias. Sobre el déficit público, aseguró que su comunidad había cerrado 2016 con una media de 0,33% de déficit, mientras que la media de las demás comunidades estaba en el 0,82%, y la cantidad que había autorizado el ministerio era de un 0,7%. En cuanto a deuda pública, presumió de estar a más de 2000 euros por debajo de la media, algo que «comparado con Cataluña», los canarios estarían «6000 euros por debajo. Cada canario debe seis mil euros menos que cada catalán», precisó.

Sobre las cifras de empleo, reconoció que aún queda mucho por hacer. Hasta el momento la cifra de desempleados se ha bajado en casi 30.000 personas desde julio de 2015 cuando había 250.000 parados. En cuanto a los afiliados a la seguridad social, desde 2015 se han dado de alta más de sesenta mil personas. «Se ha generado más empleo, es cierto que todavía no es la calidad de empleo que nos gustaría, pero hay empleo», aseguró.