Iglesias advierte a Sánchez: «No entregamos investiduras gratis»

El líder de Podemos insta al PSOE a retomar la negociación sin aspirar a «tener todo el poder y toda la responsabilidad».

Podemos movió ayer ficha y salió en tromba en su apuesta por un Gobierno de coalición / Efe
Podemos movió ayer ficha y salió en tromba en su apuesta por un Gobierno de coalición / Efe

El líder de Podemos insta al PSOE a retomar la negociación sin aspirar a «tener todo el poder y toda la responsabilidad».

Retomar la negociación con el PSOE «desde donde se dejó en el mes de julio». Con este objetivo, Podemos movió ayer ficha y salió en tromba en su apuesta por un Gobierno de coalición. Nueva propuesta programática, nueva oferta con hasta cuatro esquemas para repartirse los ministerios dentro de un Ejecutivo compartido y reaparición de Pablo Iglesias tras varias semanas de silencio y perfil bajo. El secretario general del partido morado insistió, durante una entrevista en Antena 3, en la necesidad de que los dos partidos de izquierdas se pongan de acuerdo, obedezcan el mandato del 28-A y esquiven el fantasma de una repetición electoral en noviembre: «Sería una irresponsabilidad que por no negociar un Gobierno haya elecciones. Si los españoles hubieran querido un Gobierno de partido único le hubieran dado la mayoría absoluta. Hay que respetar la voluntad de la gente. Sánchez no puede pretender tener todo el poder y todas las responsabilidades».

Iglesias reconoció que envió personalmente la nueva propuesta a Sánchez, con el que intercambió algunos comentarios. «Nos ha sorprendido la respuesta negativa del PSOE», añadió. Respecto a la desconfianza que Ferraz expone como motivo para no negociar la coalición, Iglesias propone volver a construir la confianza sobre acuerdos: «La gente no se fía de los políticos y hace bien. La clave no puede ser la confianza sino las garantías. Con las cosas firmadas se construye la confianza». El líder morado puso como ejemplo los acuerdos de coalición suscritos por seis presidentes socialistas y rechazó volver a avalar un «Ejecutivo a la portuguesa», con el apoyo externo de su bancada: «Esa experiencia fue mala, con un Gobierno tan débil que no fue capaz de aprobar los presupuestos». Iglesias descartó de plano esta fórmula: «No entregamos investiduras gratis, nosotros negociamos. Hay que sentarse a negociar. La gente no entendería que Sánchez nos llevase a elecciones. Ahora dicen que la coalición tenía una caducidad de 48 horas. El proyecto de un partido político no puede tener caducidad», subrayó. Y lanzó un dardo más: «Cuando no has aprobado el examen de julio lo lógico no es irse de vacaciones». Iglesias recordó que él acepto la «exigencia más inaceptable» posible cuando renunció a formar parte del Ejecutivo por el veto de Sánchez e instó al presidente a evitar unas elecciones que podrían darle el poder a los partidos de derechas.

Al margen de la propuesta para el reparto de ministerios, Podemos trasladó al PSOE una detallada oferta programática. Se trata de un programa de gobierno con diez ejes básicos: garantizar empleos dignos y estables, con una subida del Salario Mínimo hasta los 1.200 euros, y asegurar las pensiones mediante su vinculación por ley al IPC; cuidar de los servicios públicos recuperando la inversión en sanidad, educación y servicios sociales, con medidas como la universalización de la red pública de escuelas de 0 a 3 años o la aprobación de una ley de Eutanasia; construir un país feminista con políticas públicas reales para garantizar la igualdad entre hombres y mujeres, permisos de paternidad y maternidad iguales e intrasferibles y la garantía del apoyo necesario a todas las víctimas de violencia machista; poner a la España Vaciada en el centro de las políticas del nuevo Gobierno; luchar contra la corrupción con el cierre de las puertas giratorias y la creación de una unidad policial especializada en corrupción institucional; bajar los precios del alquiler y garantizar el derecho a la vivienda; subir los impuestos a los que más tienen para garantizar la justicia social; luchar contra la emergencia climática que vive nuestro país; apostar por la ciencia e impulsar una Europa más democrática y más social.