Iglesias contraprograma al PP

Vistalegre II coincidirá con el congreso de los populares. Aumenta la tensión: Anticapitalistas pide «descentralización» y Errejón alerta de que no debe caerse en una «pelea de gallos»

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, y el secretario de Organización, Pablo Echenique,  tras el Consejo de Coordinación del partido
El líder de Podemos, Pablo Iglesias, y el secretario de Organización, Pablo Echenique, tras el Consejo de Coordinación del partido

Vistalegre II coincidirá con el congreso de los populares. Aumenta la tensión: Anticapitalistas pide «descentralización» y Errejón alerta de que no debe caerse en una «pelea de gallos»

Podemos celebrará su segunda Asamblea Ciudadana Estatal –conocida como Vistalegre II– entre el 10 y el 12 de febrero, según anunció el secretario general del partido, Pablo Iglesias, en rueda de prensa tras la Ejecutiva de ayer lunes en Madrid. Iglesias desveló la intención de que finalmente haya escogido esta fecha cuando aseguró que los ciudadanos podrán «comparar simultáneamente» los dos «proyectos antagónicos» que su partido y el PP encarnan. La fecha –aunque deberá ser ratificada por el Consejo Ciudadano Estatal– puede darse por definitiva, ya que este órgano de Podemos ratifica sistemáticamente las decisiones del líder del partido maquillando superficialmente lo que es, en definitiva, una decisión tomada por la cúpula, al uso de los partidos tradicionales.

Iglesias también reveló cuál será su posicionamiento estratégico de cara a la cita de febrero, que pasará por presentarse como el secretario general de todos y el único liderazgo posible que aglutine todas las «corrientes críticas» –significativamente la expresión es del propio Iglesias– que actualmente existen en el partido. «Mi desafío es hacer un Podemos en el que quepamos todos, en el que las diferencias puedan ser complementarias y en el que en los órganos haya personas que procedan de corrientes distintas», señaló. En este sentido, el secretario general aseguró que se va a «dejar la piel» para llegar a un acuerdo entre las diferentes tendencias sobre la estrategia de Podemos y sobre el modelo organizativo del partido, punto éste no menor en la agenda de la formación morada. Para ello, y para revalidar su cargo de secretario general, Iglesias se siente «abrumadoramente apoyado», también por los integrantes de las corrientes críticas, a los que intentará «integrar y buscar el acuerdo». Ahondando en el que será de ahora en adelante su posicionamiento, Iglesias aseguró que «no tiene sentido que yo me presente a mí mismo como representante de una suerte de corriente, si no que tengo que dialogar con los que siempre han querido ser corriente para contribuir a crear un Podemos en el que quepan todos».

Los detalles del formato, del sistema de organización y de la metodología de Vistalegre II serán decididos por las bases del partido en una consulta telemática que tendrá lugar entre el 18 y el 20 de diciembre. Entre los asuntos sobre los que tendrán que pronunciarse los inscritos del partido estará el espinoso tema del sistema de votación empleado, que tendrá como reto, en palabras del propio Iglesias, ser capaz de «integrar a las minorías». El líder de Podemos se refirió también a Errejón, con quien mantiene una «relación intelectual tan privilegiada» que «nunca se ha roto». Por otra parte, Anticapitalistas hizo público un comunicado a primera hora de la mañana en la que demandó más descentralización en Podemos y postuló la creación de un partido-movimiento «abierto, pluralista y democrático». En declaraciones posteriores, Miguel Urbán alertó sobre la posibilidad de que Vistalegre se convierta en un congreso «controlado cerrado».

Finalmente, Errejón compareció ante los medios en el Congreso y abogó por que en Vistalegre se cerraran acuerdos para «el mayor grado de descentralización y desconcentración del poder posible». El secretario político de Podemos reiteró también su voluntad de que se separaran las votaciones de los documentos estratégicos de las de los cargos del Consejo Ciudadano Estatal. Por último, se declaró partidario de que Vistalegre no se convierta en un «duelo en el O.K. Corral ni una pelea de gallos» y favorable al Podemos «original de las europeas, es decir, transversal».