Errejón e Iglesias, rumbo a la ruptura pese al clamor de las bases

Los resultados de la consulta que se conocerán hoy configurarán el futuro del nuevo Podemos

Iglesias y Errejón en Vistalegre
Iglesias y Errejón en Vistalegre

Los resultados de la consulta que se conocerán hoy configurarán el futuro del nuevo Podemos

A pesar de los ensordecedores gritos de las bases del partido clamando por la unidad, Podemos escenificó la división interna que padece desde el primer instante ayer en Vistalegre: la salida del Consejo Ciudadano a la pista de la antigua plaza de toros madrileña se produjo separada nítidamente en corrientes siendo los errejonistas los primeros en aparecer (aunque con media hora de retraso) y, a continuación, con un significativo intervalo de unos metros, el bloque pablista. El resto de la jornada no se apartó de este guión. Una cosa está clara: si el clamor de los vítores ayer en el palacio de Vistalegre puede tomarse como un parámetro indicativo del resultado que arrojarán hoy las urnas virtuales de Podemos a Pablo Iglesias le esperaría una victoria holgada frente a Errejón.

En su arenga inicial, el secretario general tildó de «fascista arrogante» a Trump y habló de «rumores siniestros que llegan de Europa» para a continuación, sacar pecho de que el partido que lidera sea el principal baluarte para que se produzca «un nuevo contrato social» que ponga fin al neoliberalismo en todo el mundo. La autocrítica estuvo presente, en cualquier caso, desde el primer instante en Vistalegre. Iglesias, en concreto, reconoció que había «cometido errores pero esta asamblea tiene que se un ejemplo de fraternidad». Tan sólo minutos más tarde, durante la presentación de su documento político, describió los puntales estratégicos del nuevo Podemos que quiere construir en contraposición a las ideas defendidas de Errejón. En concreto insistió en la idea de que la transversalidad que puede llevar a Podemos a la Moncloa es «parecerse a la gente del país» y no parecerse al resto de partidos . «A esos no tenemos que parecernos ni en los andares», dijo.

Errejón fue el siguiente dirigente en ocupar la tribuna de oradores de Vistalegre y fue recibido con gritos de «unidad, unidad». «No desempolvar los viejos mapas ni los viejos errores» fue una de las decisiones que se tomaron en el primer Vistalegre, una idea que repitió el aún secretario político de Podemos. «Estoy convencido que que existen ya los libros y las tesis doctorales sobre esa formación simpática que le dio un tirón de orejas a los viejos partidos», dijo Errejón, que evitó centrar en la lucha interna su intervención. Finalmente, cuando el número dos llamaba a «levantar las banderas de nuestros abuelos con voluntad de victoria», la organización de la asamblea puso la sintonía del congreso para forzar el silencio de Errejón, que se había alargando más de la cuenta, algo que no había sucedido en la intervención de Iglesias.

A continuación le tocó el turno a los anticapitalistas y a Miguel Urbán. «Nuestros enemigos son los fantasmas del fascismo y el antídoto se llama Podemos», dijo en la que fue sin duda la más encendida intervención de la jornada.

La tercera intervención de Iglesias fue para presentar su candidatura a la secretaria general de Podemos. El líder articulo su discurso como una larga enumeración de las personas que forman parte de su equipo: Montero, Echenique, Elizo, Mayoral, Castañón, Julio Rodríguez y Alberto Rodríguez a quien describió como «un currela con rastas de Canarias». El golpe de efecto final fue cuando Iglesias puso el palacio de Vistalegre en pie incluyendo entre «su equipo» a Errejón y a Urbán y realizando una llamada a que «a partir del día 13: unidad». Gestos retóricos aparte, será el resultado de la consulta a las bases que se dará a conocer hoy el que determine el nuevo equilibrio de poder en las distintas facciones de Podemos.

El discurso de Iglesias

«Nada sin mi equipo»

Pablo Iglesias desoyó ayer la reclamación de «unidad» que sus bases pedían desde el inicio del congreso. En su discurso se dedicó a promocionar a los miembros de su lista y recordó como en el acto de inicio de campaña– que «sin su equipo no era nada». El secretario general que aspira a revalidar su cargo en las votaciones que se darán a conocer hoy avisó de que el «ensimismamiento» y la «división» trabajan para «el enemigo». Sin embargo también hubo en su arenga lugar para la autocrítica. Reconoció haber «cometido muchos errores» y advirtió a las corrientes de que este congreso debe ser ejemplo «fraternidad».

El discurso de Errejón

«Más juntos, más fuertes»

Errejon, centró su discurso en una crítica al resto de fuerzas políticas. Los primeros aplausos del público se los llevó cuando arremetió contra el PP: «En el Congreso del PP discuten si lo que ayer fue un águila hoy iba a ser una gaviota y mañana es un charrán». . Acerca del PSOE criticó que afirmaran que «el enemigo al que quieren derrotar, no han dicho que sea precariedad sino el populismo que es como llaman al cambio. Pues aquí estamos». Errejón pasó de puntillas sobre la situación de división que vive el partido aunque sí abogó porque Podemos «a partir del lunes: más juntos, más fuertes, más Podemos».