Interior blinda las Cortes, Moncloa y Zarzuela a drones

Entre los días 7 y 17 de junio se detectaron en el área urbana de Madrid un total de 117 vuelos ilegales de drones sobre los edificios de las principales instituciones de España. Ante esta amenaza, creciente y preocupante, el Ministerio de Interior ha activado un sistema para blindar los palacios de la Zarzuela y de la Moncloa, así como las Cortes Generales.

Se trata de un sistema para la detención remota, identificación, seguimiento, monitorización, y en su caso, neutralización de naves no tripuladas cuando supongan una amenaza para la seguridad, en el que se han invertido 290.000.

La ministra portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, lo anunció ayer en la rueda posterior al Consejo de Ministros y justificó su contratación por la extensión «significativa» de este tipo de vuelos como consecuencia de la fácil adquisición de estos aparatos, pero que «pueden tener consecuencias peligrosas cuando se aproximan a infraestructuras críticas» o se usan para labores de espionaje o incluso terroristas.

En este sentido, Celaá puso como ejemplo el suceso ocurrido en el aeropuerto de Gatwick, el segundo más importante de Londres, en diciembre de 2018 cuando se vio obligado a cerrar durante 24 horas como consecuencia de la presencia de drones de alta tecnología en las cercanías de la terminal. Este episodio afectó a alrededor de 12.000 vuelos y a cientos de miles de pasajeros.

En nuestro país, se detectó el posible uso de drones para burlar las medidas de seguridad en la cárcel malagueña de Alhaurín de la Torre a finales de 2018. Al parecer su utilización se sospecha que se fue para introducir droga en el interior del penal.

El manejo de estas aeronaves en España está regulado por el Real Decreto 1036/2017. Esta normativa solamente obliga a sacarse la licencia de piloto a las personas que van a desempeñar una actividad profesional con drones profesionales. Es decir, en otros escenarios, es posible volar este tipo de aeronaves no tripuladas sin permisos, bajo amenaza de multa en caso de volar, por ejemplo, en zonas urbanas o por la noche.

El uso de esta tecnología se ha disparado a nivel mundial y es un sector que continuará creciendo. Son muchos los nichos que se han rendido a las infinitas posibilidades que ofrece su tecnología. Desde agricultura, vigilancia, ganadería y especialmente el sector militar y de seguridad, un campo en el que los países cada vez invierten más.