Investigan si a los Mossos les dieron la orden de no actuar

Agentes de la Guardia Civil requisaron ayer las cintas con las comunicaciones de la Policía Autonómica durante el referéndum.

El centro del 112 de la localidad tarraconense de Reus que fue registrado ayer por la Guardia Civil en busca de pruebas
El centro del 112 de la localidad tarraconense de Reus que fue registrado ayer por la Guardia Civil en busca de pruebas

Agentes de la Guardia Civil requisaron ayer las cintas con las comunicaciones de la Policía Autonómica durante el referéndum.

«No reconozco a la Guardia Civil como agente de la autoridad; únicamente obedezco órdenes del mayor Trapero». Así se expresó un agente de los Mossos d’Esquadra cuando miembros de la Benemérita le requirieron apoyo para cerrar un centro de votación durante el referéndum ilegal del 1-O. La entrada ayer de agentes del Instituto Armado en la sede central del servicio de emergencias 112 de la Generalitat, sito en Reus (Tarragona), tenía como objeto requerir las cintas de las comunicaciones internas de los Mossos d’Esquadra durante la jornada del referéndum ilegal del 1-O. Según han informado a LA RAZÓN fuentes de la investigación, se trata de acumular datos que acrediten la supuesta pasividad del cuerpo policial autonómico para impedir la citada votación y si obedecía a órdenes superiores, como se desprende de la frase que encabeza esta información.

De hecho, en el informe entregado por la Unidad de Policía Judicial de la Guardia Civil de Cataluña en la Audiencia Nacional (aunque el registro de ayer está relacionado con las diligencias que instruye otro juzgado de Cataluña) se subraya «en la gran mayoría de los casos, la actitud pasiva exhibida por los Mossos d’Esquadra, manteniéndose al margen de cualquier actuación desarrollada por la Guardia Civil, evitando intervenir incluso en los casos en los que miembros del Cuerpo eran agredidos, llegando incluso en algunos casos a increpar e incluso enfrentarse a alguno de los agentes de la Guardia Civil que en el ejercicio de sus funciones se encontraba en el lugar».

Una decena de agentes del Instituto Armado se personaron a la sede central del 112 . En concreto, requirieron las grabaciones de las conversaciones de los Mossos d’Esquadra durante el 1 de octubre, así como las instrucciones que daban a través del servicio de comunicaciones por radio.

Se trata de acreditar, entre otros asuntos, si los Mossos tuvieron una actitud pasiva a la hora de cumplir la resolución judicial que les obligaba a impedir la votación; o se limitaron a observar las intervenciones que efectuaron la Guardia Civil y la Policía Nacional para cumplir dicho mandato judicial. Y lo que es más relevante. Si lo hacían por voluntad propia o porque habían recibido órdenes superiores, de sus mandos.

Las actuaciones, según el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), se mantienen secretas. Se sabe, no obstante, que se ha ordenado a los Mossos que, en ningún caso, destruyan ese material. En la citada sede de Reus, dirigida desde el Departamento de Interior, están guardados los ficheros territoriales de todos los servicios de emergencias del Gobierno catalán: los Mossos d’Esquadra, los Bomberos, Protección Civil, el Sistema de Emergencias Médicas y el teléfono de emergencias 112.

En el informe central de la mencionada Unidad de Policía Judicial se subraya que el trabajo de los agentes estuvo condicionado, además de la inacción de los Mossos, por la «concentración de un elevado número de personas que, ofreciendo resistencia, trataban de impedir el acceso de la fuerza policial a los distintos centros».