Política

La CUP aceptaría a Neus Munté como la candidata alternativa a Mas

Fuerza a CDC a decir si su compromiso con el proceso está por encima de su líder

La vicepresidenta de la Generalitat en funciones, Neus Munté
La vicepresidenta de la Generalitat en funciones, Neus Munté

La CUP vería bien a la vicepresidenta del Govern y titular de Bienestar Social, Neus Munté, como candidata alternativa a Artur Mas para presidir la Generalitat.

Por un número, la diferencia que hay entre 62 y 63 diputados, Artur Mas está hoy más cerca de convertirse en diputado raso que de seguir con su carrera de president de la Generalitat. Con 63 diputados, a Junts pel sí le hubiera valido con la abstención de la CUP para investir a su candidato, pero sus 62 diputados suman menos escaños que los partidos constitucionalistas, PSC, Ciutadans, PP y Catalunya sí que es pot (63). Jxsí reclama «fórmulas imaginativas» para que la CUP le deje dos diputados para poder investir a Mas, como por ejemplo que Antonio Baños y Julià de Jódar, que no son militantes del partido, apoyen al líder convergente sin implicar al partido.

La CUP prometió en campaña que no prestaría sus votos para reelegir a Mas. Prometió que avalaría el inicio de una etapa de desconexión con un president «libre de mochilas con corrupción y recortes» y no va a faltar a su palabra. Da igual que después de las elecciones imputaran a Mas o que la Guardia Civil entrara en la sede de CDC y se llevara a su tesorero, lo prometido es deuda, insisten. Por si algún convergente tenía dudas, ayer volvió a ratificarlo en el consejo político que celebró en Perpiñán, coincidiendo con la Diada de la Cataluña del Norte, donde además corroboró que no concurrirá a las elecciones generales.

Tan convencida está de no votar a Mas, ni siquiera con «fórmulas imaginativas», que propondrá un candidato alternativo de la lista de Jxsí si tras la primera sesión de investidura, que tendrá lugar el martes, el president no logra ser reelegido. Aunque la CUP da por fallida la investidura de Mas en primera ronda, esperará a que concluya la primera votación para exponer su propuesta.

«Como proceso no nos ayuda un acto de investidura fallida», lamentó el diputado de la CUP por Gerona, Benet Salellas. Él mismo explicó también que «comienza a ser el momento en que, si desde Jxsí no se hace una propuesta alternativa, la hagamos nosotros, y si esta propuesta es bien recibida y es factible, entonces la trasladaremos a todos los órganos de la CUP para que la validen».

Aunque no habló de nombres, en campaña y durante la negociación con Jxsí, que sigue adelante, ha trascendido que los anticapitalistas verían bien a la vicepresidenta del Govern, Neus Munté, titular de Bienestar Social. De hecho, desde el 27-S, en las comparecencias de los martes tras el Consell Executiu, Munté ha de responder siempre a la misma pregunta, si se ve como sucesora de Mas, a lo que siempre responde que «no».

Los otros nombres que se barajan serían el de Raül Romeva, número uno de la candidatura de Junts pel sí, el coordinador general de CDC, Josep Rull, o Muriel Casals, la ex presidenta de Òmnium Cultural, la entidad que junto a la ANC ha movilizados las últimas diadas, una propuesta, esta última, que igual que la de Carme Forcadell como presidenta del Parlament, saldría de ERC.

La CUP ha hecho que CDC se ponga ante el espejo y se pregunte hasta dónde llega su compromiso con el proceso, si está dispuesta a seguir adelante sin Mas. La respuesta ayer era «no». Francesc Homs defendió que «a base de vetos no se construye nada» y que este estilo de «váyase señor González no lleva a ningún sitio. CDC alega que entre Jxsí tiene un millón y medio de votos más que la CUP y esta que demuestra su generosidad avalando a un president de Jxlsí, pero no a Mas.