La Policía se refuerza en Cataluña

La Razón
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La mayoría de las competencias policiales en Cataluña están en manos de los Mossos d'Esquadra, pero la presencia de la Policía Nacional sigue siendo muy importante. Controlan llas fronteras, el crimen organizado, el terrorismo y otros ámbitos delicitivos. En territorio catalán operan un total de 3.360 agentes de la Policía Nacional, que recientemente se han visto afianzados y reforzados por la ampliación de sus instalaciones en Barcelona.

La remodelación de la comisaría en la zona de la Verneda de Barcelona se comenzó a proyectar en 2007, a través de un acuerdo entre el Ministerio del Interior y el Ayuntamiento de la capital catalana. Las nuevas instalaciones ya son una realidad, y con un coste total de 20 millones de euros, fueron inauguradas esta semanas por el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz.

Todo son ventajas con las nuevas instalaciones, según explicaron a LA RAZÓN diversos responsables del centro. Por la proximidad con los vecinos, por la mejoría en el servicio a los ciudadanos, la tranquilidad para los agentes (está lejos del bullicio del centro de la ciudad) y, sobre todo, la posibilidad de que el cuerpo trabaje junto, sin dispersión, lo que mejora la efectividad.

Pepe Jiménez es el inspector jefe de la sección de crimen organizado de la Policía Nacional en Barcelona, y señaló a este diario que «aquí todo es mucho más luminoso». Cabe destacar que buena parte de los efectivos que están ahora en esta comisaría antes trabajaban en la jefatura superior de la Policía, en Vía Laietana, en un edificio mucho más pequeño y anticuado.

«Todo se ha planificado de cara al trabajo policial», explicó Jiménez, antes de confirmar que «estamos muy satisfechos». El principal argumento que utiliza es el común entre todos sus compañeros. Se trata de que las brigadas de Policía Judicial, Seguridad y Extranjería, con sus respectivos grupos internos, trabajen de una manera más próxima y conjunta. Otra ventaja, según Jiménez, es que los protocolos para las detenciones y el traslado de los arrestados también han mejorado.

La remodelación de las instalaciones han dado lugar a una comisaría moderna, diáfana y luminosa. Nada que ver con el concepto que se tenía antaño de este tipo de edificios. El inspector jefe de la sección de investigaciones tecnológicas, Isidro Ordás, está de acuerdo. «Ahora todo es mucho mejor, y una de las ventajas es que con estas nuevas instalaciones las brigadas podemos interactuar mejor entre nosotras», explicó a este diario.

Ordás aporta un argumento muy interesante. «Los vecinos están encantados, porque me dicen que se nota que ha mejorado la seguridad en la zona», aseguró, antes de añadir que «con esta comisaría todo es mejor para la sociedad y la seguridad». En total son 9.000 metros cuadrados de superficie, incluyendo un patio para acoger actos como el de la inauguración del miércoles. El patio es una de las partes principales y está perfectamente diseñado para este tipo de eventos.

Por su parte, el jefe de la sección de estupefacientes, Pedro Marín, también observa con mucho optimismo el futuro de la Policía Nacional en Cataluña. «Ahora estamos mucho mejor», sentencia.