La «re»reconversión de la mitad del grupo socialista

Sánchez se encontrará con una mayoría de diputados afines a Díaz

El Grupo Parlamentario Socialista quedó muy fracturado a cuenta de la pugna entre Sánchez y Díaz por la abstención a Rajoy

Si las primarias del PSOE se hubieran celebrado en el Congreso de los Diputados, Susana Díaz se habría impuesto con claridad sobre Pedro Sánchez.

Si las primarias del PSOE se hubieran celebrado en el Congreso de los Diputados, Susana Díaz se habría impuesto con claridad sobre Pedro Sánchez. El grupo parlamentario socialista está controlado por los aparatos territoriales, que se han mostrado desconectados de las bases en la elección del secretario general, pero que están en su mayoría alineados con la presidenta de la Junta. Para muestra, 20 de los 84 diputados socialistas son andaluces y la cifra de partidarios de Díaz ascendería hasta los 47, sumando a los de otras federaciones. Por ello, uno de los desafíos más acuciantes al que se enfrentará el nuevo líder en la Carrera de San Jerónimo no será únicamente el de ejercer la oposición al Gobierno, sino también el de tejer complicidades con los diputados que en el pasado reciente se mostraron críticos con su gestión.

El grupo socialista es un ecosistema aparte que refleja perfectamente –a pequeña escala– las pulsiones internas que ha vivido el PSOE en los últimos meses. Las reuniones que se celebran tradicionalmente los martes para trazar la estrategia del partido fueron escenario del enfrentamiento abierto entre partidarios de Sánchez y Díaz. Los momentos de mayor crudeza se vivieron a cuenta de la decisión de abstenerse ante el PP, requerimiento que 15 de ellos llegaron a incumplir.

Si la tarea, ya en sí misma, promete ser ardua, Sánchez tendrá que acometerla –además– desde fuera del grupo parlamentario. El líder socialista renunció a su escaño en el Congreso, tras su dimisión el 1 de octubre, para no tener que votar en contra del mandato del Comité Federal. Aunque Sánchez reconoce que la «falta de foco» para ejercer la oposición a Rajoy será un hándicap, considera «un acierto» haber dejado su acta de diputado. «Se puede tener impacto desde fuera», comentan desde su equipo, poniendo como ejemplo la exitosa campaña para las primarias.

El nuevo líder tendrá que realizar también una reestructuración inmediata en las portavocías del Congreso y el Senado por las dimisiones de quienes las detentaban hasta ahora por mandato de la gestora. Antonio Hernando apenas esperó al final del escrutinio para comunicar que abandonaba su cargo, después de que Sánchez ya hubiera anticipado la semana pasada que no contaría con él si ganaba las primarias. El mismo camino siguió ayer el portavoz en la Cámara Alta, Vicente Álvarez Areces, que consideró que su cargo expiraba, al hacerlo el periodo de dirección interina. «En lo que respecta a mi responsabilidad, la asumí cuando la gestora asumió el control del partido y, por tanto, al finalizar el periodo de esta mi puesto queda a disposición», señaló.

La reestructuración en ambos cargos se acometerá de manera interina hasta que en el Congreso Federal de junio se articulen los nuevos equipos. Para la Cámara baja suenan desde nombres de colaboradores cercanos a Sánchez como Adriana Lastra, Susana Sumelzo o José Luis Ábalos, hasta diputados de un perfil menos sesgado como la portavoz adjunta, Isabel Rodríguez, alineada con Díaz.