Las dos cajas B de Correa: una para ingresos y otra para pagos

El cabecilla creó una «trama de de facturas falsas» para ocultar el origen y destino de los fondos.

Correa comparece en la Comisión que investiga  la supuesta financiación irregular del PP el pasado mes de febrero
Correa comparece en la Comisión que investiga la supuesta financiación irregular del PP el pasado mes de febrero

El cabecilla creó una «trama de de facturas falsas» para ocultar el origen y destino de los fondos.

El principal dirigente de la trama «Gürtel», Francisco Correa, condenado a 55 años y 11 meses de cárcel, disponía de una «caja B» que se nutría de los importes superiores a las facturas por los servicios prestados por sus empresas y de los cobros en metálico a clientes por servicios reales sin emitir factura y comisiones obtenidas por su labor de intermediación en adjudicaciones públicas a favor de empresas de terceros. Así se considera acreditado en la sentencia de la Audiencia Nacional del «caso Gürtel», donde, además, se destaca que para llevar a cabo esa labor de elaboración de facturas ficticias tuvo un papel relevante José Luis Izquierdo –condenado a 17 años y 7 meses de prisión–, que era el encargado de «la llevanza y gestión de la tesorería opaca de Francisco Correa, para lo que utilizó distintos registros y archivos».

Entre ellos, añade al respecto la resolución judicial, estaba la «Caja X PC», denominada «caja B», donde se recogía toda la información de cobros y pagos «ajenos a la contabilidad oficial, reflejo de la parte más importante y mayor de tesorería del grupo de Correa, y que se nutría con traspasos de cajas de seguridad que el propio grupo gestionaba o de comisiones provenientes de contrataciones irregulares, incluidas las de una falsa facturación, y cuyas anotaciones estaban coordinadas con apuntes reflejados en la llamada “carpeta azul”», que también estaba en posesión de José Luis Izquierdo.

Esa caja estuvo operativa fundamentalmente entre 1999 y 2004, aunque cuando la misma tenía un saldo muy elevado se recibía un «entrega demasiado grande», se hacía un ingreso en la caja de seguridad que tenía la organización en la extinta Caja Madrid y se anotaba en la «Caja X PC Cajamadrid», que era donde se recogían los movimientos de efectivo de la caja de seguridad.

A partir de 2005 y hasta 2008, esa caja vino a ocupar el lugar de la anterior la «Caja B actual», en la que pasa a llevarse la parte más importante de esa tesorería.

Junto a ellas, tenía igualmente la «Caja pagos B», que era donde se incluyeron los pagos entre el 31 de octubre de 2002 y el 28 de febrero de 2005, y que estaba destinada principalmente a recoger «cantidades pagadas a trabajadores de las empresas fuera de su nómina oficial».

La conclusión a la que llega la Sala de la Audiencia Nacional que ha juzgado este procedimiento sobre todo lo relacionado con las facturas de sus sociedades, es que Correa y Pablo Crespo –a quien se le ha impuesto una condena de 37 años y 8 meses–, en connivencia con otros acusados, crearon una trama de confección de facturas falsas con tres finalidades: «sobornar a los cargos públicos» mediante la generación de fondos opacos para la Hacienda Pública y ajenos al circuito económico legal; reducir la base imponible en las declaraciones tributarias de distintas sociedades «mediante la simulación de gastos irreales y la ocultación de ingresos percibidos»; y, en tercer lugar, «encubrir al verdadero titular de los fondos, su origen y destino».

Peñas: Gracias y a prisión

Por otro lado, el Tribunal agradece la «gran ayuda para un mejor esclarecimiento de los hechos y partícipes en ellos» prestada por el ex edil del PP de Majadahonda José Luis Peñas; pero no le vale para salir indemne, y le condena a 4 años y 9 meses de prisión.