Las vacaciones en segundo plano de Don Juan Carlos

50 veranos han pasado ya desde que desembarcó por vez primera en Palma. Ha sido el mejor embajador de Mallorca. Pero ahora da un paso atrás. Es el momento de Felipe VI

Don Juan Carlos ha decidido mantenerse en un segundo plan tambien en el mes de agosto. El monarca, que recibe multitud de visitas en Zarzuela, pasará sus días de descanso lejos de Marivent, donde estarán sus hijos y nietos

No es fácil el tránsito de una vida de actividad plena, como primera autoridad del país, a otra en la que el papel que te corresponde es secundario. Máxime cuando sigues siendo un activo dotado de un gran potencial para las relaciones institucionales cuyo momento álgido, de alguna manera, ha pasado ya tras hacer voluntariamente un relevo que era absolutamente necesario. En esa clave de no restar protagonismo al nuevo Rey Felipe VI hay que entender también la decisión de Don Juan Carlos de no ir este año a Palma de Mallorca. Dentro de las actividades previstas cada verano, está la de recibir a las autoridades de Baleares por parte de los Reyes y ofrecerles una cena que, por cierto, Don Felipe ha decidido sustituir por una recepción mayoritaria en el Palacio de la Almudaina, que permitirá a la pareja real saludar y charlar con un mayor número de ciudadanos del archipiélago Mediterráneo. La presencia de Don Juan Carlos en Marivent podría plantear problemas de que el anterior monarca tuviera que asistir a esos actos, eclipsando el papel de los nuevos Reyes. A esas circunstancias se unen también que dos de los máximos atractivos que Mallorca tenía para Don Juan Carlos –participar en la regata de la Copa del Rey y navegar a bordo del yate Fortuna– ya no están a su alcance. Tomar parte en la regata no es posible por razones de salud, ya que su espalda y cadera no lo hacen aconsejable. Y lo del Fortuna, menos aún cuando precisamente se acaba de vender el yate a la empresa Balearía, cuya accionista mayoritario es la familia de Abel Matutes, antiguo mandatario del Partido Popular y ex ministro de Asuntos Exteriores con José María Aznar.

Fuentes del Palacio de la Zarzuela únicamente han asegurado lo que no va a hacer el Rey Juan Carlos este verano, pasar unos días en Marivent, como había hecho durante los últimos cincuenta años. Pero no se sabe hasta el momento en que va a emplear su tiempo de ocio el anterior Jefe de Estado. Es un tiempo complicado y difícil. Un momento de ajuste que le llevará de tener un empleo de plena dedicación, a pasar a esa etapa que muchos llaman de júbilo en la que hay que encontrar de nuevo un lugar apropiado.a inevitable que el retiro voluntario del Rey Juan Carlos no durara mucho tiempo. Ha sido un gesto más de generosidad por parte del anterior monarca el renunciar a aparecer en público en este tiempo inmediatamente posterior a la abdicación de la Corona de España en su hijo, el Rey Felipe VI, con el que, asegura su entorno, se reúne con frecuencia dentro del recinto del Palacio de la Zarzuela para comentar asuntos relativos al desempeño de la Jefatura del Estado.

Hace unos días, en la primera reunión informativa del nuevo equipo de la Casa del Rey, ya se anunció la posibilidad de que Don Juan Carlos asistiera a la toma de posesión del presidente colombiano, Juan Manuel Santos, en representación del Estado español. Al confirmarse ya de forma oficial la noticia de que Don Juan Carlos va a encabezar la delegación española en Bogotá, hay quien asegura que ha sido idea del nuevo Rey –con la bendición del Gobierno, por supuesto– el que su padre sea el que asuma una tarea que hasta ahora había desempeñado Don Felipe como Príncipe heredero. Lo cierto es que es fácil suponer que Don Juan Carlos debe estar feliz de abandonar su discreto retiro para «sustituir» al recién proclamado monarca, del que se siente muy orgulloso al verlo actuar como Rey, en una labor que lo va a devolver a la palestra y le va a obligar a volver a ejercer un papel que él hace con brillantez. Su viaje a Colombia puede ser el principio de una serie de misiones de representación de España que se le encomienden en el futuro.