Los diputados provida exigen al PP el voto libre y secreto en el Congreso

Dicen que el partido les ha amenazado con una sanción si votan contra la Ley

La Razón
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El 11 de febrero de 2014 se produjo la única votación secreta en el Pleno del Congreso que se ha realizado en esta Legislatura. El motivo: retirar, a petición del PSOE, la reforma de la ley del aborto que elaboró el entonces ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón. A pesar de la apelación de Elena Valenciano, «número dos» de los socialistas en aquel momento, a las mujeres del Partido Popular, no se aprobó. Es más, numerosas mujeres del grupo aplaudieron a Gallardón tras la votación, aunque meses más tarde fuera el propio Ejecutivo el que decidiera desprenderse de la Ley Orgánica de Protección de los Derechos del Concebido y de la Mujer Embarazada.

Hoy, cuatro de esos mismos diputados exigen el mismo trato ante la votación del próximo martes en la que se quiere aprobar la ligera reforma que ha elaborado el grupo popular y por la que se cambiará el artículo 13 de la ley vigente que permite abortar a las menores de 16 años sin consentimiento paterno. «Están ejerciendo una presión importante sobre todos nosotros, intentan imponernos su postura sin darnos libertad de voto cuando hace unos meses se nos permitió dar nuestra opinión de forma libre y secreta y salió adelante la no retirada de la reforma», afirma uno de los diputados que el pasado lunes se reunió con el portavoz del grupo popular en la Cámara Baja, Rafael Hernando. De acuerdo con los diputados que exigen una reforma más amplia de la actual ley del aborto, «en la reunión no se produjo ningún debate, sino que nos advirtieron de que la única modificación que se votará la próxima semana va a ser la del consentimiento paterno y que, a lo mejor, en las enmiendas posteriores se podría modificar la norma para evitar que el aborto sea un derecho». El enfado de estos diputados fue aún mayor cuando les exigieron un voto unido, si no, «nos han amenazado con sancionarnos». Pero los cuatro diputados que, en reiteradas ocasiones han asegurado que votarán «en conciencia» tienen claro que «no daremos nuestro apoyo a una reforma que asume políticamente la «ley Aído», no protege la vida e incumple con nuestro compromiso electoral». Ellos consideran que defienden a una gran parte de su electorado que, como anunciaron en su programa, buscan la defensa del no nacido.

Los diputados no confían en que ese «a lo mejor» con el que les han intentado convencer de unos posibles cambios en las enmiendas se vayan a realizar. Otro de los parlamentarios que se ha posicionado en contra de la reforma insiste en que «si de verdad quisieran cambiar algo ya habrían creado un equipo, en el que participaríamos alguno de nosotros, para estudiar qué tipo de enmiendas se podrían introducir», pero, «no ha sido así, no existe un compromiso previo».

La docena de diputados y senadores que se han posicionado en contra de la pequeña reforma que plantea el Gobierno alaban las palabras que pronunció el ministro de Sanidad, Alfonso Alonso, el pasado jueves en una entrevista con Radio Nacional, pero «con decir que el aborto no es un derecho no es suficiente, siempre que siga existiendo una ley que en la realidad práctica permite que durante las primeras 14 semanas de gestación se pueda interrumpir el embarazo de forma libre y gratuita». Y es que si de verdad se quiere cumplir con lo que reclaman los provida se debería abordar una reforma total de la «ley Aído» porque tendrían que modificar la actual norma de plazos por una de supuestos. «Con la reforma que se va a votar el martes sólo se cambia la titularidad del derecho, no se protege a la vida del no nacido», a la que hizo referencia el ministro de Sanidad en su entrevista y que protege la Constitución, como también apuntó Alonso. Lo cierto es que, lo que no comprenden los diputados es por qué «si contamos con mayoría absoluta y con un escenario favorables, no hacemos la reforma que prometimos». «No puedo validar la ‘‘ley Aído’’ con mi voto», apunta otro de los diputados.

De acuerdo con estos cuatro opositores a la reforma que se va a plantear el martes, «se están violentando conciencias al intentar modificar el planteamiento del partido» y reconoce que «muchos compañeros han reculado porque les han forzado. Tienen miedo a la posible sanción».

A expensas de una posible nueva reunión que no creen que se produzca antes del martes por falta de tiempo, los diputados provida del PP aún no saben cómo reflejarán su desacuerdo si con la abstención o con la no asistencia al Congreso. Hasta el lunes no decidirán la fórmula, aunque la mayoría se inclinan por la segunda opción.

JOSÉ EUGENIO AZPIROZ

Este abogado es actualmente diputado por Guipuzcoa y es presidente de la Comisión de Empleo y Seguridad Social. Al igual que los otros tres diputados, acudió a la última manifestación provida.

LOURDES MÉNDEZ

Esta diputada del PP por Murcia es presidenta de la Comisión para las Políticas Integrales de la Discapacidad y mostró un gran apoyo a la reforma de la norma que realizó Gallardón.

EUGENIO NASARRE

Diputado por Granada, calificó de «amarga derrota» la retirada de la norma del ex ministro de Justicia el pasado mes de septiembre. Y se preguntó si la «mutación» del PP es «irreversible».

JAVIER PUENTE

«Considero que la vida es el principal de los derechos que debemos defender», afirmó este diputado por Cantabria antes de acudir con su familia a la pasada manifestación contra el aborto.