Los disidentes de ETA anuncian un “Movimiento de Liberación Nacional” como el que tenía la banda

Uno de sus dirigentes se pregunta por qué se entregaron las armas de “manera tramposa”

El dirigente de ATA (AmnistIa ta Askatasuna), Jon Yurrebaso / Foto: Efe

Uno de sus dirigentes se pregunta por qué se entregaron las armas de “manera tramposa”.

Los disidentes de ETA, de Amnistia eta Askatasuna (ATA) proponen la creación de un “Movimiento Socialista Revolucionario Vasco de Liberación Nacional que aglutine a todas las organizaciones de clase y revolucionarias”, lo que supone la vuella al MLNV (Movimiento de Liberación Nacional Vasco) de la banda terrorista.

Según sostiene Jon Yurrebaso, uno de los dirigentes de ATA “la toma del poder obrero y popular vasco requerirá de diferentes instrumentos de lucha y sólo la coyuntura concreta con sus específicas condiciones objetivas y subjetivas determinará qué, cómo y cuándo hacer lo que haya que hacer”. Es decir, no excluye ningún tipo de “lucha”, incluida la a”armada”, según convenga.

Señala que lo primero es no rendirse o entregarse a los Estados que nos ocupan y explotan (sin olvidar a la burguesía vasco-española o autonomista). “Desde el momento que acatamos la dictadura del capital, enterramos nuestra voluntad de luchar por la revolución socialista vasca. Ese camino sin retorno no hará más que destruirnos por nuestra propia decisión. Y la auto destrucción pasa por nuestro carácter nacional y de clase”.

Y se formula la siguiente pregunta, a tener en cuenta según los expertos: ¿Por qué se entregan las armas y la teoría revolucionaria (independencia y socialismo) bajo la tramposa unilateralidad y no se decide unilateralmente irse de España y Francia y constituir la República Socialista Vasca?

Y continúa: ¿Por qué no se implementa unilateralmente la desobediencia como dinámica política para reivindicar y lograr los objetivos que siempre se ha marcado la izquierda abertzale?

“En cambio, se acepta unilateralmente la “ley de partidos” española que amarra la acción política con la cuerda del que nos ocupa y explota”, contesta.

“¿Por qué se llama “proceso de paz” a la citada entrega político-militar? ¿Por qué a lo largo y ancho del mundo “los procesos de paz” se desarrollan cuando la parte insurgente abandona su posición anterior y se pone en manos del capital a resolver ciertas consecuencias del enfrentamiento, pero no las causas políticas que lo originan? En el caso vasco no se han resuelto ni las causas ni las consecuencias. Estamos hablando de las presas y presos políticos vascos, de los deportados, de los huidos, de la independencia y del socialismo, señala Yurrebaso en un claro ataque a Arnaldo Otegui y los suyos, por aquello del “proceso de paz”.

Se queja de la desaparición de determinados movimientos, lo que demuestra que simplemente estaban al servicio Sortu, “perdón, de una causa mayor”. Por eso propugna “un organismo nacional, popular, plural, etc, bien puede ser independiente y no estar al servicio de un partido en concreto. Y si lo estuviera sería porque se lo habría ganado en un debate sincero y popular”.

“Realmente lo que ocultan es que hay una contradicción insalvable entre Udalbiltza (uno de los organismos que en la práctica ha desaparecido y que reunía a los ayuntamientos abertzales).

“¿Por qué se acepta la partición del sur de Euskal Herria entre Vascongadas y Nafarroa? En lo fundamental estamos peor que en el inicio de la reforma española de 1978. En aquel entonces la Izquierda Abertzale no reconoció el cambio de marca de la dictadura española que entre otras cosas partía en dos Euskal Herria sur. Ahora se acepta la partición y, a la vez, se construye una estrategia de 3 carriles diferenciados en sus ritmos...con el objetivo de lograr una “República Confederal Vasca para el 2026”. Todo esto, entendemos, sin tener que pasar por la cárcel y con el beneplácito de las democracias francesas, españolas y sus homólogos de la comunidad política internacional.


Comunidad de la que tanto hablaban los artífices del “proceso de paz” y que lo único que ha posibilitado, después de la entrega de armas por parte de ETA, es acomodar/situar a Euskal Herria (¡y de qué manera!), según el orden internacional del capital”.

“¿Hasta cuándo nos va a condicionar la represión a la hora de implementar nuestra línea política y nuestros objetivos nacionales y de clase? Por otro lado, ¿hasta dónde vamos a llegar con la teoría de lo posible? Es decir, es posible/viable entregar las armas y objetivos pues nos sale gratis, pero, en cambio, no es posible/viable reivindicar nuestros objetivos porque nos supone la represión. Y con esa ecuación nos abrazamos al sistema y la legalidad del enemigo. Y el
que discrepe es que quiere volver a lucha armada, es una nostálgica, es imposible, está desfasado, son otros tiempos...”, dice Yurrebaso en lo que parece un anuncio de futuro.