Los militares españoles instruirán al Ejército de República Centroafricana

17 efectivos participarán en la nueva misión de asesoramiento de la UE

Militares españoles patrullando la ruta Whiski en Banghi, en 2008
Militares españoles patrullando la ruta Whiski en Banghi, en 2008

Las Fuerzas Armadas regresarán a la violenta capital de República Centroafricana. Así lo aprobó ayer el Congreso de los Diputados después de que el ministro de Defensa, Pedro Morenés, solicitase la autorización de la Comisión de Defensa para la participación de militares en la nueva misión de entrenamiento y mentorización de la Unión Europea en dicho país (EUMAM RCA), un país, según explicó el ministro, con un “Ejército inexistente”. Esta nueva operación en el exterior contó con el apoyo de todos los grupos parlamentarios, salvo IU.

Serán 17 efectivos los que volverán a desplegarse la próxima semana en Bangui, concretamente cinco encargados del adiestramiento de los militares centroafricanos y otros 12 para tareas de seguridad y protección. La operación tendrá una duración de un año y será un militar español, el coronel Juan José Martín Martín, quien ostentará el puesto de segundo comandante de la misma y que ya conoce tanto el país como su violencia, pues ejerció como jefe del Estado Mayor del Cuartel General de la Fuerza (FHQ) de la UE en la ya finalizada misión (EUFOR RCA). Eso sí, el ministro quiso dejar claro que “no se intervendra en misiones de combate” y que cualquier acción de este tipo se limitaría a la autodefensa en caso de que se produjese algún ataque.

Morenés justificó la necesidad de la presencia de tropas españolas en República Centroafricana debido al todavía “permanente clima de inestabilidad” que se sigue viviendo en el país. Su intervención fue una “fotografía de la situación actual”, en la que “se mantienen las elevadas tasas de delincuencia” y hay “más violencia contra la poblacion civil”. Pero, sobre todo, porque la República Centroafricana “es la frontera entre el Sahel y el sur de África, y entre el este y el oeste, es decir, entre Boko Haram y Al Shabab”. Por ello, la intención es la de evitar que se cree un “segundo cinturon de inestabilidad en África” y “España tiene la obligación de contribuir a la estabilidad mundial”, sentenció. Junto a estos motivos, Morenés hizo hincapié en el hecho de que, con misiones de este tipo, también se trata de frenar la inmigración de cara a evitar tragedias como las que se han producido estos últimos días en el Mediterráneo.

Otros países ya han confirmado su participación en esta operación, como Francia, Suecia o Rumanía, mientras que se espera que se pronuncien otros como Alemania, Holanda o Portugal. El coste de la misma, explicó el ministro, oscilará entre los 5 y 6 millones de euros.