Los proetarras llenan Vitoria de carteles por el acercamiento de presos

El PP pide al Ayuntamiento su inmediata retirada y recuerda las subvenciones a asociaciones etarras que Urtaran concedió en verano

Carteles por el acercamiento de presos
Carteles por el acercamiento de presos

El PP pide al Ayuntamiento su inmediata retirada y recuerda las subvenciones a asociaciones etarras que Urtaran concedió en verano

De nuevo los vecinos de Vitoria se encontraron ayer con carteles de presos etarras en sus calles principales. No es la primera vez. Durante las fiestas de agosto en honor a la Virgen Blanca aparecieron entre las “txosnas” (casetas) una veintena de fotos de presos de la banda terrorista.

En esta ocasión son una especie de carteles identificativos en los que se aprecia una foto del preso en cuestión y los kilómetros a los que se encuentra cumpliendo prisión o bien con una palabra en euskera debajo de la foto “deportatua”, es decir, deportado.

La colocación de estos carteles coincide con la exposición que este fin de semana la asociación de familiares de presos de ETA, Etxerat, está celebrando en Vitoria y Laudo (Álava) para mostrar -supuestamente- las “funestas consecuencias” de la política de dispersión que se aplica a los reclusos de la banda. Una iniciativa que, según explicó la semana pasada la asociación, pretende denunciar “el sufrimiento” que genera la decisión de mantener a los presos de ETA en prisiones alejadas del País Vasco. Con el mismo objetivo han aparecido estos carteles ahora.

Una muestra que ha contado con el apoyo directo del Ayuntamiento que dirige Gorka Urtaran (PNV), el cual en verano otorgó por segundo año consecutivo a esta asociación y a al red de reclusos Sare, sendas subvenciones por un total de 9.000 euros, y que ya por entonces tenía el objetivo de organizar estas exposiciones.

Desde el grupo municipal del PP en Vitoria, hoy mismo han reclamado directamente a Urtaran la retirada “inmediata” de estos carteles de apoyo a la banda terrorista. Desde las filas populares censuran que son “inaceptables” y critican de nuevo la partida que el PNV les otorgó dentro de una convocatoria de subvenciones de convivencia y derechos humanos.