Los testigos se ratifican: nunca hubo sobresueldos

Jaime Ignacio del Burgo, a su llegada esta tarde al Palacio de Justicia de Navarra.
Jaime Ignacio del Burgo, a su llegada esta tarde al Palacio de Justicia de Navarra.

El ex presidente balear Jaume Matas, el ex diputado del PP Jaime Ignacio del Burgo, el concejal popular Santiago Abascal y el ex consejero navarro Calixto Ayesa reconocieron ayer ante el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz que percibieron diversas cantidades del PP, pero negaron la existencia de sobresueldos en la formación y defendieron la legalidad de las retribuciones.

Matas negó que recibiera dinero en efectivo y explicó que los 21.346 euros que recibió de marzo a junio de 2003 eran para compensar su merma de ingresos desde que dejó de ser ministro de Medio Ambiente y hasta que fue elegido presidente de Baleares. En cuanto a los 8.400 euros anotados a su nombre en los «papeles de Bárcenas» bajo el epígrafe «piso», Matas negó haberlos cobrado y aventuró que quizá se corresponden al alquiler de su vivienda en Madrid en esos cuatro meses (por el que pagó 2.100 euros al mes). El ex dirigente popular dijo al juez, según explicó el mismo a los periodistas tras su comparecencia de 45 minutos, que no sabe «nada» de sobresueldos en el PP.

El ex político contó al juez que tras dejar de ser ministro se reunió con el entonces secretario general de la formación, Javier Arenas (negó expresamente que fuese con Luis Bárcenas), a quien le pidió que el PP le metiera en nómina hasta que cobrara en su nuevo destino. A partir de esa fecha, el partido le ingresó por transferencia bancaria unas cantidades mensuales de marzo a junio de 2003 (de 3.723,83; 4.296,74; 10.518,12 y 2.808,28 euros) que él, dijo, siempre declaró a Hacienda. Para demostrarlo, Matas entregó al juez unas fotocopias de su declaración de la Renta y de extractos bancarios de ese período (en los que según contó esos ingresos constan como «nómina Partido Popular»). Igualmente, añadió que tras dejar la Presidencia balear en julio de 2007 el partido volvió a meterle en nómina «durante alrededor de seis meses».

También declaró el ex dirigente popular Santiago Abascal, quien aseguró que los 12.000 euros que su partido le entregó en 1999 eran una compensación por los daños sufridos en su comercio de Amurrio (Álava) en febrero de ese año por un atentado que ocasionó daños en el local por valor de 114.000 euros.

Antes, habían prestado testimonio como testigos por videoconferencia desde Pamplona el ex diputado Jaime Ignacio del Burgo y el ex consejero de Salud del Gobierno navarro Calixto Ayesa. El primero contó que destinó los 26.429 euros que percibió de su partido para dos afiliados en apuros: la concejal de UPN en Villaba Elena Murillo, quien sufrió un ataque de «kale borroka» en su vivienda y a quien entregó 3.000 euros en 2001, y el propio Ayesa, a quien dio 23.439 entre 1991 y 1992 para compensar su merma de ingresos al incorporarse como consejero al Ejecutivo navarro y tener que cerrar su clínica dermatológica. Sin embargo, Ayesa relató que cobró 3.600 euros mensuales en entregas en efectivo «durante toda la legislatura», según las fuentes consultadas. Según esas fuentes, Del Burgo le llamaba cuando estaba en Pamplona. «Calixto, te traigo dinero», le avisaba.

Del Burgo explicó que negoció esas cantidades con el ex tesorero del PP Álvaro Lapuerta y que se las entregaban en efectivo en sobres en el despacho de Luis Bárcenas, a veces por el propio ex senador, que nunca daba recibo aunque Ayesa, en ocasiones, sí le firmaba recibís, unos documentos que a continuación él remitía a Bárcenas. El juez preguntó a Del Burgo por qué esos pagos no se efectuaban por tranferencia. «No se hizo por cuenta corriente porque en Navarra se conocen todos», contestó según fuentes presentes en la declaración.