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Madina, a un paso de suceder a Pedro Sánchez en el Congreso

El grupo socialista en la Cámara Alta cambiará de dirección para mantener la «cohesión» y la unidad de voto.

El grupo socialista en la Cámara Alta cambiará de dirección para mantener la «cohesión» y la unidad de voto.

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Javier Fernández no pierde el tiempo, entre otras cosas porque no lo tiene. Ha convocado para hoy lunes la primera reunión de la Comisión Gestora. Entre sus tareas, tres urgentes. La primera, la situación de bloqueo institucional, porque no hay una mayoría suficiente para formar gobierno; la segunda, la convocatoria de un Comité Federal que asuma la posición política del partido ante este bloqueo y, la tercera, la reorganización del Grupo parlamentario en el Congreso y en el Senado.

Javier Fernández es un hombre curtido y es consciente de que no lo tiene fácil. El «no es no» de Pedro Sánchez se ha extendido entre la militancia y se ha convertido en todo un referente político. Sigue siendo la posición de los partidarios del ex secretario general pero también la de muchos que han colaborado en su cese. En palabras de un alto dirigente socialista «sería más fácil votar contra Sánchez que abstenerse con Rajoy». Por tanto, el tiempo de Javier Fernández es escaso, no llega a los 30 días. El 31 de octubre acaba la legislatura y a la Comisión Gestora le corresponde tomar una postura y convocar un Comité Federal cuanto antes para aprobarla.

El actual presidente de la gestora siempre se ha mostrado contrario a las veleidades de Sánchez en su aspiración a formar un gobierno transversal. En uno de sus últimos mítines dijo que «si en política se apuesta por algo que no se puede cumplir, se está engañando», en referencia a un pacto con Podemos. Además, en el PSOE planea esta cuestión: ¿cómo puede ir el partido a unas terceras elecciones totalmente fraccionado y sin un líder?

Todas estas incógnitas, tendrá que abordarlas Javier Fernández y su equipo. Conoceremos su opinión en una rueda de prensa tras la reunión de la gestora. Para afrontar la situación política, el nuevo equipo dirigente del PSOE hasta el próximo congreso deberá abordar cuestiones internas. Fijar la fecha del Comité Federal que algunos auguran inmediato –se apunta este próximo fin de semana– y cambiar la dirección de los grupos en el Congreso y en el Senado.

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«Se debe hacer un esfuerzo de integración para mantener la cohesión del grupo parlamentario. Hemos de elegir una dirección con los más válidos, no en función de su posición en este conflicto», apunta un parlamentario que añade: «Un partido que quiera rehacerse no puede hacerlo de forma sectaria. Hemos de abandonar el estilo Luena».

La gestora lo ha abandonado y su composición es plural. Javier Fernández tendrá que echar mano de su ascendencia entre los dirigentes socialistas para buscar soluciones que eviten aún más el deterioro del PSOE. No lo tiene fácil porque Pedro Sánchez, César Luena, Susana Sumelzo, Adriana Lastra o Rafael Simancas –que es objeto de duras críticas por parte de la Federación Madrileña por su papel en esta crisis– mantienen su acta de diputado.

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Fuentes consultadas por LA RAZÓN, en varios territorios, apuntan que Eduardo Madina será «la voz del partido», en el congreso en sustitución de Pedro Sánchez. Estas mismas fuentes coinciden en la necesidad de que siga Antonio Hernando, el actual portavoz. Su actitud en el Comité Federal y en la reunión del pasado martes del Grupo Parlamentario en la que dio la palabra a los críticos e hizo una intervención en favor de «la convivencia en el seno del partido» le avalan. Además, «Hernando es una persona respetada por los diputados. Hace bien su trabajo y respeta el trabajo de los demás. Ha sido fiel a sus ideas, leal a Sánchez, pero es un gran portavoz», dice un diputado del sector crítico. No es el único. Hernando se ha ganado el favor de unos y otros, sobre todo, después de «la bronca pública de Luena el martes pasado cuando le cuestionó su actitud de dar la palabra a los críticos».

Todas estas fuentes consideran que se debe aparcar «el sectarismo que impuso Luena y fue amparado por Sánchez. Con Rubalcaba nunca habíamos estado tan divididos».

Miguel Ángel Heredia, Isabel Rodríguez y Meritxell Batet también podrían seguir en la dirección del grupo. La más cuestionada de los tres es Batet por su cercanía a Sánchez, aunque en el PSC se encargan de dejar una cosa clara: «Es la representante de los socialistas catalanes en la dirección y lo seguirá siendo». Los que tienen más números para dejar la dirección del grupo en el Congreso son José Luis Abalos, secretario general de Valencia, y la extremeña Marisol Pérez. Abalos mantiene un crudo enfrentamiento con Ximo Puig y le señalan como instigador de la manifestación de militantes en Valencia el pasado viernes en la que se pedía la dimisión del presidente valenciano. En el Senado se auguran también cambios en la dirección, siendo la más destacada la de Óscar López «que, al contrario de Hernando, no se ha ganado la confianza de los senadores».