Malestar en Ciudadanos por el apoyo de Arrimadas al referéndum

Miembros de la ejecutiva censuran su discurso «complaciente» con el nacionalismo

Miembros de la ejecutiva censuran su discurso «complaciente» con el nacionalismo

Un gesto de contrariedad se ha apoderado nuevamente de varios dirigentes de Ciudadanos (C’s) cuando han leído en los medios de comunicación que su líder en Cataluña, Inés Arrimadas, estaría dispuesta a participar en «un referéndum legal y con validez» sobre el futuro político de la comunidad catalana. No comprendían por qué Arrimadas daba cuerda de esta manera a un planteamiento que nunca ha sido el de Ciudadanos, sino el que han mantenido sus adversarios políticos. Dirigentes de C’s consideran «un error» que su partido –nacido hace diez años como un movimiento contrario al «nacionalismo obligatorio» en Cataluña– intente ahora hacer política en el campo de sus rivales. «No se puede ser ni contemplativo ni condescendiente con los soberanistas. Ése no es nuestro proyecto», subraya un miembro de la ejecutiva nacional.

Los guiños que Arrimadas está ensayando desde que se reanudó el curso político molestan a sectores de Ciudadanos. La dirigente de C’s acudió, por ejemplo, el mes pasado a una gala de la Confederación Empresarial Comarcal de Tarrasa (CECOT), una patronal que siempre se ha caracterizado por su complicidad con el mundo soberanista y que no ha dudado en dar su afecto a la presidenta del Parlament, Carmes Forcadell, después de recibir una querella por violentar al TC.

En un reciente debate en el Círculo de Bellas Artes de Madrid organizado por la eurodiputada de C’s Carolina Punset con el título «Nacionalismo y populismo», el dramaturgo Albert Boadella (uno de los padres intelectuales de Ciudadanos) explotó: «Inés Arrimadas, jefa de la oposición en el Parlamento de Cataluña, celebra la Diada con una paella colectiva, y no pasa nada en un partido que fue fundado para todo lo contrario».

El temor de Boadella y de otros tantos es caer en aquello que han criticado con toda dureza durante los últimos años: Albert Rivera, durante su etapa política en Cataluña, nunca dejó pasar la ocasión de denunciar los pactos del PP con CiU, tanto los alcanzados en los años 90 por José María Aznar y Jordi Pujol como los más recientes entre Artur Mas y Alicia Sánchez-Camacho por haber alimentado a los nacionalistas catalanes.

En realidad, un pacto de Ciudadanos con los soberanistas catalanes en estos momentos es inverosímil, pero la línea fijada por Arrimadas preocupa a algunos, que consideran que el intento por devorar el espacio de Unió (nacionalismo moderado) puede acabar resultando contraproducente.

En busca de los votos de Unió

La mayoría de las mentes pensante de los partidos catalanes han discurrido sobre cómo engullir a los 80.000-100.000 electores que mantenía Unió en las últimas citas electorales, y en Ciudadanos se han esmerado como pocos en este sentido porque ya consiguieron en su momento hacerse con una parte del pastel de la vieja CiU. ¿Hay más camino por recorrer aquí?

Lo cierto es que en ninguna autonomía como en Cataluña es visible la fuerza de Ciudadanos. Hoy, Inés Arrimadas es, nada más y nada menos, que la jefa de la oposición en el Parlament de Cataluña, pero, según las encuestas, esta posición de privilegio está claramente amenazada. Quienes critican la complaciencia de Arrimadas con los nacionalistas catalanes recuerdan que C’s ha llegado en Cataluña hasta donde ha llegado con un discurso absolutamente combativo, por una parte, con Convergència y ERC por su proyecto soberanista y, por la otra, con PP y PSC por pactar con ellos.

Estas mismas voces temen recibir el mismo jarabe que le administraron al PP. De hecho, el coordinador general del PP catalán, Xavier García Albiol, ya está en ello.

El PP pide a Rivera que aclare si comparte la misma idea

La vicesecretaria de Estudios y Programas del PP, Andrea Levy, pidió al sábado al presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, que diga «si está de acuerdo» con las palabras de la líder de su partido en Cataluña, Inés Arrimadas, en las que afirmaba que participaría en un referéndum sobre la independencia. «Nos sorprendieron mucho», dijo Levy. En declaraciones a los periodistas, la vicesecretaria de Estudios y Programas pidió a Rivera que aclare si C’s está «pensando» en hacer una modificación constitucional para que pueda plantearse un referéndum de las características que «se está pidiendo por parte de los independentistas». Ese referéndum conllevaría una «modificación constitucional y asumir una serie de cuestiones en relación a la soberanía nacional», que no esperaba que «pudieran hacerse» desde C’s ni que fueran una prioridad para los de Rivera. En un encuentro con simpatizantes del PP de Asturias, Levy defendió que «es bueno que exista consenso, diálogo y negociación» con el PSOE y con C’s para que los partidos que «están en las instituciones para hacer antipolítica, encuentren en el bloque de los partidos de la responsabilidad política el máximo consenso para trabajar a favor de los españoles».