Más de 2.730.000 voces silenciadas

Banderas independentistas catalanas en la manifestación de la Diada de 2014

El independentismo se puede medir, de hecho los resultados de las elecciones autonómicas de septiembre de 2015 demostraron que la suma de votos de los partidos independentistas fue menor que la de los partidos no independentistas. El escrutinio de las elecciones autonómicas de hace dos años arrojó un saldo de 1.976.000 votantes a partidos no independentistas y 1.966.000 votos a partidos independentistas. Pero la configuración del Parlamento catalán prima el voto en las provincias menos pobladas, las menos urbanizadas, las más rurales, y por consiguiente las más independentistas. Esto permitió que la derrota en votos de los independentistas se convirtiera finalmente en el dominio del parlamento regional.

Los separatistas, que no aceptan las reglas del juego democrático, habían convertido estas elecciones del 25-S en plebiscitarias, las perdieron pero continuaron con su viaje a ninguna parte.

Otro modo de contabilizar el fenómeno independentista es recurrir a las encuestas de opinión que periódicamente realiza el Centro de Estudios de Opinión. Organismo demoscópico dependiente de la Generalidad de Cataluña y por lo tanto nada sospechoso de españolista.

En el barómetro de este verano, realizado entre junio y julio, a la pregunta de

¿Quiere que Cataluña se convierta en un Estado independiente?, contestó afirmativamente el 41.1% de los catalanes, mientras que un contundente 49.4% respondió negativamente. En todos los segmentos de edad se imponen los contrarios a la separación. Desde los 5.3 puntos de diferencia entre los más jóvenes, de 18 a 24 años, hasta los 14,5 puntos entre los que cuentan con 65 o más años.

Traducido a personas, a censados, obtenemos que 2.273.000 catalanes apoyarían una Cataluña independiente, frente a 2.732.000 catalanes que no quieren la independencia, son cerca de medio millón más los catalanes contrarios a la independencia que los que la apoyan.

Con los mismos datos del CIS catalán concluimos que hay una mayoría contraria a la independencia, una mayoría silenciosa pero que es muy superior en número y en calidad democrática a los que pretender romper España y sacar a Cataluña de Europa.

Cuando los independentistas hablen en los próximos días de los cientos de miles de ciudadanos que han salido a manifestarse en este 11-S de 2017, tendremos que recordarles a continuación, que hay medio millón más que no se manifiesta pero que rechaza la independencia. Esta vez la guerra de cifras sobre la participación en la jornada no podrá ser utilizada como arma de propaganda política y amedrentamiento del que no quiere la independencia. La pretendida superioridad numérica de los separatistas queda definitivamente desmentida y por datos además de un organismo oficial catalán.

Comparando los datos de las elecciones del 25-S de 2015 con la encuesta del CEO de junio y julio de 2017, podemos comprobar que el número de independentistas ha crecido en 307.000, pero más importante, desde el punto cualitativo y cuantitativo es el aumento del número de catalanes anti independentistas que ha experimentado un incremento de 756.000.

La reacción de la ciudadanía ante los separatistas ha llegado y facilitará una victoria electoral de las fuerzas constitucionalistas sobre las que defienden el caos y el separatismo. Esas elecciones autonómicas, anticipadas o no, acabarán con el protagonismo de tres décadas de los convergentes.

Continuando con el estudio sociológico catalán, encontramos otra pregunta que nos ayudará a cuantificar el fenómeno independentista, es la siguiente; El día 1 de octubre está previsto hacer un referéndum para decidir la independencia de Cataluña convocado y organizado por la Generalitat y sin el acuerdo del Gobierno español, ¿usted qué hará?. Responde que votaría sí a la independencia el 39.0% del censo, porcentaje que oscila entre el 36.5% de los que cuentan con 65 o más años y los menores de 25 años con el 40.9%. Esto supone un total de 2.157.000 catalanes. Esta cantidad representa el 94.9% del total de independentistas que se declararon en la pregunta anterior. Esto significa que prácticamente todos los independentistas están movilizados y participarán en manifestaciones, protestas, etc...

Pero frente a la agitación callejera nos encontramos a unos ciudadanos silenciosos que configuran la mayoría social anti independentistas, que en un 23.47 por ciento contestaron que votarían y votaría además no. Suponen 1.298.000 catalanes, el 47.5% del total de anti independentistas que alcanzan como hemos visto anteriormente la cantidad de 2.732.000. Por lo tanto solamente acudiría a votar y votaría no el 47.5 por ciento de los contrarios a la independencia, porcentaje que contrasta con el de los separatistas más ruidosos, pero como hemos demostrado en estas líneas son menos.