Mas estrangula a los hospitales concertados con un recorte del 4,6%

Mas participó ayer en una danza durante los actos celebrados en Folgueroles (Barcelona), con  motivo de la Fiesta Verdaguer
Mas participó ayer en una danza durante los actos celebrados en Folgueroles (Barcelona), con motivo de la Fiesta Verdaguer

El pasado jueves, el consejero de Salud de la Generalitat de Cataluña, Boi Ruiz, explicaba en una entrevista radiofónica que este año solamente se produciría un recorte en la sanidad pública, el mismo que sufrirán todos los trabajadores de la administración pública: la supresión de una paga extraordinaria en 2013. El consejero catalán no mintió, pero no dijo toda la verdad. Este recorte que afectará a todos los trabajadores del Institut Català de la Salut se extenderá a todos los trabajadores de la sanidad catalana, ya presten sus servicios en la sanidad pública o en la concertada.

En el mismo momento que Boi Ruiz hacía estas afirmaciones, su departamento aprobaba la reducción de tarifas de un 4,6 con que la conselleria compra la actividad de todos aquellos hospitales que tienen acuerdos con el Servei Català de la Salut (CatSalut) para la prestación de servicios. «La reducción del 4,6 por ciento nos deja a los pies de los caballos», apunta un responsable de un hospital concertado. Y añade: «Este recorte tarifario es equiparable a la reducción de un 7 por ciento de la masa salarial o lo que es lo mismo, la supresión de una paga extraordinaria».

En un tono pesimista recuerda que «el 7 de julio finaliza el convenio de la XHUP (Red Hospitalaria de Utilización Pública) y la negociación ya era complicada. «Ahora la situación se agrava porque la conselleria nos obliga pactar el recorte con los sindicatos, y UGT y CCOO se sienten engañados. Ya llueve sobre mojado. La conflictividad está servida», concluye.

Otro responsable apunta la verdadera gravedad que encierra este recorte: «O hay acuerdo, o el hospital tendrá que endeudarse más. Estamos en una encrucijada. Algunos centros no tendrán otra salida que cerrar». Preguntado por si se pueden producir despidos en el sector, responde: «¿Despidos? Imposible. No hay tesorería para afrontarlos».

La importancia del déficit

El recorte tarifario se aplicará en este mismo año 2013, pero existen dudas en los hospitales de la XHUP. «No sabemos con qué límite de déficit se han hecho los cálculos. La conselleria no lo aclara. No descartamos que en función del acuerdo de déficit con el Estado, el recorte se amplíe. Todo puede ir a peor», apunta un directivo de un centro de salud. Y no le falta razón.

Una circular del CatSalut remitida a las patronales del sector se inicia diciendo que «el sistema de contratación de debe adaptar a las nuevas necesidades del modelo de atención sanitaria, con el objetivo de que esté enfocado a resultados en salud, así como mayor integración de los niveles asistenciales y que estimule la eficiencia del sistema».

«Nos dicen, deben ser ustedes más eficientes, aprovechen las sinergias en el territorio. Pero no dan instrumentos. Es más, nos los quitan», comenta un responsable de la patronal de hospitales.

La Consejería de Boi Ruiz quiere discutir este año el nuevo modelo asistencial y poner en funcionamiento las Reordenaciones Asistenciales y Territoriales –RAT– en 2014 en base a un nuevo modelo territorial que tenga en cuenta la base de población, ligar los contratos e incentivos a los resultados –que el departamento valorará y validará, o no–, un nuevo modelo de compra de procedimientos de alta especialización e incorporar al proceso la financiación de medicamentos.

Con este panorama, «no es extraño que haya miedo y estupor ante la política de la Generalitat», dicen desde la patronal. «Con estas medidas la XHUP, una red modélica de 56 hospitales concertados –que cubre la asistencia sanitaria del 70 por ciento de la población en Cataluña–, está a punto de saltar por los aires. Con esta nueva reducción de la tarifa hemos de bajar costes, o salariales o de servicio. Cualquiera de los dos es una mala noticia para la sanidad. El nuevo modelo que trata de implantar la conselleria revienta todas las costuras», alertan.