Comunidad de Madrid

Más País contra Iglesias

El líder del nuevo partido deja entrever que no exigirá a Sánchez formar parte de un Gobierno de coalición y carga, sin mencionarlo, contra el candidato de Podemos: «Nosotros no somos los más duros, ni vamos a llevar las cosas hasta el final».

Errejón confirmó su salto (de nuevo) a la política nacional, ayer, en la sede de UGT de Madrid. Foto: Rubén Mondelo
Errejón confirmó su salto (de nuevo) a la política nacional, ayer, en la sede de UGT de Madrid. Foto: Rubén Mondelo larazon

El líder del nuevo partido deja entrever que no exigirá a Sánchez formar parte de un Gobierno de coalición y carga, sin mencionarlo, contra el candidato de Podemos: «Nosotros no somos los más duros, ni vamos a llevar las cosas hasta el final».

Entre gritos de «presidente, presidente» y de «Más País, Más País». Íñigo Errejón entró ayer aclamado por varios centenares de simpatizantes de Más Madrid en su puesta de largo como candidato a las elecciones generales del 10-N. Minutos más tarde, confirmó lo que era ya un secreto a voces desde el domingo, que él encabezará la lista por Madrid de este nuevo partido. Y, de alguna manera, vino a cerrar un círculo: la entidad creada hace ocho meses a la medida de la personalidad de Manuela Carmena se ha convertido ahora en la plataforma perfecta para que el ex número dos de Podemos abandone la política autonómica madrileña y ocupe el lugar que quiso disputar, sin éxito, a Pablo Iglesias en Vistalegre II: el de aspirante a La Moncloa.

No lo nombró durante todo su discurso, pero los dardos contra el líder de Podemos recorrieron buena parte de sus palabras: «Nos presentamos para salir del bucle. Hoy lo revolucionario es la responsabilidad; nosotros no vamos a llevar las cosas hasta el final; no somos los más duros. Cuando la política se hace un deporte privado entre políticos profesionales se hace pequeña. Queremos que la política no vaya de más de partidos y de negociaciones», aseguró. Se mostró partidario de «dar una patada al tablero» y criticó abiertamente la «irresponsabilidad» de los actuales líderes de las formaciones de izquierdas: «Nos duele España y ver cómo las derechas se ponen de acuerdo en la ciudad y la Comunidad de Madrid y las fuerzas progresistas no se ponen de acuerdo». Presentó su candidatura como una solución frente al «bloqueo» y como la mejor vía para asumir «un compromiso patriótico» dentro del actual contexto de enfrentamiento: «Damos un paso adelante para hacer más sólido y más pragmático el bloque progresista. Ponemos el país por delante de las siglas. Hemos venido a ser parte de la solución, venimos a hacer país. Primero el país, primero España; luego las siglas», zanjó.

Arropado por los principales líderes de la formación y con la ausencia de Carmena –a la que calificó como «el faro» del partido– Errejón destacó que, de cara al 10-N, «si queremos que el resultado sea diferente hay que votar diferente». E insistió en la tesis de que Más País –el nombre oficial fue confirmado a través de las redes sociales a la conclusión del acto– concurre a la cita como la opción ideal al desbloqueo: «No hay derecho a convocar a la gente entre reproches y guerras fratricidas. Nos presentamos para no ser parte del ruido sino parte de la solución y cada escaño estará al servicio del Gobierno progresista y del acuerdo». En ese relato dejó entrever que su integración en un eventual Gobierno de coalición no será una exigencia irrenunciable para el acuerdo: «No vamos a conseguir todas las cosas, algunas sí, no importa quién las firme, lo importante es que la gente las disfrute».

En lo que tiene que ver con las posibles confluencias territoriales, Errejón no avanzó más acuerdos de los ya alcanzados. Agradeció a Compromís el paso dado esta semana para concurrir coaligados en las tres provincias valencianas y saludó lo avanzado de las conversaciones con la Chunta Aragonesista y con Equo. Ninguna de estas alianzas se encuentra todavía sellada pero todo apunta a que cristalizarán antes de este domingo. En torno a la posibilidad de extender la candidatura del partido a otros territorios, Errejón puso como condición indispensable que no perjudique al bloque progresista. De hecho, aseguró que habrá regiones en las que hay partidos que se han ofrecido para una posible confluencia pero en los que Más País no dará el paso y pedirá, en estas circunscripciones, el voto para el bloque progresista.

Como compromisos concretos, el aún diputado autonómico enumeró algunas de las materias que centraron el programa electoral con el que Podemos concurrió a las elecciones de 28-A: lucha contra la violencia de género, renta mínima, escuelas infantiles gratuitas, combate a la precariedad laboral e intervención del mercado del alquiler.

Este tono enormemente crítico con los de Iglesias flotó también en el ambiente durante la cerca de decena de intervenciones que precedieron a la de Errejón: «No podemos esperar a que dos señores que no se caen bien se hagan amiguetes»; «aquí estamos gente que sí sabemos y sí podemos»; «hay mucho ceño fruncido. Nosotros no sabemos hacerlo poniendo cara de malotes»; «no podemos dejar que el PSOE y Podemos sigan peleándose por el relato y tiren a la basura las esperanzas de la gente», fueron algunas de las reflexiones de los responsables de esta entidad.

La Asamblea de ayer llegó tras dos días de intensas reuniones en los distritos de la capital y los municipios de la región, en las que los militantes apoyaron abrumadoramente la presencia de Más Madrid en el Congreso. Con dos argumentos fundamentales para justificar esta decisión: la responsabilidad ante el bloqueo excepcional y la situación de orfandad de miles de votantes y la ilusión de llevar el programa verde y feminista de Más Madrid más allá de este territorio. De cara a la confección de las listas –cuyo plazo finaliza el próximo 7 de octubre– los grupos de trabajo han sido contundentes a la hora de acordar que el candidato sea Íñigo Errejón y que las mujeres tengan una presencia mayoritaria y relevante.