Matas no se sentará en el banquillo por la compra y reforma del palacete

La Fiscalía no ve indicios de que el ex presidente balear pagara con sobornos la operación.

El ex presidente balear evitará el banquillo por esta pieza del «caso Palma Arena», pues la Abogacía balear ya se ha apartado del procedimiento
El ex presidente balear evitará el banquillo por esta pieza del «caso Palma Arena», pues la Abogacía balear ya se ha apartado del procedimiento

La Fiscalía no ve indicios de que el ex presidente balear pagara con sobornos la operación.

La Fiscalía no acusará al ex presidente balear Jaume Matas de un delito de blanqueo por la compra y posterior reforma de un palacete en el casco antiguo de Palma. Anticorrupción ha remitido un escrito al juez José Castro, instructor del procedimiento, en el que concluye que a lo largo de la investigación, que comenzó en 2008, no se ha puesto de manifiesto «indicio alguno» que revele que Matas «ha sido receptor de comisiones (sobornos) por la adjudicación de obra pública». Ante la inexistencia de una actividad ilícita previa que justifique el incremento patrimonial del ex presidente balear, el fiscal Pedro Horrach (en uno de los últimos escritos que lleva su firma en Anticorrupción, a la que ya no pertenece desde el pasado lunes) no puede imputar a Matas un delito de blanqueo de capitales.

En el escrito –al que ha tenido acceso LA RAZÓN–, asegura que el incremento patrimonial que permitió al ex político del PP adquirir el palacete (que vendió en junio del pasado año para hacer frente a la responsabilidad civil en el «caso Nóos») es «notable», pero tampoco avala que cometiera un delito fiscal, «al no superar, dado el periodo prolongado en el que se produjo, los 120.000 euros la presunta cuota defraudada» en cada ejercicio tributario.

La petición de sobreseimiento impedirá que se siente en el banquillo por estos hechos, ya que la otra acusación personada, la Abogacía de Baleares, ya se retiró del procedimiento el pasado septiembre al descartar en los hechos investigados un perjuicio al Gobierno insular. Además de Matas, en esta pieza número 24 del elefantiásico «caso Palma Arena» están investigados su esposa, Maite Areal, su cuñado Fernando Areal y otras cinco personas.

El ex presidente balear y su esposa adquirieron por 950.000 euros el palacete de la calle Sant Feliu (tasado en 2006 en casi 2,5 millones). En esta causa, el juez Castro también investigó la compra de un inmueble en el madrileño barrio de Salamanca y de un apartamento en la colonia de Sant Jordi, también en Mallorca.

Horrach recuerda que en nuestro país el enriquecimiento ilícito , considerado de forma aislada, no es delito y que para imputar un delito de blanqueo es necesario vincular el incremento patrimonial del investigado a un hecho delictivo precedente, algo que requiere de indicios sólidos y no de «meras sospechas».

En los delitos por los que ya ha sido condenado Matas en tres procedimientos (cohecho, tráfico de influencias y malversación) el fiscal tampoco advierte esa actividad ilícita previa que requiere la imputación por blanqueo. Además, añade, tampoco en la investigación del «caso Son Espases» han aflorado cuentas o fondos ocultos de Matas «dentro o fuera de España».