La ex secretaria del Palau confirma que Millet daba «sobres gruesos» a CDC

La testigo detalla que estaban a nombre del ex tesorero Carles Torrent y certifica que el dinero se guardaba en una caja fuerte de la entidad

La ex secretaria de Millet, Elisabet Barberà, en la Ciudad Judicial
La ex secretaria de Millet, Elisabet Barberà, en la Ciudad Judicial

La testigo detalla que estaban a nombre del ex tesorero Carles Torrent y certifica que el dinero se guardaba en una caja fuerte de la entidad.

Pese a que, en teoría, lo más interesante en el juicio por el expolio millonario de las cuentas del Palau de la Música contra su ex presidente Fèlix Millet, el ex director administrativo Jordi Montull y la ex directora financiera Gemma Montull, ocurrió en los primeros días, con las declaraciones de estos tres acusados, la verdad es que cada sesión de la vista oral depara nuevas sorpresas y confesiones de importancia.

Ayer fue el turno para declarar como testigo de la que fue durante 35 años secretaria de Millet, Elisabet Barberà, quien aseguró que el ex presidente del Palau daba sobres «cerrados y gruesos» al ex tesorero de CDC Carles Torrent, fallecido en 2005. Su declaración, por tanto, añade una prueba más para corroborar la financiación irregular de Convergència.

Según dijo Barberà, Millet guardaba estos sobres, que presuntamente contenían dinero en efectivo, en una caja fuerte. Evitó confirmar, sin embargo, lo que había dentro porque estaban cerrados. Añadió, eso sí, que era «habitual» que el ex presidente de la institución llamara, mandara notas y se reuniera con Torrent. Y detalló que el nombre del ex tesorero de CDC aparecía en varias cartas que Millet confesó que le dictó, y en las que se hacía referencia a comisiones por obras públicas.

En la caja fuerte

Concretó, además, que Millet le entregaba los sobre cerrados a nombre de Torrent para que los guardara en la caja fuerte de la tercera planta del Palau. Posteriormente, cuando el tesorero acudía al edificio, su jefe le ordenaba que los fuera a buscar para entregárselos.

No obstante, Barberà aseguró que no le consta que Millet se reuniera con el sucesor en el cargo de Torrent, Daniel Osàcar, también acusado y que afronta una posible pena de cárcel de siete años y medio de cárcel. Lo que sucede es que tanto el ex presidente del Palau como Jordi Montull implicaron a Osàcar en las supuestas mordidas, algo que el ex cargo convergente niega.

También confirmó una anotación en su agenda que corresponde a una llamada de Torrent porque la empresa Hispart les reclamaba el pago de una factura impagada, y que posteriormente ella llamó para informar al ex tesorero de CDC de que ya estaba pagada, a instancias de Millet.

Por su parte, la secretaria de Montull, Anna Morante, confirmó que su jefe se reunió al menos en dos ocasiones en la institución con Osácar, aunque no se fijó si éste salió del encuentro llevando sobres con dinero en efectivo. «No me fijaba en lo que llevaba en las manos Montull en sus visitas», dijo. «Yo tenía el dinero en un sobre a punto, él venía, contaba el dinero, lo recogía y se lo llevaba», aseguró Montull en su día sobre Osàcar.

En su declaración ante el tribunal, la secretaria de Millet también aseguró que varios documentos intervenidos en el Palau en julio de 2009, que según el fiscal confirman la vinculación entre la institución cultural, alguna empresa y Torrent, fueron redactados por ella o por otras dos secretarias del saqueador confeso.

El fiscal Emilio Sánchez–Ulled le preguntó entonces si no le pareció sospechoso que en un mismo documento del Palau aparecieran referencias a una empresa, a la Generalitat, a obra adjudicada y a porcentajes: «no cuadraba, pero no estábamos allí para juzgar lo que se hacía», alegó.

La testigo afirmó también que no sabe ni preguntó nunca qué significaban las siglas GPO que aparecen en algunas de las notas que Millet les dictó y que, según reconoció la exdirectora financiera Gemma Montull, se referían a las comisiones que los saqueadores confesos se quedaban de las supuestas mordidas.

Sobre los documentos que Millet envió al ex diputado de CiU Jaume Camps –que estuvo investigado en la causa por su supuesto papel de nexo entre el Palau y CDC, aunque no llegó a juicio por prescripción–, Barberà indicó que su jefe le conocía de hacía años, ya que había sido su abogado particular. El juicio está previsto que se alargue hasta el mes de junio, con más de 60 sesiones en la Ciudad Judicial.

Piden frenar el Hotel del Palau

La Asociación de Vecinos de Ciutat Vella reclamaron ayer al Ayuntamiento y a la Generalitat un seguimiento diario de las gestiones que ambas llevan a cabo en torno al caso Hotel Palau, que actualmente está paralizado. En vista a la judicialización del caso Palau siete años después de que se desmantelase, la asociación de vecinos presionó al Consistorio para detener el proyecto hotelero, que «desvaloriza el urbanismo del casco antiguo de Barcelona».Fèlix Millet y Jordi Montull, al frente de la Fundació Palau de la Música, habrían adquirido con contrato privado unas fincas pertenecientes al colegio La Salle Comtal, de las que «abusando de sus influencias» consiguieron, gracias a una modificación del Plan General Metropolitano (PGM), cambiar la calificación del terreno de uso escolar a uso residencial.El conjunto de asociaciones vecinales instaron a que la operación, que empezó con el mandato de Jordi Hereu en 2010, se desatasque, ya que la modificación del PGM permitía detener la construcción del hotel, aprobada en los dos plenarios del Ayuntamiento de junio 2010 y de julio 2016.