No hay mayoría para la independencia

El órdago nacionalista apenas convence al 40% de los catalanes. El 38,8% declara estar en contra. El 34,4% de los seguidores de CiU no avala la secesión y sólo el 12,5% de los del PSC la respalda. Voto oculto: el 19,7% del total del censo no se manifiesta y el 21,6 % de media de votantes del PP y PSC no contesta.

Artur Mas está muy lejos de lograr las «amplias mayorías» que siempre ha reivindicado para materializar la independencia. Así al menos se puede concluir tras analizar una encuesta elaborada por NC Report para LA RAZÓN a partir de las preguntas anunciadas por el presidente de la Generalitat. ¿Quiere usted que Cataluña sea un Estado? Según el sondeo, sólo un 48,2 por ciento votaría a favor de que así fuera. Este 48,2 por ciento es el que debería responder la siguiente pregunta de Mas: ¿Quiere que ese Estado sea independiente? Y en este apartado responde afirmativamente el 83 por ciento. La conclusión es que menos del 40 por ciento de los encuestados (el 38,8 por ciento) estaría a favor de la independencia.

Artículos de Francisco Marhuenda, Alicia Sánchez-Camacho y Pere Navarro

Un análisis desmenuzado de la primera parte de la pregunta indica que el 32,2 por ciento votaría en contra de que Cataluña adopte forma de Estado, mientras que un 10,7 por ciento votaría en blanco o bien nulo. El porcentaje de indecisos es significativo, ya que se eleva al 9 por ciento.

Por edades, los porcentajes más elevados a favor de la creación de un Estado es mucho mayor entre los segmentos de 18 a 29 años (un 53,5 por ciento) y y de 20 a 44 años (56,7 por ciento). Disminuye sensiblemente en la franja entre 45 y 64 (43,4 por ciento) y todavía más entre los que tienen más de 65 años (41,3 por ciento).

Respecto al segundo apartado de la pregunta, donde se plantea la independencia, la tendencia se reproduce, tal y como es lógico. Entre los jóvenes –de 18 a 29 años–, un 85,5 por ciento votaría a favor de la secesión. El porcentaje disminuye únicamente en la franja entre 30 y 44 años (74,3 por ciento) y vuelve a crecer entre los mayores de 45 años (86,5 por ciento) y los mayores de 65 (89,5 por ciento). Sea como fuere, los partidarios de la independencia son mayoritarios en todos los segmentos de edad.

El número de personas que votaría «no» a la independencia en el segundo apartado es sólo el 13,9 por ciento. Esta cifra representa el 6,7 por ciento del total de encuestados y, en principio, debería corresponderse a electores de ICV, Unió y PSC, es decir, partidarios de que Cataluña sea un estado federado o confederado al resto de territorios españoles.

Del conjunto de esta radiografía pueden desprenderse dos conclusiones. La primera es que los partidarios de la independencia no son un clamor mayoritario, ya que se quedan lejos del 50 por ciento (a casi 10 puntos) y la segunda es que quienes desean que Cataluña se convierta en un estado federado son una minoría.

La consulta propuesta por Mas serviría, sobre todo, para movilizar al electorado independentista y dejaría en evidencia la fractura social que muchos analistas han detectado en los últimos tiempos.

El presidente de la Generalitat tiene, por tanto, mucho trabajo por delante para demostrar que hay una «amplísima mayoría» de la sociedad a favor de que Cataluña se separe del resto de España. Las encuestas, al menos, no le acompañan.

La encuesta de NC Report se ha realizado a partir de 880 entrevistas en 54 municipios de Cataluña.

El 33,4% de los electores de CiU no avalan la secesión de España

Artur Mas no sólo tiene el problema de estar impulsando una consulta sobre la independencia que, según la encuesta de NC Report para LA RAZÓN, demostraría que los partidarios de la secesión no alcanzan el 40 por ciento, sino que también está acelerando hacia una secesión que no avala el 33,4 por ciento de sus electores. Según el análisis por votantes, un 66,6 por ciento votaría a favor de la independencia, el resto no. Un 21,1 por ciento votaría directamente en contra, mientras que un 5,6 por ciento votaría en blanco o bien nulo y, finalmente, un 6,7 por ciento se declara indeciso.

El análisis es también interesante entre los votantes del PSC y demuestra que el primer secretario del PSC, Pere Navarro, no se está equivocando al haberse descolgado del proceso soberanista, ya que sólo un 12,5 por cientos de los que se declaran electores socialistas estaría a favor de la independencia. El porcentaje más mayoritario, un 59,3 por ciento, votaría en contra; un 18,8 por ciento lo haría en blanco o bien nulo; y un 9,4 por ciento responde no sabe/no contesta. Como es lógico, el porcentaje más alto entre los partidarios de romper con España se halla en la parroquia de Esquerra Republicana. Hasta un 88,5 por ciento respondería el doble sí –sí a que Cataluña sea un Estado y sí a que sea independiente–. Sólo un 3,8 por ciento se declara contrario, mientras que el porcentaje de indecisos se queda en el 7,7 por ciento. Tampoco hay sorpresas en los electores del PP, puesto que el 76,5 por ciento votaría en contra de la plena soberanía catalana. Sin embargo, llama la atención que el 23,5 votaría en blanco o bien nulo, lo que cual es difícil de interpretar puesto que no se sabe si este porcentaje prefiere protestar con su sufragio.

Del resto del censo es difícil extraer una conclusión que no sea la división de los electores en torno a la idea de independencia. A falta de escrutar los electores de ICV, Ciutadans y CUP –las formaciones que también están representadas en el Parlament–, la única lectura que se puede hacer del resto del censo electoral es que un 46,9 por ciento estaría en contra de romper lazos con España; un 26,1 por ciento diría que sí a la independencia; un 13,5 por ciento votaría en blanco o bien nulo; y la misma proporción se declarara indecisa.