Iglesias sólo contempla un frente de izquierdas tras las elecciones

Pablo Iglesias, junto a Tania Sánchez, tras la presentación de la candidatura "Equipo Pablo Iglesias".
Pablo Iglesias, junto a Tania Sánchez, tras la presentación de la candidatura "Equipo Pablo Iglesias".

Presenta su candidatura a las primarias de Podemos, en las que se impondrá su lista.

Primer test real para Pablo Iglesias. A partir de hoy el líder de Podemos estará sometido al proceso de primarias en el que los más de 370.000 simpatizantes de la formación votarán a una de las nueve listas que darán como resultado la persona que estará al frente del «cambio» en la lucha por La Moncloa. La «lista plancha» avalada por la dirección del partido, elaborada de manera pormenorizada por el núcleo duro de Iglesias y en la que están las personas de su máxima confianza, se presentó ayer en Madrid y será previsiblemente la ganadora debido principalmente al alto grado de exposición mediática de sus integrantes y al escaso tiempo –cinco días– que fijaba el procedimiento para la recogida de avales a la hora de presentar una candidatura. El resultado no se conocerá hasta el miércoles, pero incluso dentro del partido ya se da como segura su victoria.

Iglesias, en la presentación de su equipo, se rodeó de sus más fieles acólitos. Un total de 65 nombres entre los que está la práctica totalidad de la dirección: Íñigo Errejón, Carolina Bescansa, Irene Montero, Sergio Pascual, Rafael Mayoral o Luis Alegre. También hay algunas caras conocidas que dan sus primeros pasos junto a Iglesias, como es el caso del ex vocal del Consejo General del Poder Judicial José Manuel Gómez Benítez, el ex portavoz de la Asociación Unificada de la Guardia Civil Juan Antonio Delgado o la ex candidata por Izquierda Unida a la Comunidad de Madrid Tania Sánchez, que durante meses negó que fuese a colaborar con el partido morado.

«En esta lista están personas que estuvieron en el partido desde el principio, compañeros que desde otros ámbitos políticos han trabajado por el cambio y personas de la sociedad civil y de ámbitos profesionales que nos interesa tener entre nosotros», aseguró en la tarde de ayer Iglesias en un centro social en Lavapiés, el barrio madrileño en el que Podemos dio sus primeros pasos.

El proceso de primarias ha sido muy cuestionado dentro del partido. Numerosas voces críticas consideran que el sistema de primarias aprobado por el Consejo Ciudadano Estatal reduce a cero las posibilidades de que candidaturas no oficialistas tengan cabida en las listas con las que el partido concurrirá a las próximas generales. De hecho, por si la lista encabezada por Iglesias no fuera suficiente, desde el sector oficialista se ha promovido una segunda con más de 160 aspirantes que también sigue las direcciones de la cúpula. El sector crítico de Podemos ha conseguido recabar cerca de 8.000 firmas –entre ellas, las de 950 cargos autonómicos y locales del partido, incluidos los secretarios generales de Andalucía, Navarra y Asturias, Teresa Rodríguez, Laura Pérez y Daniel Ripa, respectivamente– con el propósito de revisar su funcionamiento. Un único asunto puede romper la jugada de Iglesias: la abstención que acompaña históricamente a los procesos de primarias.

Los rivales de Iglesias no disponen, a priori, de la fuerza necesaria para hace frente a Iglesias. Algunos de ellos, como el portavoz del Sindicato Andaluz de Trabajadores (SAT), Diego Cañamero, han llegado a afirmar que se presentan con el objetivo de «complementar». Las otras candidaturas relevantes son la impulsada desde Asturias por la periodista Ángeles Caso, «Bases de Aragón», que lidera María Teresa Calvo, miembro del Consejo Ciudadano de Huesca y que considera el proceso «una negación de los principios de horizontalidad que identifican al partido» o las andaluzas, «Andalucía Puede», «Por Jaén, Podemos».