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Pere Aragonés: "Sánchez tiene que negociar el referéndum y la amnistía"

Vicepresident de la Generalitat

Foto: Miquel González/Shooting
Foto: Miquel González/Shootinglarazon

El Vicepresident de la Generalitat asegura que mantiene contactos con el Gobierno y advierte de que no se puede «esconder la sentencia».

Pere Aragonès -Pineda de Mar 1982- concede su primera entrevista tras la sentencia a LA RAZÓN. Nos recibe en su despacho en plena huelga general. Sobre su mesa papeles, portafirmas, Le Monde y Financial Times. En lugar preeminente la foto de su niñita riendo de oreja a oreja. Detrás, una foto con Oriol Junqueras con mucha complicidad. El vicepresidente está serio, muy serio. Dice más por lo que calla que por lo que dice. No verbaliza su apoyo al conseller de Interior y tampoco al presidente Joaquim Torra. No dice una palabra de más, aunque se le entiende todo.

–¿La sentencia fue una sorpresa?

–Desgraciadamente no. Hemos visto una instrucción plagada de irregularidades y una prisión preventiva abusiva. Teníamos todos los indicios de que sería dura y condenatoria. Me hubiera gustado sorprenderme.

–¿Ha hablado con Junqueras?

–Lo hice el mismo lunes y el martes lo visité. Se encuentra fuerte y seguro de su compromiso político. Si la sentencia persigue acabar con Junqueras como líder político se encontrará con su grandeza política que nadie podrá inhabilitar.

–¿Ahora el camino es el que marca Joaquim Torra?

–El camino es la vuelta a la política. Hay un conflicto que no se ha atendido por parte de los gobiernos del Estado. Ahora es el momento para que Sánchez actúe como un estadista y no se limite a hacer de actor secundario como Rajoy. La solución es política, nunca judicial ni policial.

–¿Ha tenido usted algún contacto con el Gobierno?

–He mantenido contactos con el Gobierno y con el PSOE. También con Pablo Iglesias y líderes de los partidos vascos y con agentes económicos y sociales de Cataluña. Ahora es el momento de hablar. Si ahora no se hace política, ¿cuándo la haremos?

–¿Y qué le han dicho los dirigentes socialistas?

–El camino del diálogo lo iniciamos con la Declaración de Pedralbes. Se reconocía un conflicto que requería de una solución política que tuviera un amplio apoyo ciudadano en Catalunya, ratificado democráticamente y con seguridad jurídica. Es una posición lo suficientemente amplia para buscar un espacio entre posiciones tan distantes y antagónicas. Pedralbes creó un espacio para hablar. La sentencia es muy dura pero no hará desaparecer al independentismo que tiene un masivo apoyo social.

–Sí, y también apoyo violento.

–A mi gustan las movilizaciones pacíficas, amplias y transversales. Estoy orgulloso de ellas. Hemos tenido incidentes que a nadie le gustan. Como Gobierno de Cataluña vamos a trabajar para proteger los derechos de todo los que se manifiestan pacíficamente y de los que deciden no manifestarse. El que haga actos violentos se encontrará una respuesta contundente.

–El martes usted condenó la violencia. El presidente lo hizo, tarde y forzado.

–El Gobierno de la Generalitat ha condenado toda expresión de violencia: los Mossos están actuando, coordinados con otros cuerpos de seguridad, para atajar cualquier atisbo de violencia. No sólo la rechazamos verbalmente, sino que trabajamos para atajarla.

–¿Qué opina de la declaración de Joaquim Torra en el Palau un día después?

–El Gobierno de la Generalitat tiene un mensaje claro. Hay una sentencia condenatoria e injusta que ha indignado a mucha gente. A mí me indigna. Nuestras responsabilidades como Generalitat nos obligan a trabajar para que esta indignación se canalice a través del ejercicio pacífico de los derechos fundamentales. Nuestro posicionamiento como Gobierno es claro y constante.

–Alentar las movilizaciones y dar el poder a la calle conlleva riesgos.

–El ejercicio del derecho de manifestación siempre se tiene que promover. La movilización en sí misma no cierra el margen para la política. Estamos en esta situación porque nadie en el Estado quiere abordar un problema político con política. Sánchez se equivoca si su única respuesta es decir que el independentismo está derrotado. No es así. Ganamos el 28-A y ganaremos el 10-N. Es una irresponsabilidad comportarse como un avestruz político. Sánchez tiene la responsabilidad de demostrar que es diferente a Mariano Rajoy.

–Su discurso no se parece en nada al de Torra que habla de convocar un referéndum.

–Me remito a lo que dijo Sergi Sabrià en el Parlament. Es una propuesta del president que se conoció en ese momento. Tiempo habrá para valorarla. ERC considera que ahora el reto del independentismo es construir grandes consensos. Negociación para conseguir un referéndum reconocido, solución política mediante una amnistía, porque la solución no pasa por tener a nueve personas inocentes en la cárcel.

–¿Usted gobierna y Torra va de manifestación?

–El Gobierno de Cataluña siempre está al pie del cañón. Estamos comprometidos con la paz, la seguridad y el bienestar.

–Desde muchos sectores del independentismo piden el cese del conseller Buch. ¿Usted lo apoya?

–He salido en defensa de los 17.000 agentes de los Mossos. Esta defensa también comporta ser críticos con las actuaciones que se hagan al margen de los protocolos, que tendrán consecuencias. Defendemos al conjunto del cuerpo y nos centramos en la gestión. Tiempo habrá para hacer valoraciones políticas.

–Bien, pero ¿tiene que dimitir el conseller Buch?

–Ahora mismo con Buch trabajamos codo con codo. Esto es lo que debemos hacer como Gobierno. Gestionar la complejidad ante unas minorías que provocan incidentes. La valoración política llegará.

–¿Seguirá apoyando a los Mossos?

–Apoyaré a todos los servidores públicos. A policías, a maestros, médicos, bomberos, a todos.

–Pues pásele una chuleta al presidente Torra que ni los menciona.

–Todo el Gobierno apoya a todos los funcionarios públicos.

–¿La situación irá a peor?

–El Gobierno de Cataluña garantiza la seguridad y el ejercicio de libertad. La situación no es fácil, pero no es nueva, ni en Barcelona ni en otros puntos del Estado, como las movilizaciones contra el AVE en Murcia, los sucesos del barrio de Gamonal en Burgos, los astilleros o la minería asturiana.

–¿La violencia persigue alcanzar una declaración unilateral de independencia?

–Los incidentes no responden a un programa político. Responden a una indignación mal gestionada y a agitadores profesionales.

–¿Y esta violencia no es consecuencia de la frustración en el independentismo?

–Ahora debemos ganar espacio para la política y esto es negociación, acuerdos y votación. Que la gente decida en las urnas si Cataluña debe ser un Estado independiente o no. Si no queremos ver lo que hemos visto estos días, hemos de ganar espacio para la política. Sánchez no puede esconderse tras una sentencia. Sorprende que la reacción del Gobierno sea reunirse con todos los actores políticos excepto con los que tienes el problema. Sánchez ha recibido a Casado, Rivera y a Iglesias en La Moncloa, pero no hay una apertura formal de negociaciones con nosotros, más allá de los contactos informales. Cuánto más tardemos peor será la situación.

–¿En plena campaña electoral?

–Estas reuniones también son campaña electoral. Si la campaña es un límite para reunirse con el independentismo catalán también debería serlo para reunirse con estos partidos. No necesitamos candidatos, necesitamos estadistas. Sánchez debe hacer política, no propaganda, ni esconderse tras una sentencia de 500 páginas. Más de dos millones de catalanes queremos la independencia. No vamos a desaparecer por años de prisión que nos impongan.

–Joan Tardà ha vuelto a pedir elecciones anticipadas.

–No debemos descartar ningún camino. Hemos de reivindicar la negociación para llegar a un referéndum reconocido.

–Está repitiendo usted Gobierno de Cataluña infinidad de veces. ¿Incluye también a Torra en este gobierno?

–Yo trabajo para que haya un gobierno que ejerza sus funciones. Tengo contactos con todo el mundo, también desde la discrepancia con el Gobierno del Estado. El problema no puede ser no hablarse. He hablado incluso con el Cuerpo Consular.

–¿Por qué no están tranquilos?

–Tienen interés en conocer cómo se gestiona esta situación. Están habituados a hechos similares en Europa. La situación conflictiva se superará en los próximos días.

–Sánchez dice que está dispuesto a dialogar dentro de la ley. ¿Es suficiente?

–Si no estamos dispuestos a cambiar la ley para encontrar soluciones no sería un diálogo político, sería jurídico. Debemos afrontar esta situación con política para llegar a acuerdos y cambiar el ordenamiento jurídico. En Pedralbes ya hablamos de seguridad jurídica. –¿Esto mismo se lo plantearía también con Casado o Rivera?

–La respuesta la tendría que dar Sánchez, que debería demostrar que es diferente al PP y Ciudadanos. Es evidente que el PSOE no es igual que las fuerzas del nacionalismo español de derechas. Queremos un diálogo sincero y ambicioso. Sánchez candidato debe dejar paso a Sánchez estadista.

–Sánchez dice que no aplicará el 155 si no hay razones. Casado y Rivera quieren aplicarlo de forma inmediata y VOX apuesta por un estado de excepción...

–No hay razones para aplicar ninguna de estas medidas. Esto es campaña electoral de la derecha y la ultraderecha.

–Los espacios de diálogo los abre ERC, JxCat está por la confrontación. ¿Hablan entre ustedes? ¿No convendría adelantar elecciones?

–Nadie en el independentismo está por el cuánto peor, mejor. Mi compromiso es encontrar una solución política. Mi horizonte es diálogo, acuerdo y votación. El futuro de Cataluña está en manos de sus ciudadanos no de los jueces del Tribunal Supremo, ni de partidos que en Cataluña son absolutamente minoritarios.