Iglesias rompe la baraja y propone a Domènech

Maniobra a espaldas del PSOE para encabezar una «mayoría de izquierdas» en la Mesa, que en Ferraz asumen será para PP y C’s

Pablo Iglesias besa a Xavier Domènech en el Congreso de los Diputados
Pablo Iglesias besa a Xavier Domènech en el Congreso de los Diputados

Maniobra a espaldas del PSOE para encabezar una «mayoría de izquierdas» en la Mesa, que en Ferraz asumen será para PP y C’s

La breve XI Legislatura no fue del todo estéril. Supuso una suerte de simulacro para que los partidos emergentes se estrenaran en las lides parlamentarias. Unos con mayor solvencia que otros. La formación de Albert Rivera, a pesar de ser la que menor representación en la Cámara obtuvo de los cuatro principales partidos, supo sacar rédito en la mesa de negociación. La de Pablo Iglesias, sin embargo, no fue capaz de gestionar los tiempos ni su relación con el resto de fuerzas, lo que la llevó a la autoexclusión de las grandes decisiones. Su posición de bloqueo y su negativa a emprender cualquier entendimiento la situó en una posición de inferioridad dentro de la Mesa del Congreso y la excluyó de la de la Diputación Permanente cuando se disolvieron las Cortes. La cara opuesta la representó Ciudadanos que, a pesar de adolecer de la misma falta de experiencia, supo moverse entre bambalinas para tener representación en ambos órganos.

Quizá escarmentado por la falta de notoriedad que Podemos tuvo en los núcleos de decisión en la pasada legislatura, Iglesias ha decidido pasar a la acción en los albores de la duodécima. Las artes que ha utilizado para ello, no obstante, recuerdan bastante a las de hace seis meses. El líder de la formación morada ha roto nuevamente la baraja y ha dado al traste con los contactos discretos que los socialistas estaban manteniendo con su formación y con la de Albert Rivera para impedir que el PP se hiciera con una mayoría en la Mesa. La propuesta de Xavier Domènech como candidato a presidir este órgano «pretende asegurar, conjuntamente con el PSOE, una mayoría de izquierdas en la Mesa del Congreso», un objetivo que no ha logrado sino dificultar, pues fuentes socialistas –consultadas por LA RAZÓN– entienden que se ha cerrado prácticamente cualquier vía de articulación de esa mayoría. En parte, porque la candidatura de Domènech se ha urdido a espaldas del PSOE para eliminar a su candidato, Patxi López, de la ecuación y obligar a la formación de Pedro Sánchez a elegir entre un representante de izquierda o del PP. Para ello, Iglesias ha tanteado durante estos días –de forma paralela a los contactos con el PSOE– a los grupos de corte nacionalista y soberanista para granjearse su apoyo y ubicar a su candidato junto al popular en una segunda ronda a la que sólo pasan los dos más votados.

La propuesta se trasladó a Convergència y Esquerra Republicana de Cataluña (ERC), «entendiendo que las interpela en la representación también de la realidad catalana en el Congreso» y quedando «a la espera de que la propuesta pueda ser valorada positivamente como alternativa a un presidente del Partido Popular». Un argumento que no ha cuajado, dado que –según se apunta en los círculos convergentes– la formación de Francesc Homs tiene pensado abstenerse en la votación para elegir al presidente de la Mesa. La candidatura catalana también espera que el PSOE «vea favorable esta propuesta, que se traduce en una mayoría de izquierdas y en un cambio de ciclo que tarde o temprano tendrá que afectar a otros ámbitos». Sin embargo, según apuntan las citadas fuentes socialistas, esta mayoría es prácticamente imposible y desde Ferraz ya se asume que recaerá en el tándem PP-Ciudadanos, pues cierran tajantemente la puerta a conseguir que Patxi López mantenga la presidencia de la Mesa a partir de un pacto con la formación de Mariano Rajoy.

Se busca líder para frenar a Colau

A pesar de ser el primer partido en Cataluña en las generales, Podemos no cuenta con un liderazgo consolidado en el territorio, después de que hace diez meses dimitiera Gemma Ubasart por diferencias con Pablo Iglesias. Ahora el partido busca un líder que sea capaz de frenar el avance del proyecto político de Ada Colau y sea capaz de lidiar con el proceso independentista. Los candidatos son el diputado de Catalunya Sí que es Pot en el Parlament, Albano Dante; su compañera en el Hemiciclo, Jéssica Albiach; el diputado electo de En Comú Podem en el Congreso, Raimundo Viejo, a quien muchos consideran el candidato oficialista; el senador Óscar Guardingo, y el ex miembro de la PAH Rafael García.