Rajoy anunciará una «quita» de deuda a autónomos que abran un nuevo negocio

Centrará el Debate de la Nación en el balance económico, una nueva agenda social y otro impulso a la seguridad.

El principal objetivo con el que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, llega esta mañana al Congreso es dar un paso adelante en su agenda política y económica con el anuncio de un paquete de gasto social. En su último Debate del Estado de la Nación, la evolución de la economía le ofrece cierto margen para escenificar que gracias al acierto de sus decisiones, incluidas las más impopulares, ahora puede tener gestos hacia algunos de los sectores más perjudicados por la crisis, según explican en Moncloa. No es que no toque hablar sólo de estabilidad presupuestaria y ajustes, sino que el Gobierno está en condiciones de revisar su cuadro macroeconómico en positivo, ante la mejoría de las perspectivas de crecimiento del PIB y de empleo. Y puede permitirse la alegría de impulsar ayudas económicas, fiscales y de empleo que repercutan a favor de determinados colectivos. Familias, madres en situación de dificultad y autónomos y pymes estarán entres los beneficiarios de la nueva agenda social.

Rajoy se presentará ante la Cámara con un mensaje muy preelectoral, teñido de una importante carga social para contrarrestar las críticas de la oposición por la desigualdad y el daño que la crisis ha dejado en la clase media y en los más débiles. El grueso de las nuevas medidas responderá al fin de escenificar que la recuperación entra por fin en los hogares. Una tarea en la que han estado trabajando Empleo, Sanidad, Hacienda, Economía y hasta Justicia, por los posibles cambios que se deriven de la nueva Ley de Segunda Oportunidad que presentará el jefe del Ejecutivo ante el Congreso.

Su agenda social incluye iniciativas económicas, fiscales y en materia de empleo dirigidas a favorecer la maternidad y apoyar a las madres con más dificultades. El Plan de Apoyo a la Familia y a la Maternidad está listo y lo han guardado estratégicamente para que el presidente jugase esta baza en el momento político más oportuno. Habría ayudas para todas las familias que podrían suponer hasta 5.000 millones de euros. Además, la prestación por hijo podría subir de los 24,25 euros hasta los 100 por hijo.

Pero entre las novedades destacarán también las medidas de apoyo a autónomos y a pymes para que puedan tener una segunda oportunidad en sus negocios en el caso de quiebra o dificultades económicas extremas. Rajoy limitará las deudas de las que tienen que responder los autónomos para que puedan volver a endeudarse sin tener que cubrir antes toda la deuda que pudieran tener acumulada. El Gobierno ha trabajado sobre el escenario de ampliar también parte de esta protección a las familias. La idea es que los autónomos puedan tener una protección similar a la que dispone aquel que ha creado una sociedad limitada y ha tenido la prevención, por ejemplo, de hacer una separación de bienes con su cónyuge.

Nuestra legislación en esta materia tiene como principio genérico el de que uno acaba respondiendo con sus bienes presentes y futuros de sus deudas. Así se establece en el Código Mercantil que no se ha modificado desde 1889. El Gobierno ha decidido actualizar los plazos de prescripción de deudas, que no se han revisado desde 1889, para situarlos en niveles similares a países de nuestro entorno. En la actualidad, si un pequeño autónomo tiene problemas con su negocio, y no salda antes sus deudas adquiridas, tiene serias dificultades extremas para intentarlo de nuevo. Y muchas veces la solución pasa por acudir a la economía sumergida para sortear el citado principio de que uno tiene que responder con sus bienes presentes y futuros si mantiene deudas impagadas. Por ello, el Gobierno prevé limitar los bienes con los que se responde en determinadas circunstancias, siempre con condiciones claras para evitar el fraude a la Hacienda pública o a sus propios trabajadores, según precisan fuentes del Ejecutivo.

En esta Ley de Segunda Oportunidad también han estado barajando impulsar otras iniciativas como la de establecer una medida oficial que permita a cada español, a cada familia, saber cuál es su grado de endeudamiento. O advertir a tiempo, por medios electrónicos, de cuando se está a descubierto en la cuenta corriente o en la tarjeta de crédito. Esta reforma legislativa la apuntó por primera vez la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, en la Convención Nacional del PP. E incluye un conjunto de actuaciones dirigidas a ayudar a aquellos que están en peor situación y los que han hecho un gran esfuerzo e ido sosteniendo sus negocios, pero no han conseguido aún una situación desahogada. El paquete incluirá medidas para que puedan beneficiarse de la nueva situación financiera de la economía española, con mejoras en la transparencia, en la competencia y en la equidad.

El presidente enunciará las reformas en las que el Gobierno ocupará su agenda hasta las elecciones generales, y dedicará el grueso de su discurso a hacer balance de sus tres años de mandato. Las elecciones marcarán todos los discursos en su contenido y hasta en las formas. En el caso del PP, Rajoy buscará con su mensaje ganar posiciones ante los abstencionistas, unos dos millones, según calculan en Génova. En recuperar a sus bases y también a votantes menos ideologizados y descontentos con algunas de las decisiones de esta Legislatura. En la bancada del PP esperan con mucha atención el discurso del secretario general del PSOE, Pedro Sánchez.

Rajoy tiene que hablar a nuestros votantes. Sánchez, ganarse primero a su partido, sostenían ayer, con cierta ironía, en la dirección del Grupo Popular.