Política

Volcados con Rubalcaba

Sánchez viaja de urgencia desde Rumanía y González y Zapatero le visitan en el hospital.

Pedro Sánchez saluda al exgerente del PSOE Gregorio Martinez, a su llegada  al hospital donde está ingresado  Alfredo Pérez Rubalcaba/Efe/Angel Díaz
Pedro Sánchez saluda al exgerente del PSOE Gregorio Martinez, a su llegada al hospital donde está ingresado Alfredo Pérez Rubalcaba/Efe/Angel Díaz

Sánchez viaja de urgencia desde Rumanía y González y Zapatero le visitan en el hospital.

El socialismo en pleno siguió ayer de cerca la evolución del estado del ex vicepresidente del Gobierno Alfredo Pérez Rubalcaba, que se encontraba ingresado en el Hospital Puerta de Hierro en Majadahonda (Madrid) desde que el miércoles sufriera un infarto cerebral (ictus) en su vivienda de Madrid. Desde fuentes de su entorno se anticipaba a primera hora de la mañana que había pasado la noche «tranquilo» y que se le seguía aplicando el protocolo «diagnóstico y terapéutico habitual» para su dolencia. Sin embargo, el último parte médico hecho público por el centro hospitalario, al filo de la una de la tarde, sembraba de nuevo la preocupación al calificar como de «extrema gravedad» su estado, por complicaciones respiratorias. Se anunciaba también que por expreso deseo de la familia no se facilitaría más información.

A pesar de cortar el flujo de información, el de personalidades que pasaron por el hospital fue constante a lo largo de todo el día. El propio presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, suspendió su presencia en la reunión del Consejo Europeo en Rumanía para volar a España ante el empeoramiento del estado de salud de su predecesor. Sánchez aterrizó a las siete de la tarde en Torrejón y se dirigió de inmediato al centro hospitalario para estar con la familia. No fue el único presidente. Por allí también pasaron a lo largo de la tarde tanto Felipe González como José Luis Rodríguez Zapatero, que contaron con Rubalcaba como ministro en sendos Gabinetes.

Desde la distancia, tanto el Rey Felipe VI como Mariano Rajoy, Ana Pastor o Alfonso Guerra contactaron con su mujer Pilar Goya para trasladarle ánimos en este duro momento. A su llegada al hospital, la presidenta del PSOE, Cristina Narbona, transmitía la «tristeza» del socialismo y apelaba a «un milagro» porque la situación «es muy grave». Otros compañeros de partido como Susana Díaz, José Luis Ábalos o Adriana Lastra y ministros como Fernando Grande-Marlaska o Isabel Celaá también visitaron al ex vicepresidente del Gobierno.

Rostros de ayer y de hoy y amigos desde su infancia como Jaime Lissavetzky, ex presidente del Consejo Superior de Deportes, o de su etapa en el partido se volcaron con el ex ministro del Interior y sobre todo con su familia a quien arroparon en estos momentos tan duros. Entre ellos, Eduardo Madina, Trinidad Jiménez, César Luena, Rodolfo Ares o Juan José Laborda y Antonio Camacho, entre otros dirigentes. La noche del miércoles lo hicieron Óscar López y el ex fiscal general del Estado Cándido Conde Pumpido. Por su parte, quien fuera su estrecha colaboradora y vicesecretaria general del PSOE, Elena Valenciano, se desplazó de inmediato a Madrid tras conocer la triste noticia.