Sánchez busca candidata para Madrid

El líder del PSOE tiene decidido que la conquista de la capital la liderará una mujer: las quinielas internas señalan a Beatriz Corredor y a Margarita Robles como posibles elegidas.

Pedro Sánchez, durante el decimotercero Congreso Regional del PSOE madrileño

El líder del PSOE tiene decidido que la conquista de la capital la liderará una mujer: las quinielas internas señalan a Beatriz Corredor y a Margarita Robles como posibles elegidas.

Arranca un año preelectoral con más incógnitas que certezas desde el punto de vista político y en un ambiente, para muchos, de provisionalidad. El PSOE, al igual que los demás partidos, deberá resolver en los próximos meses incógnitas sobre sus candidatos. Es la realidad del mapa municipal. Pedro Sánchez anda lanzado a la conquista de Madrid. Tiene decidido que la lista del PSOE la lidere una mujer. No quiere oír hablar de otras conjeturas no escritas en femenino. Que comunique, además, con el votante socialista. Que sea una personalidad y que tenga alguna relación con la ciudad. «Cuando llegue el momento, Pedro nos dirá quién es y ya está», según confesión conformista de un miembro de la Ejecutiva. Las quinielas internas quemaron a Cristina Narbona e insisten en citar a Beatriz Corredor y a Margarita Robles: una y otra son muy cercanas al líder socialista y le han demostrado su lealtad. Corredor tiene a su favor el conocimiento de lo que se cuece en el Palacio de Cibeles. Fue edil del consistorio de la capital en 2007, donde coincidió precisamente con Sánchez, que la tiene en su Ejecutiva Federal como secretaria de Ordenación del Territorio y Políticas de Vivienda. De hecho, se atribuyen a la ex ministra ideas de enjundia para ofrecer un cambio al urbanismo de Madrid. Es decir, es mujer muy bien considerada dentro del sanchismo. Otras fuentes socialistas, no obstante, destacan las preferencias del líder por Robles y enarbolan su innegable bagaje y sus buenas relaciones con la prensa. Cualidades necesarias para un cabeza de cartel electoral en una plaza tan complicada. Se reconoce también la excelente labor de Margarita Robles a la cabeza del Grupo Socialista en el Congreso de los Diputados. Además, Corredor, resulta evidente, partiría con un menor índice de conocimiento entre la ciudadanía que el de Robles.

En el plan de Sánchez se han cruzado las dudas de Manuela Carmena sobre si presentarse a la reelección por Ahora Madrid, la marca revolutum impulsada desde Podemos. Hasta hace poco el líder del PSOE descartaba tal eventualidad. Sin embargo, a estas alturas ya no las tiene todas consigo. Y Carmena, a pesar de sus polémicas y despropósitos, ha calado entre un sector importante de la izquierda. No hay más que asomarse a ciertos foros de Internet para pulsar las opiniones positivas sobre la actual alcaldesa. Tal eventualidad obliga a tener muy en cuenta las premoniciones confidenciales del entorno de Sánchez, en un ejercicio de realismo político: «Al final, van a decidir las encuestas internas». El recurso a la «sondeocracia» decretado por Sánchez busca que su cartel sume votos a la «marca PSOE» y repercuta además positivamente entre los votantes cara a la paralela convocatoria autonómica, con Ángel Gabilondo al frente de la lista electoral. Ante la falta de seguridades, hay que tirar de sondeos para mostrárselos al líder antes de que éste pose su dedo sobre una candidata. Lo que también tienen claro en el cuartel general socialista es que se producirán movimientos en la lista actual. El candidato en las pasadas elecciones, Antonio Miguel Carmona, «ni está ni se le espera en Ferraz», señalan. El parón navideño sin embargo si ha servido a algún que otro avispado concejal para preguntar en voz baja a miembros de la cúpula: «Oye, ¿tú crees que me diréis que siga o me echaréis a la calle?»

La pelota está en el tejado de Sánchez, en cuyo corazoncito anida el sueño de exhibir como trofeos la presidencia de la Comunidad y la alcaldía, aunque sea por una carambola de la Historia y con el inevitable concurso de los podemitas. Aunque tampoco se descarta un pacto con C’s. La incredulidad va de boca en boca por los mentideros del partido. Los socialistas llevan dos décadas fuera del poder institucional. Demasiado tiempo, teniendo en cuenta que Madrid es el motor de España. Hay pesimistas que no tienen reparos a la hora de afirmar jocosamente que «los verdaderos rostros capaces del asalto están todavía por nacer». Sobre la mesa de Sánchez prometen amontonarse estrategias para recuperar poder a cuenta de un Podemos que ha dejado mucho espacio libre en el terreno de la izquierda.

A partir de ahí, el futuro del propio PSOE se escribe con signos de interrogación. Precisamente, Sánchez recuperará el pulso político este próximo fin de semana con el PSM, con las famosas asambleas abiertas. Lo hará después de un largo periodo desaparecido en Navidad y en el que ha recibido críticas, propias y ajenas, por su ausencia. Estas asambleas abiertas son encuentros con militantes y simpatizantes en los que pueden plantear sus dudas o inquietudes. Tras Madrid, el secretario general socialista, recorrerá todo el país. El PSOE es consciente de que no tiene tiempo que perder. Necesita poner pronto en marcha su maquinaria electoral. Los mandatarios socialistas constatan que la perdida de votantes invariable que sufrieron hacia Podemos se ha cortado, incluso, ahora ganan terreno en todos los lugares a los de Iglesias. Sin embargo, la amenaza de los de Albert Rivera está presente. Por más que estratégicamente hayan tratado de arrinconar a C’s, situándolo como un «partido franquicia» del PP, en las grandes poblaciones, antiguos votantes socialistas de izquierda moderada muestran su preferencia por la formación naranja.