Sánchez: ganar las primarias y perder el Congreso federal

Sin una mayoría de delegados, Díaz le impondría dirección y proyecto.

La presidenta de Andalucía, Susana Díaz, ayer en Sevilla
La presidenta de Andalucía, Susana Díaz, ayer en Sevilla

Sin una mayoría de delegados, Díaz le impondría dirección y proyecto.

Choque de trenes. El PSOE avanza hacia la colisión interna en la pugna entre Pedro Sánchez y Susana Díaz. La foto fija que arrojaron los avales impide anticipar cuál será el resultado final de las primarias, pero pase lo que pase, gane quien gane el futuro del partido estará seriamente comprometido. Sólo Patxi López lidera una candidatura de consenso, pero sus expectativas de victoria son tan reducidas como la posibilidad de salvar la fractura del PSOE. La pírrica diferencia que la presidenta andaluza logró sacar al ex secretario general en la recogida de avales dio oxígeno a los pedristas, que ya se ven como favoritos. «Estamos a punto de entrar en terreno desconocido», apunta un dirigente socialista cuando se le plantea la posibilidad de victoria de Pedro Sánchez. Un eventual triunfo del ex secretario general plantearía una inminente meta volante, porque tras las primarias del día 21 empieza el proceso de elección de delegados para el Congreso Federal (del 24 al 28 de mayo). En este proceso se puede producir la primera implosión, porque Sánchez podría ganar las primarias pero perder el Congreso, al no tener la mayoría de delegados en él. Los delegados son los que eligen a la nueva ejecutiva y los que presentan las enmiendas y aprueban las ponencias del congreso, es decir, la línea política y económica. Podría darse el caso de que Sánchez fuera el líder de un PSOE con dirección y proyecto firmados por Díaz.

En este proceso congresual de elección de delegados, los «aparatos» tienen un mayor peso que la militancia, que es donde reside la fortaleza del ex secretario general. Los aparatos territoriales, que se han demostrado ineficaces en la recogida de avales, se los reparten Susana Díaz y Patxi López. Además, después de las primarias, las posibilidades de entendimiento entre los partidarios de ambos aumentan sustancialmente, porque Díaz y López «son del PSOE. Pedro está en el PSOE, pero no es del PSOE», comenta un diputado socialista.

El complejo proceso comienza con la elección de delegados en las agrupaciones locales socialistas que se reúnen en los congresos provinciales. Una vez elegidos los delegados provinciales, éstos son convocados a un congreso regional en el que se elige la representación definitiva al congreso federal por cada territorio. Habitualmente, las delegaciones de cada federación incluyen las diferentes sensibilidades, cosa que ahora puede no producirse, dado el enconamiento de las posiciones de los dos principales candidatos. «Si gana Pedro habrá un cambio en la posición de muchas delegaciones, porque después del congreso federal se deben hacer los congresos regionales que elegirán nuevas direcciones», afirma un pedrista. Los partidarios de Díaz argumentan justo lo contrario: «Nadie duda que si gana Pedro asistiremos a una purga en el peor sentido de la palabra. Una purga en la que se irá a por todos los que no le hayan bailado el agua, como ya sucedió en Galicia o en Madrid».