Política

Sánchez garantiza a Rajoy apoyo frente al soberanismo

Llama al presidente una semana después de que éste le enviara un sms

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez.
El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez.

El secretario general del PSOE y el jefe del Ejecutivo han quedado en seguir hablando en próximas fechas sobre la situación en Cataluña. La llamada la efectuó Sánchez en respuesta a un mensaje que Rajoy le envió el lunes de la semana pasada, es decir, el líder socialista se tomó nada menos que siete días en contestar.

El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, y el secretario general electo del PSOE, Pedro Sánchez, mantuvieron ayer una conversación telefónica en la que el líder socialista reiteró su compromiso con la defensa de la legalidad y del Constitución. La conversación, que fue descrita por fuentes gubernamentales como «fluida y normal», duró unos cinco minutos y, durante la misma, Sánchez confirmó al presidente del Gobierno que su partido mantendrá el rumbo en cuestiones de Estado y, específicamente, hizo mención al desafío independentista asegurando el apoyo al Ejecutivo de los socialistas en esta trascendental cuestión. El espaldarazo de Sánchez fue especialmente significativo al producirse el mismo día en el que, en Barcelona, el presidente de la Generalitat se reunía con los principales agentes del proceso independentista para concretar la fecha y la pregunta del referéndum con el que quieren tensar al máximo las relaciones con el Estado. «Han quedado en seguir hablando y Pedro Sánchez le ha dejado claro que el PSOE estará en la defensa de la legalidad y de la Constitución y contra cualquier intento de romperla», informaron fuentes de Moncloa poco antes de especificar que el líder socialista habló de su «oposición al referéndum ilegal que pretende el Gobierno de la Generalitat». El apoyo sin ambages de Sánchez es clave a la hora de que el Ejecutivo diseñe su plan de actuación para poner en funcionamiento la máquina administrativa del Estado y frenar la consulta secesionista. Moncloa especulaba ayer sobre la posibilidad de que se pusiera en marcha una ronda de contactos de alto nivel en la que el presidente hablaría con los líderes de los partidos constitucionalistas para escenificar la unidad de la mayoría del Congreso en este sentido.

Rajoy atendió la llamada de Sánchez cuando se trasladaba en coche desde la base de Matacán (Salamanca) hasta el embarcadero de Vega Terrón, en la ribera del Duero, donde le esperaba el primer ministro portugués, Antonio Costa, a bordo del «Douro Elegance», una embarcación turística de 80 metros de eslora donde tuvo lugar el arranque de la XIX Cumbre Luso-Española.

La llamada fue realizada por Pedro Sánchez en respuesta a un mensaje que Rajoy le envió el lunes de la semana pasada, es decir, el líder electo de la principal fuerza política de la oposición se tomó nada menos que 7 días en contestar al inquilino de La Moncloa, 8 días si se empieza a contar desde su victoria en el proceso electoral interno socialista. A este respecto, fuentes del PSOE se apresuraron a explicar que la semana pasada Sánchez recibió centenares de mensajes y que la llamada al líder del Ejecutivo se produjo independientemente del SMS enviado por Rajoy el lunes 22. A bordo del «Douro Elegance» fuentes del Ejecutivo de Rajoy no dieron especial importancia al retraso con el que llegó la contestación de Sánchez y se centraron en la fluidez y la normalidad que reinó durante el intercambio de opiniones. Ya el viernes, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, Íñigo Méndez de Vigo quitó importancia al hecho de que Rajoy y Sánchez no hubieran hablado todavía negando que existieran causas de «sustancia» para ello. La última conversación entre el líder del PP y el del PSOE se produjo el 29 de agosto de 2016, tras las últimas elecciones generales. En aquel entonces la conversación no fue telefónica sino presencial, en el Congreso de los Diputados, donde se estaban llevando a cabo las negociaciones para la investidura de Rajoy. Sánchez calificó la ocasión aquel mismo día como «prescindible».

Durante la mañana de hoy Rajoy permanecerá en Vila Real, Portugal, presidiendo junto al primer ministro Costa la Cumbre Luso-Española. Acompañan a ambos líderes los titulares de las carteras de Asuntos Exteriores, Defensa, Interior, Empleo, Educación, Fomento y Agricultura de España y Portugal. Tras la rueda de prensa con la que concluirá la cita bilateral a mediodía de hoy, Rajoy volará inmediatamente Madrid para estar presente en el Congreso por la tarde, cuando está prevista la votación de los Presupuestos Generales del Estado. El nimio margen con que el Gobierno tiene previsto sacar adelante las cuentas –176 votos contra 174– hace imprescindible la presencia de Rajoy en Madrid.