Sánchez relega a Iglesias: tendrá antes otras 13 reuniones

El líder de Podemos tendrá que esperar por la intensa ronda de contactos de Sánchez para reforzar su imagen en la búsqueda de apoyos.

Sánchez no realizó declaraciones a los medios después de las dos reuniones que mantuvo en Madrid con colectivos ecologistas y con jóvenes contra el cambio climático / Efe
Sánchez no realizó declaraciones a los medios después de las dos reuniones que mantuvo en Madrid con colectivos ecologistas y con jóvenes contra el cambio climático / Efe

El líder de Podemos tendrá que esperar por la intensa ronda de contactos de Sánchez para reforzar su imagen en la búsqueda de apoyos.

Todos los caminos hacia una investidura exitosa pasan para Pedro Sánchez por un acuerdo con Unidas Podemos. Especialmente si se tiene en cuenta la rotunda negativa de PP y de Cs a abstenerse tras el acuerdo de los socialistas navarros con los nacionalistas para, con la abstención de Bildu, hacerse con el Ejecutivo de la Comunidad Foral. Sin embargo, el presidente en funciones parece obviar que necesita el aval de los de Pablo Iglesias para esquivar la disolución de las Cortes el próximo 23 de septiembre. La intensa agenda diseñada por Moncloa y Ferraz ha relegado la cita con el secretario general de Podemos. De hecho, no hay ni siquiera una estimación de cuándo podría concretarse aunque fuentes próximas a ambos partidos ven poco probable que se produzca en la primera quincena de agosto.

La insistencia con la que el PSOE ha calificado a Podemos como su «socio preferente» contrasta con el calendario de reuniones ya cerrado por Sánchez en estas semanas. En el terreno exclusivamente político, el presidente se citó ayer en Valencia con los líderes de Compromís, incluido el único diputado de este partido en el Congreso, Joan Baldoví. Compromís se abstuvo en la sesión de investidura de julio. Con el propósito de hacer virar a Baldoví hacia el «sí», Sánchez se comprometió a reformar el sistema de financiación autonómica, que es, precisamente, la mayor demanda del grupo valenciano. Con el mismo objetivo, el de convertir su abstención en un voto favorable, Moncloa también ha cerrado ya la fecha en la que el líder socialista se reunirá con el presidente del PNV, Andoni Ortuzar. Será en la semana del 19 de agosto, una vez concluyan las vacaciones de los dirigentes nacionalistas y las fiestas de Bilbao. La intención del PSOE es cerrar durante esas fechas otro encuentro con Miguel Ángel Revilla, el presidente de Cantabria y líder del PRC. El miércoles, además del tradicional despacho de verano con el Rey, Sánchez visitará a la presidenta balear, la socialista Francina Armengol, que ayer volvió a insistir en la urgencia de que se concrete un «Gobierno progresista».

En paralelo a las reuniones con líderes políticos, el candidato Sánchez seguirá protagonizando una intensa agenda con colectivos sociales con el objetivo de dar forma a un programa de gobierno con el que concurrir a una nueva sesión de investidura. Ayer, mantuvo sendos encuentros de trabajo, acompañado por la ministra Teresa Ribera, con colectivos ecologistas y con asociaciones de jóvenes contra el cambio climático. Repetirá hoy el esquema con hasta tres reuniones. En primer lugar, presidirá un encuentro con organizaciones educativas al que está previsto que acuda también la ministra de Educación y Formación Profesional en funciones, Isabel Celaá. Más tarde, recibirá a varias ONG dedicadas a la infancia y de lucha contra la desigualdad social así como a colectivos relacionados con la despoblación y el reto demográfico y centrados en combatir los retos en la España vaciada. El jueves, el turno será para los agentes sociales, primero con el secretario general de la UGT, José María Álvarez, y el de Comisiones Obreras, Unai Sordo; y acto seguido con el presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, y el de la CEPYME, Gerardo Cuerva. La ronda de contactos con actores sociales arrancó el día 1, cuando el presidente se reunió con entidades de igualdad y, más tarde, con asociaciones del ámbito de la digitalización y la Ciencia. En los próximos días, se cerrarán más citas.

Mientras, en Podemos aguardan su momento cuando Sánchez termine este maratón de reuniones para volver a la casilla de salida: la exigencia de un Gobierno de coalición.