Se cumplen 40 años de la desaparición aún sin resolver de «Pertur»

A las 9.40 horas de ese lejano 23 de julio de 1976, el líder de ETA fue visto por última vez. Viajaba en el asiento trasero de un coche con los etarras Pakito y Apala

Una de las imágenes de Pertur que existen.
Una de las imágenes de Pertur que existen.

40 años después de la desaparición de Eduardo Moreno Bergareche, alias 'Pertur', su familia sigue implorando a quienes saben algo de este hecho que hablen y rompan el silencio.

OTR/Press. Cuarenta años después de la desaparición de Eduardo Moreno Bergareche, alias 'Pertur', la familia del que fuera líder de ETA político-militar (pm) sigue implorando a quienes saben algo de este hecho que hablen y rompan un silencio de impunidad que se ha extendido sobre otros 314 casos sin resolver debido a la actividad criminal de ETA.

Con el fin del franquismo, ETA se encontraba en pleno debate entre continuar con las armas o abrir una etapa exclusivamente política, la opción que defendía 'Pertur', que tenía entonces 25 años y que, situado entre los teóricos marxista-leninistas de la banda, destacaba como el máximo promotor de lo que derivaría en la formación Euskadiko Ezkerra.

El rastro de 'Pertur' se perdió el 23 de julio de 1976 en San Juan de Luz, una localidad de Francia a escasos kilómetros de la frontera de España, en una época en la que los terroristas disfrutaban de la impunidad que otorgaba el saber que el país vecino era refugio para sus acciones.

A las 9.40 horas de ese lejano 23 de julio, 'Pertur' fue visto por última vez cuando viajaba en el asiento de atrás de un coche con los etarras Francisco Múgica Garmendia, 'Pakito', y Miguel Angel Apalategi Aierbe, 'Apala'. La investigación policial señaló que 'Pertur' tenía una cita a la que no acudió, por lo que pidió a sus compañeros que lo trasladaran en coche a Behobia.

'Pakito' y 'Apala' formaban parte del ala más dura al ser miembros de los denominados 'Bereziak', unos 'comandos especiales' de ETA-pm que apostaron en aquel momento por integrarse en ETA-militar y, por tanto, no renunciar a los crímenes.

El primero de ellos terminarían formando parte de la dirección de ETA que reaccionaba ante la discrepancia interna ordenando la eliminación de sus compañeros, como ocurrió en 1986 con el asesinato de Dolores González Katarain, 'Yoyes', que se utilizó como aviso para evitar lo que ellos veían como actos de traición.

Antes de su desaparición, 'Pertur' había dejado constancia de su discrepancia con los 'Bereziak', por ejemplo con la estrategia a seguir con el secuestro del empresario Angel Berazadi, que finalmente fue asesinado.

El 21 de septiembre de 2012, el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu archivó la investigación sobre la desaparición de 'Pertur', al considerar que no había "indicios suficientes"que permitieran imputar a sospechosos por estos hechos que habían vuelto a ser judicializados por decisión de la familia del ex etarra.

Previamente, el juez tomó declaración a diferentes miembros de ETA, volviendo a aflorar las divergencias entre las diferentes versiones sobre lo ocurrido ese 23 de julio de 1976. Eugenio Etxebeste, 'Antxon', miembro de ETA-pm y líder de la banda terrorista en los años ochenta, dio "fe absoluta"de que la organización terrorista no participó en la desaparición de 'Pertur', que atribuyó a los "servicios de inteligencia"españoles.

Esta declaración contrastó con la que hizo Gurrutxaga Aizpurua, que trasladó al juez sus sospechas de que la muerte del etarra pudo corresponder a los 'Bereziak', esos 'comandos' que terminarían entre el sector duro de ETA.

Entremedias, también se cursaron diligencias para tratar de investigar otras dos hipótesis para explicar la desaparición del líder de los 'poli-milis': la implicación de neofascistas italianos que habrían actuado bajo la dirección de los servicios de información españoles y la autoría por parte de ultraderechistas españoles.