Stop «turismofobia»: El 84% de los españoles apoya el sector

El 59,4% de los encuestados por NC Report cree que perjudican a la economía española, aunque el 55,8% admite que el turismo se ha deteriorado en nuestro país

Casos de «turismofobia» en Palma de Mallorca
Casos de «turismofobia» en Palma de Mallorca

El 59,4% de los encuestados por NC Report cree que perjudican a la economía española, aunque el 55,8% admite que el turismo se ha deteriorado en nuestro país.

El 85,3% de los españoles se siente orgulloso de que España sea uno de los destinos turísticos más importantes del mundo. Este porcentaje va elevándose paulatinamente con la edad del encuestado, pasando del 75,7% entre los menores de 30 años al 90% entre los mayores de 65 años, según lo refleja la última encuesta de NC Report para LA RAZÓN. También en todos los segmentos de edad es la postura hegemónica. La antítesis la representan tan sólo el 10% de los ciudadanos, que dice no sentirse orgulloso de tal condición.

España, junto a EE UU y Francia, forman el triunvirato dominante en la industria turística mundial. El desarrollo económico de España en los años sesenta se financió en buena medida con las divisas que aportó el turismo. También contribuyó a la apertura del país y a hacer permeable la sociedad española a comportamientos propios de las democracias europeas, principales emisores de turistas: Alemania, Gran Bretaña y Francia. Estos datos avalan que el turismo es el principal sector estratégico de la economía nacional y que, por tanto, requiere de la debida protección. Así, ante los sucesos ocurridos durante estos días en Cataluña y Baleares, según la encuesta, el 81,2% de los españoles valora negativamente la campaña que organizaciones de la izquierda, como la CUP y Podemos, han lanzado contra el turismo. Es también la posición de la inmensa mayoría en cada franja de edad. Únicamente el 8,6% de las respuestas respalda la política de acoso al turismo.

No nos faltan en el exterior competidores, rivales e incluso algún enemigo de nuestro turismo. Pero ahora, como en muchas otras facetas, el enemigo también está en casa. El Estado debe endurecer la legislación para castigar a los que de palabra u obra atenten o pretendan atentar contra la primera industria nacional. El turismo es cuestión de Estado. Es nuestra primera gallina ponedora de huevos de oro, y así lo valora el 59,4%, que considera que los ataques al turismo de CUP y Podemos perjudica a la economía española. En contra se posiciona el 28,7% que estima que no afectan a nuestra economía. Sin embargo, en todos los tramos de edad se impone el criterio mayoritario de que daña. En el segmento de 18 a 29 años la diferencia entre ambas posturas es muy reducida: el 46,4% de los jóvenes cree que tiene efectos negativos pero un 38,6% cree que no. En el tramo de 30 a 44 años este porcentaje es también alto, del 30,1%, y baja al 25,6% entre los que tienen de 45 a 64 años y al 25,1% entre los mayores de 64.

El 79% de la ciudadanía comparte la idea de que el turismo ha sido y es clave en la economía española. Entre los mayores de 44 años se supera el 80%, pero baja al 65,7% entre los menores de 30 años. Mientras que quienes minusvaloran al sector representan tan solo el 15,3% de la sociedad. Pero entre los jóvenes menores de 30 años supone el 25,0% y el 18,2% en el tramo de 30 a 44 años.

En cuanto a si la campaña de la «turismofobia» perjudica al sector, lo respalda el 61,4% de los españoles. Entre los mayores de 20 años supera el 60%, pero baja al 47,9% entre los menores de 30 años. Precisamente es entre los jóvenes donde se registra el mayor porcentaje de los que no creen que perjudique: el 37,9%. Mientras que entre los mayores de 30 años el promedio oscila entre el 24,2% y el 26,6%.

Aunque el turismo ha tenido que ir compartiendo con nuevos sectores económicos la tarta del PIB español por la diversificación de la economía nacional, industrialización, expansión del sector servicios, sector agroalimentario, construcción..., sigue siendo medio siglo después la principal industria del país. Así, ante la cuestión planteada en la encuesta de qué hay que hacer con la industria turística, potenciarla o restringirla, el 75,4% de los ciudadanos afirma que se debe potenciar. Entre los mayores de 29 años se supera el 70% y las respuestas favorables a su restricción no alcanzan el 20%. Pero entre los menores de 30 años los partidarios de restringirla suben al 25%, aunque bajan del 20% entre los 30 y 64 años y caen al 15,1% entre los mayores de 64 años.

Incluso en los años más negativos de la crisis económica ha aumentado el superávit de la balanza de servicios turísticos, permitiendo la corrección positiva del saldo por cuenta corriente. El impacto en la economía nacional de sector turismo es del 16%. Estos datos cosechados están respaldados según la encuesta por el 68,8% de los españoles que opina que el turismo debe seguir siendo el principal sector económico nacional. Frente al 23,2% que cree que no debe ser el principal sector. Esta opinión alcanza el 37,1% entre los jóvenes de 18 a 29 años, pero desciende al 24,6% en el segmento de 30 a 44 años y al 22% en el tramo de 45 a 64 años, para bajar al 14,6% entre los mayores de 64 años.

En este 2017 se prevé romper el techo de los 75 millones de turistas que llegaron a España en el pasado año, y se espera cerrar el presente ejercicio con 84 millones y desbancar a Francia del primer destino turístico del mundo.

Los ciudadanos perciben cierto deterioro en la actividad turística, lo que lleva al 55,8% de la opinión pública española a afirmar que hay signos de deterioro. Éstos son más evidentes para los mayores de 44 años, entre los que se supera el 60%. Pero entre los menores de 30 años hay un equilibrio entre ambas posturas, favorable a los que niegan el deterioro, el 49,3%, frente al 42,9 por ciento.

Una de estas alertas la tenemos en los pisos turísticos, especialmente los ilegales. Prueba de ello es que el 57,9% de los ciudadanos encuestados cree que se deben regular mejor los pisos turísticos. Especialmente entre los mayores de 44 años, en donde suponen el 62,6%. Bajan al 55,5% en el segmento de 30 a 44 años y tan sólo representan el 44,3% entre los menores de 30 años.