Susana Díaz se olvida de los ERE en su mensaje de Fin de Año

La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, en el Patio de los Leones de la Alhambra de Granada durante la grabación del discurso de Fin de Año
La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, en el Patio de los Leones de la Alhambra de Granada durante la grabación del discurso de Fin de Año

La presidenta andaluza, Susana Díaz, hizo nuclear buena parte de su primer discurso de Fin de Año en el desempleo. «Tenemos que cambiar muchas cosas, las que hagan falta, para acabar con esa lacra insoportable del paro», llegó a aseverar. La socialista quiso mostrarse cercana a los andaluces y a sus problemas en una intervención cuya máxima novedad fue el cambio de escenario: el tradicional decorado abanderado en la sede de la Presidencia de la Junta con motivos navideños, fue sustituido en esta ocasión por un fondo artístico: el restaurado Patio de los Leones de la Alhambra, como «símbolo de la historia y de la cultura».

«Me hubiese gustado dirigirme a todos ustedes en un momento en que las condiciones económicas hubiesen sido más favorables», admitió su predecesor José Antonio Griñán en su primera alocución similar como presidente en 2009. Cinco años después, Díaz confía en que «alguien nos diga» pronto que «ya hemos salido de la crisis». Antes, no dejará «a nadie en el camino». Después, «habrá que ponerse a la tarea de recuperar los derechos perdidos y las libertades vulneradas». Disparo retórico al PP de Rajoy.

No hubo mención expresa a causas judiciales –ERE, UGT, Invercaria...– y sí repetición de lo que se ha convertido desde la investidura en uno de sus «mantras»: el Ejecutivo que dirige «será implacable en la lucha contra la corrupción». Pidió también ejemplaridad a los cargos públicos. De hecho, al final del discurso, pronunciado a las 21:00 horas, la primera inquilina de San Telmo, garantizó de sí misma su «honestidad, esfuerzo y determinación». Antes había hecho un guiño a las «mujeres andaluzas», con las que se siente «especialmente vinculada» como tal. «Ninguna sociedad puede permitirse desaprovechar el enorme caudal de fuerza de la mitad de la población», sostuvo. «Y en estos momentos de crisis, menos que nunca», remató.

Mención especial merecieron también los jóvenes y los regidores municipales.

Tampoco faltó la habitual, en sus intervenciones públicas, alusión a Cataluña. Sin mencionarla, la presidenta de la Junta volvió a defender que «en España avancemos todos». «Sin miedo a abordar nuevas formas de convivencia –el PSOE aboga por la conformación de un Estado federal–, pero sin una sola concesión a la desigualdad o a los privilegios», lanzó.

Díaz ha cubierto otra etapa: su primer mensaje de cambio de año ya es historia.