África

«Tenemos suficientes misiles para defender Europa y EE UU»

El primer destructor del escudo antimisiles de la OTAN ya está en la base naval de Rota

El «USS Donald Cook» atracó ayer en la base naval de Rota (Cádiz) con más de 330 marines
El «USS Donald Cook» atracó ayer en la base naval de Rota (Cádiz) con más de 330 marines

Apenas pasaban las 11:30 horas cuando el «USS Donald Cook» hacía su aparición por la bocana de la base naval de Rota. De esta forma llegaba a España el primero de los cuatro destructores americanos que conformarán una de las piezas fundamentales del escudo antimisiles de la OTAN y que, según sus propios marinos, dispone de suficiente armamento para defender Europa y Estados Unidos. Con un cielo nublado y viento, el comandante del buque, capitán de navío Scott A. James, bajaba la escalerilla del barco y pisaba la que a partir de ahora será su nueva casa y la de los 338 efectivos que viajan a bordo de esta nave, los primeros de los 1.300 que serán cuando atraquen los otros tres destructores.

Desde primera hora todo estaba preparado en el muelle 1, donde se encontraban, por parte española, el Almirante de la Flota, Santiago Bolíbar; el Almirante Jefe de Estado Mayor de la Armada (AJEMA), almirante general Jaime Muñoz-Delgado; el Jefe de Estado Mayor del Ejército del Aire (JEMA), general Francisco Javier García Arnaiz y el almirante jefe de la base de Rota, contralmirante Cristóbal González-Aller. En cuanto a las autoridades estadounidenses, estuvieron presentes el embajador, James Costos; el secretario de la Armada, Ray Mabus, y el comandante de la Sexta Flota de la Marina estadounidense, almirante Bruce W. Clingan.

El primero en tomar la palabra fue el almirante Bolíbar, quien quiso destacar las fuertes relaciones entre España y Estados Unidos, y dejó claro que «España es nuestra casa y la casa de nuestros aliados». Por su parte, el AJEMA quiso hacer hincapié en que «la OTAN es consciente de la importancia de este enclave estratégico» que es Rota, al tiempo que aseguraba que «estamos ante una gran oportunidad».

En cuanto al embajador norteamericano, recalcó que la llegada del destructor «es una expresión tangible» de la cooperación en materia de seguridad entre Estados Unidos y España, que «nunca había sido tan fuerte». Según Costos, los cuatro destructores que llegarán a España y la base española «proporcionarán la columna vertebral» de este sistema contra misiles balísticos. Eso sí, quiso dejar claro que «sólo es un ejemplo de las muchas misiones que España y Estados Unidos afrontan conjuntamente», y puso como ejemplo Afganistán o la lucha contra la piratería en el Índico. Todo, para apuntar que «Estados Unidos aprecia sinceramente a España como un socio capaz y comprometido», y que «tenemos la suerte de contar con un socio tan extraordinario». «Juntos nos hacemos más capaces», sentenció. Además, Costos también se refirió al impacto económico que tendrá para la zona la presencia de más de 1.300 marines y cerca de 1.800 familiares. Como ejemplo, además del contrato por el que Navantia realizará el mantenimiento de los destructores, destacó que en 2013, las tropas estadounidenses de Morón y Rota inyectaron más de 150 millones en la economía española. «A través de nuestra relación EE UU invierte en la recuperación económica de España», dijo.

En cuanto a la tripulación del «Donald Cook», prácticamente ninguno disimulaba su alegría por desplegarse en España. Así, la sargento Diana Junco explicó que «estamos muy contentos y excitados». Para esta marine, jefa de operaciones que lleva 19 años en la Armada estadounidense, se trata de «una oportunidad muy interesante». A la hora de valorar las capacidades de los destructores, no dudó en asegurar que «tenemos misiles suficientes para defender Europa y Estados Unidos».

Su compañero, el sargento Mauro Vizcarra, tampoco se lo pensó a la hora de presentarse voluntario para ir a Rota. «Quería venir a España», comenta, mientras señala que «mi familia vendrá en julio y trataré de vivir fuera de la base». Este marino, con 16 de experiencia en la Armada estadounidense, es el responsable de los sistemas eléctricos del barco, elemento clave a la hora del funcionamiento de esta mole cargada de radares, armas y sistemas de comunicación. «Yo estaré cuatro años», dice con una sonrisa en la boca.

Pero los cuatro destructores no estarán permanentemente en Rota, sino que a lo largo de su despliegue participarán en misiones de seguridad marítima de la OTAN y en ejercicios multilaterales con países del área mediterránea. Eso sí, siempre habrá dos destacados en puerto. Un enclave, la base española, que permitirá a Estados Unidos estar cerca de uno de los escenarios al que cada día da más importancia y que, a la vez, preocupa: África. Ya lo dijo Costos: «Desde aquí podemos trabajar en equipo a favor de la estabilidad en el norte de África».