Política

Txikierdi, un histórico al que ETA confió la portavocía de los presos

El que fuera número dos de ETA Juan Lorenzo Lasa Mitxelena, alias Txikierdi, ha salido hoy de la cárcel por orden de la Audiencia Nacional, un histórico etarra con gran peso en la banda, que le confió la portavocía de sus presos.

Nacido en Rentería (Guipúzcoa) en 1955, Txikierdi ingresó muy joven en ETA y ya en 1973 se tuvo que refugiar en el País Vasco francés después de participar, como responsable de los comandos que operaron en Vizcaya durante esa década, en un tiroteo en Bilbao donde murió un guardia civil.

También en aquella época se le atribuyen otros atentados y el intento de secuestro de la entonces alcaldesa de Bilbao, Pilar Careaga.

Fueron las primeras acciones de este etarra, al que incluso la policía gala llegó a considerar máximo dirigente de la banda durante los primeros años ochenta.

Antecesor de Santi Potros en la dirección de los comandos ilegales, Txikierdi reorganizó el comando Madrid de ETA antes de pasar a la clandestinidad.

En febrero de 1985 fue detenido en Anglet (Francia) y un año más tarde fue condenado en ese país a siete años de prisión. Precisamente, las fuerzas de seguridad le encontraron papeles en los que se demostraba que ETA preparaba ochenta operaciones terroristas y planos para liberar a presos de la banda.

Su influencia en la banda terrorista fue tal que ETA reclamó que Txikierdi fuera uno de los presos etarras trasladados a Argel para participar en las negociaciones con el Gobierno, pero el diálogo concluyó días después.

Condenado a 374 años de cárcel por seis asesinatos y cuatro atentados con resultado de muerte, entre otras acciones, este etarra mostró su dureza en la negociación, cuando en 1997, con José María Aznar en el Gobierno, una comisión de cuatro parlamentarios vascos del PNV, EA, IU y HB se reunió con él para exponerle el plan de acercamiento a Euskadi de los presos.

Un plan que había elaborado la Comisión de Derechos Humanos de la Cámara autonómica y que esa delegación trasladó al portavoz de los presos etarras, que había solicitado la reunión, con la oposición del entonces ministro del Interior, Jaime Mayor Oreja.

Con José Antonio Ortega Lara aún secuestrado, Txikierdi se negó ante los parlamentarios a pedir a ETA que liberara al funcionario de prisiones.

Sí exigió el agrupamiento de los presos en las cuatro cárceles del País Vasco y Navarra, por lo que no aceptó la propuesta de los comisionados de que los etarras fueran trasladados a prisiones cercanas a Euskadi en un radio de 350 kilómetros.

El 18 de diciembre de 1998, tres meses después de la "tregua trampa", como la denominó una y otra vez Mayor Oreja, Txikierdi fue trasladado desde la cárcel de Melilla a Granada, dentro de una decisión del Gobierno del PP que afectó a otros veinte etarras.

Pese a su amplio historial delictivo, Txikierdi suscribió una carta en 2004 junto a otros históricos de ETA en la que pedían a la dirección de la banda ETA que abandonara las armas.

Junto con Anabel Egüés, Miren Argi Perurena Pascual y Daniel Derguy, el excarcelado hoy fue uno de los cuatro portavoces oficiales del colectivo de presos.

Entre las acciones por las que fue condenado destaca el asesinato en Madrid del general Víctor Lago en 1982; el atentado un año después, que él ordenó, contra las instalaciones del Ejército del Aire en las Bardenas Reales (Navarra), en el que resultaron heridos cuatro militares, o el perpetrado contra un autobús militar en Barcelona, que resultó fallido.

La voladura de la central nuclear de Lemoniz (Vizcaya) que causó la muerte a tres personas o el atraco a una sucursal del Banco Hispanoamericano de Tolosa (Guipúzcoa), donde murió un guardia civil, son otras acciones en las que participó Txikierdi.