Un tribunal decreta que el accidente del Superpuma se produjo por un problema técnico

El Tribunal Militar Territorial Quinto ha archivado la causa descartando que el siniestro que tuvo lugar en 2015, en aguas de Canarias, que se produjera por un error humano

El Tribunal Militar Territorial Quinto ha archivado la causa descartando que el siniestro que tuvo lugar en 2015, en aguas de Canarias, que se produjera por un error humano

La investigación por el accidente del helicóptero Superpuma que en octubre de 2015 cayó en aguas de Canarias y donde fallecieron tres militares del Ejército del Aire, ha sido archivada por el Tribunal Militar Territorial Quinto, con sede en Santa Cruz de Tenerife, según confirmaron a Europa Press fuentes del Ministerio de Defensa.

El auto del tribunal basa su decisión de archivar el caso en un informe que la Comisión de Investigación Técnica de Accidentes de Aeronaves Militares (CITAAM) emitió en abril de 2018 y en el que ha descartado el factor humano, ya que recoge que los tres tripulantes del aparato se encontraban en sus puestos en perfectas condiciones, considerando adecuada la respuesta que tuvieron ante el incidente que se les planteó, si bien no pudieron salvar sus vidas por el fuerte choque del helicóptero contra el mar.

De este modo, el informe de la CITAAM también reconoce que la causa más probable del siniestro es que fallara el rotor principal del aparato, si bien descarta que hubiera un fallo en las piezas y en el mantenimiento, exponiendo que la aeronave estaba en condiciones para el vuelo y que había pasado las revisiones, ya que se encontraba "de acuerdo con el programa de mantenimiento en vigor en el Ejército del Aire y tenía cumplimentadas todas las órdenes técnicas y de seguridad aplicables".

Este fatal accidente se produjo el 22 de octubre de 2015 de madrugada, cuando José Morales, Saúl López y Jonhander Ojeda volvían de un ejercicio en Senegal, a unos 40 kilómetros de Dajla, ultima ciudad en la que hicieron una parada, el aparato cayó al mar.

Este era el segundo siniestro que se producía de un Superpuma en Canarias en algo más de un año, ya que en marzo de 2014 otro aparato también se accidentó cuando realizaba un ejercicio, muriendo cuatro de sus integrantes y sobreviviendo el sargento Ojeda, que fallecería en el siniestro de 2015.

En relación al accidente de octubre de 2015, la investigación considera como causa más probable el desequilibro dinámico del rotor principal que pudo tener su origen en el adaptador de frecuencia de una de las palas, conduciendo los daños posteriores a "una falta de control de la aeronave que impidió el amerizaje controlado".

Asimismo, la investigación puntualiza que el aparato entró en autorrotación y sus ocupantes, siendo conscientes de la inminencia del aterrizaje, activaron el sistema de flotabilidad, pero "no impidió el fuerte impacto"contra el agua, siendo de tal intensidad que "fracturó la estructura principal en varias partes".

El tribunal militar decide así sobreseer el sumario, suspendiendo la investigación y concluyendo que no cabe atribuir responsabilidad del siniestro ni a los tripulantes, ni a otra persona, definiéndolo como un "terrible y fatal accidente, sin que se pueda culpar de él a ninguna persona o entidad".