Una lista electoral y varios candidatos a presidente

Podemos se suma a quienes no ven a Mas al frente de la Generalitat

La incertidumbre que rodea a las próximas elecciones catalanas no se limita a la cuestión de la independencia, también afecta a la presidencia de la Generalitat. Es decir, por mucho que ERC y CDC concurran en una lista conjunta hay ciertos guiños de los republicanos a los sectores de izquierdas que sulfuran a los convergentes. Al fin y al cabo, la relación entre Artur Mas y Oriol Junqueras no pasa, de un tiempo a esta parte, por su mejor momento y podría acabar, pasadas las elecciones, como el rosario de la aurora.

El contrato entre ambas formaciones establece que Mas, pese a ser el número cuatro de la lista, será el próximo president de la Generalitat en caso de ganar las elecciones y alcanzar los 68 diputados que se han marcado como cifra para declarar la independencia. Pero, ¿qué ocurriría en caso de no alcanzar esos números? ¿Abandonaría ERC el barco para lanzarse a los brazos de un frente de izquierdas? Para más inri, el protagonismo del número uno de la lista independentista, Raül Romeva, su amistad con Junqueras y su ideología, es un ex dirigente de ICV, abonarían el terreno para repetir la fórmula que ya ha funcionado en Barcelona. En el Ayuntamiento gobierna Colau en coalición con ICV y Podemos, pero cuenta también con el beneplácito de ERC y PSC.

Ayer, sin ir más lejos, el candidato de Cataluña Sí se puede (Podemos, Equo e ICV), Lluís Rabell, puso más leña en el fuego al señalar que no descartan hacer presidente de la Generalitat a Raul Romeva en el caso de que Artur Mas y Junqueras dieran un paso atrás. El candidato aseguró que el verdadero problema de las lista independentista, Junts pel Sí, es que «tienen gente progresista con un proyecto para este país pero que lleva en la maleta otro proyecto neoliberal». No obstante, a las pocas horas, Rabell tuvo que desdecirse asegurando que no votarán «bajo ninguna circunstancia» un Gobierno de Artur Mas.

ERC, además, tiene que andarse con ojo respecto a su propio electorado. Pese a que las encuestas le auguraban buenos resultados para estas elecciones, estaban en condiciones incluso de disputar la presidencia a Mas, su cercanía con los convergentes le puede estar pasando factura. Es decir, hay un trasvase del voto de independentista de CDC a ERC, pero también hay otro trasvase del voto independentista y de izquierdas de los republicanos a la CUP.

La pinza a Mas, por lo tanto, podría estar servida por mucho que Romeva insista en recordar que el convergente será el próximo president de la Generalitat. La coordinadora nacional de ICV Dolors Camats recordó ayer a Romeva que el presidente catalán está «en las antípodas» de su ideología y de lo que él «defendió» cuando era eurodiputado de ICV.Camats explicó que «no hay que confundir a la gente en lo que se vota en el 27S», ya que en dichas elecciones el plebiscito será sobre los recortes y la pobreza», advirtió la coordinara de ICV.